11.11.11

LA POESÍA DE LUIS GARCÍA MONTERO


Por Harold Alvarado Tenorio

La Jornada de Puebla publica, para ilustración de sus numerosos lectores en la península ibérica, un compendio de sustanciosas, pero cortas, disertaciones de Joaquín Sabina, Octavio Paz [q.e.p.d.], Marco Antonio Campos, Juan Manuel Roca, Piedad Bonnet, Juan Gelman, Rafael Alberti [q.e.p.d.], sobre la obra del andaluz profesional Luis García Montero (Granada, 1958), candidato al Premio Nobel, Ciudad de Granada y Cervantes.

Luis García Montero militante del Partido Comunista Español y candidato permanente a algún cargo público por Izquierda Unida, aficionado a las carreras de caballos de sangre árabe, ha ganado enorme prestigio como poeta desde el día que su hermano Juan García Montero, militante del Partido Popular y católico practicante partidario que la religión incida en todos los aspectos de la vida cotidiana [Ver vínculo], se hiciera con los cargos de Teniente Alcalde, Concejal de Cultura y Delegado del municipio a la Televisión Granadina, controlando la colección Visor de Poesía [que ha publicado, sin derechos de autor, más de 200 líricos americanos], el Festival de Poesía de Granada, el Granada Hay Festival, los Premios García Lorca, Casa de América y Ciudad de Granada o la Residencia de Estudiantes de Madrid donde han colocado a su primo hermano Juan Muñoz.

Luis García Montero ha recibido numerosas coronas literarias [Premio Federico García Lorca, Loewe, Adonáis, Nacional de Poesía, Nacional de la Crítica] gracias a sus generosidades con prestigiosos vates, envejecidos o enfermos, en trance de crear alguna fundación o dejar alguna fortuna en derechos de autor, digamos Blas de Otero, Rafael Alberti, Jaime Gil de Biedma, Angel Gonzalez, pero fue condenado por la justicia a pagar a uno de sus colegas en la Universidad de Granada una indemnización de 3000 euros y una multa de otros 1800 por proferir insultos desde El País de Madrid contra el catedrático, mientras la esposa de Ángel González acaba de acusarle de deslealtad con la memoria de su marido y de pretender arrebatarle su herencia como viuda.

La Jornada publica para vergüenza de este relacionista del verso párrafos del cantante Joaquín Sabina [“Cómo no voy a quererlo si me sacó de una nube negrísima con el viejo paraguas cómplice de la amistad y la poesía”], un cumplido de Octavio Paz [“Habitaciones separadas, es la obra de un joven poeta, pero ya importante.”]; la cancelación de una letra de banco por Marco Antonio Campos [director de Difusión Cultural y la Editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México, Premio Casa de América, Premio Diana Toscano, Premio Xavier Villaurrutia, Medalla Pablo Neruda]; otro pago de otra letra muy protestada por Juan Manuel Roca [Premio Eduardo Cote Lamus, Universidad de Antioquia, Casa de las Américas, Casa de América]; un extenso elogio [“La poesía de Luis García Montero quizá sea nostálgica pero no romántica. Su lenguaje es sencillo pero no simple”] de Dario Jaramillo Agudelo firmado por su carnala Piedad Bonnet, capaz de sacrificar un crío para salir en un diario, invitados permanentes de las festividades patronales de todos los pueblos andaluces; otro cumplido [“A este poeta andaluz, los ríos de Granada, le hicieron la boca”] de Juan Gelman [Premio Boris Vian, Nacional de Poesía, Juan Rulfo, Pablo Neruda, Reina Sofía, Cervantes] y por último una picardía de Rafael Alberti [“Suelo sentir algún temor de los poetas profesores, de ésos que diariamente son obligados a dictar clases a sus alumnos. A Luis García Montero no lo conozco en ese trance, ni me lo imagino”.]

Creador junto a una de sus réplicas más costosas, un tal Álvaro Salvador, y del intrigante Benjamín Prado y otros golem de la Poesía de la Experiencia, su obra se caracteriza por un extendido biografíame, teatral o seudo novelado, donde el personaje que habla cuenta recuerdos o deseos, acerca de la cual Gil de Biedma manifestó:

“Es lamentable, eso no existía en mi juventud. Nosotros no aspirábamos al éxito social con la poesía, era otra cosa. El mundo editorial ha cambiado la condición de los poetas, hoy es posible ganar fama y fortuna y seguir siendo muy mal poeta, hay cientos de premios, de concursos, de verdaderas canonjías, que terminan por fomentar gildas poéticas, camarillas mafiosas…Y ciertamente es una vergüenza que haya tanto admirador suelto por allí. Al principio me halagaba oír que me citaban por la radio o alguien se acordaba de un poema o una línea mía, pero una cosa es la gente o el lector común y otra el gremio de los poetas y los escritores profesionales, aduladores de oficio…”.

A lo que hay que agregar estas opiniones de Addison de Witt, en Crítica de poesía quien opina que:

“Es posible que en toda la historia de la poesía española no haya otro vate con mayor poder que García Montero. Apenas comparable con el que ejercía durante el franquismo el secretario del tirano y su primo hermano, mejor conocido como Pacón, que sometió desde su oficina del Pardo a todo cuanto poeta quería figurar en las comitivas hispanoamericanas de entonces. García Montero codirige la colección pija de una de las tres editoriales de poesía más grandes del mundo, controla el 90% de los grandes premios económicos y los festivales de poesía más importantes de España, maneja a su antojo los medios de comunicación de izquierdas y derechas, es junto al déspota Chus Visor un Virrey de la Nueva España en América Latina, con su grandísimo mercado atizado por ministros y gobernantes corruptos de bancos centrales hispanófilos, mientras cientos de pobres poetas acuden de rodillas y en romería a su regazo, estableciendo un criterio estilístico del cual no se pueden salir sus incondicionales y cierra las puertas con candado a quienes no se postran ante él… Y por supuesto tiene en su contorno un grupo de pelotas nutrido y considerable que deben alabar todos sus versos a cambio de las babas de la efímera gloria. Jamás un mediocre ha sido tan poderoso y a la vez tan peligroso para la poesía (en cuanto a su capacidad para fomentar la endogamia). Cualquier posible lector que llegue a la poesía contemporánea a través de García Montero, pensando que debe ser el mejor poeta del globo terráqueo dada la inflamación mediática, se dará de bruces con libros que alejan para siempre al lector y al poeta. Una “poesía” monótona, aburridora, carente de hondura lírica, con textos interminables, ahítos de ombliguismo, tedio y una ausencia de autocrítica que revela la incapacidad de un avivato para reconocer su enorme fracaso literario”.

10.11.11

“MORIDOR” Y EL SIGNO COMO BÚSQUEDA DEL SENTIDO


Por Fernando Odiaga Gonzáles

Moridor es un poemario que desde el título nos está hablando de un hábito constante de morir. Un morir que se convierte en una forma de vida a pesar de las continuas afirmaciones de vitalidad. La vida se encuentra atravesada por la expresión, por el aprendizaje, pero a esto a la vez es una práctica mortificante. El poemario se abre con una composición sin título y que se lee de corrido sin signos de puntuación, en ella el poeta dice:

“el que está dispuesto a soportar otro nombre otro lugar otra estirpe otro significado o tal vez una gran palabra es el moridor de la estética pacifista o turbulenta ambas a la caída del día extienden sus mares y esto empieza a tomar un modelo a seguir de reconstrucciones a través de asignar nuevas batallas a uno dentro & fuera entre la ilusión de decir todo o nada pero suplantando las oscuras causas para alejar la memoria de ese campo de acción generalizado y visto como el manantial donde empezaremos a emerger con el detalle de cualquier cosa haciéndose pronunciación y aunque las capas de maligno cubran los cuerpos de esperanza tomarán partido y no habrá postergación ahora que la naturaleza de lo creado es un signo de claridad”.

Encontramos aquí el hábito de nombrar las cosas, desde los objetos materiales de la realidad, las cosas que hay en la naturaleza y las que ha creado la técnica, hasta los nombres difusos, las valorizaciones y las valorizaciones de experiencia, relaciones, situaciones y contextos humanos, todos los cuales solamente se pueden recuperar y nombrar de una manera simbólica.

El rescate de los hechos cotidianos y la aparición de aquellas cosas que no tienen nombre, las apariencias humanas, el fruto de las vivencias de nuestra conciencia son para el poeta Willy Gómez la manera de recrear el sentido de la vida en el tráfico del desgaste cotidiano.

Gómez nos habla de “el moridor de la estética pacifista o turbulenta…”. La muerte, es en este texto, para el hombre, para el yo poético, una prueba de dolor, un soportar… y lo que se soporta en este caso es la enunciación, el lenguaje y la comunicación como hábitos mortificantes… “otro lugar, otra estirpe” condensan el vacío y el silencio que se produce al tender un puente a lo extraño, a lo que se enuncia bajo otra concepción del mundo y de las cosas, a la experiencia definida de otro universo cultural… el poeta muere en primera instancia cuando al abandonar su tierra, se siente un exiliado a la vez que un apátrida… para este moridor, el ser humano se reconstruye en la lucha… como lo que no te mata, te hace mas fuerte… la reconstrucción es aquí el planteo de una supervivencia heroica, una gimnasia agonal ante la guerra cotidiana con lo que no tiene nombre, el sinsentido, lo que aparece tal vez difusamente hermético y cifrado, los códigos de la alteridad, lo inestable que a nuestra percepción son los sentimientos de los otros, el otro en uno mismo, y sus sombras de desconocimiento, su silencio impenetrable, todas las envolturas de un cuerpo que quiere resistir, que no quiere ser vencido.

La afirmación de la esperanza en este poemario es la solución a la búsqueda del sentido, esta esperanza surge de un “tomar partido” según la frase del poeta en Moridor… bajo un signo de claridad, un tomar partido por la creación, la criatura y el creador, como formas de lucha contra la postergación, el tiempo perdido, tener la ilusión del todo para quedar después en la realidad con la nada.

En el primer poema “La hiedra en las paredes” se enuncia esta esperanza como un movimiento invariable en la cual está implícito un ciclo rítmico del tiempo que siempre retorna, como en el Eclesiastés, en Heráclito, en Los cuatro cuartetos de T. S. Eliot, en el eterno retorno de Nietzsche.

En este poema encontramos un casi aforismo donde la nutrición se opone al aprendizaje. Aquí vemos como para el poeta, aprender no es más que desarrollo, búsqueda de sentido con un ideal preconcebido, persecución de la meta, finalidad. La nutrición viene a significar por el contrario crecimiento puro, pulsión hacia el fortalecimiento, pero el crecimiento, el mero hincharse y alargarse en el espacio no conoce si en algún momento reventara o cuáles serán sus límites, qué le impondrá resistencia, contra que cosas chocara, no sabe en una palabra si en algún momento su crecer va a detenerse o simplemente comenzara a mermar hasta reducirse a nada. El poeta dice entonces: “El clima nutre y ha destruido la promesa de seguir aprendiendo”. Se afirma que el ponerse limites y contemplar importa menos que vivir simplemente, dejarse llevar sin saber nada del futuro y el poeta vuelve a decir: “si es una ilusión incontestable la hiedra que toma la pared, dentro carga el desenlace de no conocer hasta donde avanzara”.

En el segundo poema, “Algo tan superficial”, se enuncia en los primeros versos, la llegada de extranjeros al puerto, el moridor de la estética entra en el trance del contacto con “otra estirpe, otro significado, o tal vez una gran palabra” Tal y como reza el primer poema introductorio sin título de la p. 4. Algo tan superficial habla del amor de un marinero, de una amada que espera en los puertos y que desespera del retorno del amado, siempre en peligro de perderse en el mar, que también representa los brazos de otra mujer, o el naufragio y la tragedia: la desaparición, el no retorno que se transforma en tinieblas, la ignorancia de lo que habrá sido del hombre errante: “o en su cuerpo habrá dejado un pequeño camino al mar”, se enuncia en una oración muy poética y bella, como el ahogado flota sobre el tráfico de las aguas desiertas, siendo sobrepasado por el flujo de las corrientes en la superficie del mar. (v. en el mismo poema Algo superficial, p. 6). Al final Ella, la que no desea esperar “ese amor que siempre muere”, “que no quiere seguir aceptando el lujo de un hombre, viviendo en el mar”, la amada postergada, comparable a Penélope de la Odisea o a la china que espera al marinero cholo en Puerto Eten, en la obra de Mario Puga Imana, parece elegir el destino de Dido que prefiere morir a esperar el retorno de Eneas, como Alfonsina Storni, se une a la mar que le arrebata el amor, cayendo y ahogándose o tal vez flotando, la imagen es ambigua pues en el epifonema, Ella no se hunde, sino que "flota desde sus pies y adentro siente una respiración pacífica”. En una extraña fase de misticismo podemos comparar con la imagen sobrenatural de Jesucristo caminando sobre el agua para alcanzar la barca de los discípulos pescadores, Algo tan superficial es la imagen de las aguas por donde se deslizan los barcos y se ahogan los hombres, que tiene como si dijésemos una piel que tiene una resistencia mínima, y que a la vez se seca al calor del sol y se vuelve nubes; pero una recepción pragmática de los enunciados del poema nos permite leer que el poema esta bajo la simbólica del elemento Agua. La omnipresencia del agua y el peligro del amor perdido, ahogado o arrebatado por otra mujer, no dejan lugar a otra imagen contrapuesta que equilibre el ambiente del poema, hay solamente mar, no hay cielo, no hay fuego, no hay tierra, solo hallamos una mujer en un puerto, que se va por una callecita de lado “terminando de devorar la angustia de seguir aceptando el lujo del amor que vive navegando en la distancia” …en un momento en el poema, deja de haber aire, Ella… “pronto hablara atlántica, raspando la lengua de Sicilia” …una imagen geográfica que nos deja abierta la interpretación elíptica, ella no quiere ahogarse realmente, y perecer desesperada por un hombre que no vuelve, quiere alcanzarlo nadando a través de él, quiere deslizarse sobre el mar, tal vez como el milagro de amor más grande. Todos estos sentidos ambiguos, casi anfibológicos, nos muestran cifrada la esperanza de muerte y resurrección , de milagro de amor, de insostenibles ansias de unidad en el centro de la distancia nostálgica y la incertidumbre… la esperanza no está quebrada en el poema que comentamos, pero se hace una esperanza metafísica y existencial a la vez, la teología de este poema solamente alcanza el ámbito pagano de las deidades bajo el signo del símbolo Agua, pero deja abierto en el destino de la mujer que espera o desespera y se une al mar, la nostalgia a la vez de ese otro, redentor, místico, taumaturgo, el dios hombre, cuya sombra en el amado ha sido omitida por los azares de la vida Marina, por el abandono.

En el poema “El rulemán golpeado”, observamos ese gusto por la especulación poética, el sabor de abstracciones que aproximan el lenguaje poético a la sociología y aún a las ciencias políticas: “Suena una música letárgica y no es sino un movimiento de brazos de grúas levantando pértigas. Prosperan las construcciones”. Parece una frase sacada de documentos de prospección urbanística y nos remiten a desarrollos económicos.

Es tan solamente una envoltura, una manera de observarse desde fuera, una fisionomía de exteriores que es un pretexto para la interiorización, para dar paso a los retozos intimistas:

“El músico mayor parece cansado,
es gordo, con bigotes e hincha sus cachetes cada vez que su saxofón
percute ritmos oscuros.
Yo escribía hace años un ritmo de movimientos parecido. Aunque debo decir
que los otoñales de este año se le parecen
si vemos más detalles, más visiones de gran unidad
o la decoloración de los geranios en las bermas”.

Vemos de una descripción del ambiente se pasa al yo poético, a la instancia sicológica, y lo que se observa afuera es un pretexto para hablar o enunciar lo que pasa adentro, desde el músico cansado que percute ritmos oscuros, se pasa a la autocomtemplación: también el yo poético escribía en tales ritmos.

En este poema como en otros muchos aparece nombrado el geranio. Esta planta y su flor, conocidas científicamente como Pelargonium graveolens, tiene flores rosadas y sus hojas son más aromáticas que sus flores, se dice que su aceite tiene un aroma de rosa, de tierra, dulce, suave y seco; su nombre deriva del vocablo griego Geranus o grulla, y se le nombro así debido al parecido de sus vainas de semillas con el pico de la grulla. En los herbolarios tradicionales es considerada una planta con virtudes curativas y era especialmente recomendada para mantener alejado a los malos espíritus. De todos modos es un autor que recurre a los crisantemos, los claveles y las madreselvas. Sin embargo otro de los poemas donde se mencionan geranios es Asedios, uno de los últimos, en la página 77:

“El significado que designaban nuestras zonas rompía con sus liturgias y ponían delante de nosotros una corona de geranios”.

No podemos determinar cuáles son las razones semánticas, el rol que juegan la preferencia por estas flores, pero no olvidemos la constante del jardín y los niños jugando.

Los abetos, que eran consagrados a la diosa Hécate y que cumplían una gran importancia en los rituales druídicos a la diosa luna también son parte del imaginario vegetal de Willy Gómez.

En los siguientes textos, el yo enunciador se irá revelando como una interioridad, como una conciencia íntima, pasando ese yo al pronombre personal mí, pronombre de los llamados tónicos en su forma reflexiva. Este desplazamiento significa la aparición explícita de un tinte confesional, el yo poético actante es un abogado, un hombre que ejerce las leyes; nos encontramos con la sensibilidad de un hombre que ha estudiado en la universidad, se ha formado en una cultura general, la de nuestros valores occidentales burgueses, y que en algún momento hubiera querido estudiar otra cosa, y haber fracasado en el intento, tal vez por falta de apoyo de los padres. Las aficiones de los abogados cultos, su estructura existencial, la conformación de sus hábitos e intereses, son el objeto del trato poético. Entrevemos una epopeya individual o una Búsqueda del tiempo perdido.

El poeta no puede ser más personal cuando dice “Debemos cumplir la promesa de ir a Migliaro” en el poema “Juicios Apasionados” , de la p. 11. Esto a la vez configura la situación de identidades mixtas, trasnacionales, Gómez Migliaro, es en sí mismo, muchas culturas en su sangre, muchas palabras que nombrar, que inventar, que hacer suyas en el devenir de la vida, que a la vez por ser su herencia, vienen a configurar un canto que vuelve de afuera y su eco es recibido por lo profundo, el microcosmos del Hombre a caballo entre dos mundos, Europa y el Perú.

Pues bien, parece ser que la imagen del hombre, del abogado, del estudiante que se fue a hacer otra cosa, espera transformado en niño jugando con otros en un jardín, un jardín en el interior de la casa, como el jardín de Eliot en Los Cuatro Cuartetos, un jardín con pájaros cantando y niños jugando. El jardín de la casa a veces está en un lugar lejano del original, el yo enunciante, conoce las emigraciones, los destierros, los autoexilios del alma, los espacios del poemario Moridor, son varios países, por los que se viaja con la palabra y los significados a cuestas, a veces en un “país olvidado”, “había superado el paludismo”. Hasta aquí hemos encontrado un yo que es abogado y otro que es un marino errante.

La contemplación de la muerte es uno de los temas que también encontramos en este denso inventario cotidiano que es Moridor, El hombre evade a la muerte cuando tiene a la amada y sobrevive con ella, se siente sano y no le afecta la muerte ajena hasta más allá de pesares fugitivos, junto a la felicidad plena, ella y él retroceden y son como niños que quieren seguir jugando en el jardín al son del canto de los pájaros, el poema “Amargo Verano“ reza en uno de sus versos finales: “Pero igual, nos abrimos y dormimos juntos, pensando en un Dios ilusorio bajo el árbol de moras”.

Otro actante en el yo poético es un maestro de escuela, como el que nos habla en el poema “Entre luciferinos”, en este contexto el profesor recibe en una casa amigos para dar una fiesta. Vemos los mismos rasgos estructurales de los demás poemas, versos largos, que provocan un ritmo denso y moroso, por el efecto de la multiplicación de los acentos, el ritmo a veces tiende a acelerarse con versos más concisos y así se va perfilando una poética reflexiva que nos habla de la cotidianidad, del paso del tiempo, de la esperanza, de la búsqueda de sentido. En el caso del poema Entre luciferinos el referente es una fiesta de cumpleaños de la mujer amada por el yo del poema, donde se nos ofrece esa búsqueda de sentido en las visiones de los danzantes ebrios y enamorados como un modo de atrapar el instante; pero el instante cambia y nos impone una nueva visión: los boleros trasladan al poeta al Caribe y a la Europa cortesana de los tiempos de Provenza, el poeta vuela tras el origen del estilo galante, de las formas en que los seres urbanos buscamos el amor. El poeta se vuelve a ensimismar y deja la respuesta en suspenso, “Puede que te lo diga después. Me tengo que ir. Feliz cumpleaños amor”.

En el poema “Versión del amor”, nos topamos con un tributo a Antonio Cisneros y Rodolfo Hinostroza, menciones intertextuales, como Consejero de Lobo y Oso hormiguero, ambos curiosamente tienen en sus registros verbales el aire y la tonalidad de los versos ingleses tal como fueron consagrados al estilo de Eliot en La tierra Baldía y los Cuatro cuartetos. El poemario desde el epígrafe es un tributo indirecto a la poesía anglosajona cuyo último canto de Cisne está en el autor de Asesinato en la catedral.

En los poemas “Sin fecha de vencimiento” y “Hay dolor aquí adentro”, encontramos de nuevo el motivo de Eliot de los pájaros que cantan y los niños en el jardín. Ellos son para el poeta los únicos que son capaces de felicidad.

En el poema “El festival de la fe”, el yo poético exclama de un modo cínico, “La hermandad de los seres es esclavitud”, una forma de la indiferenciación de la persona, de la despersonalización a la vez que la impersonalización de nuestro ser íntima. Las relacionas deshumanizadas adquieren una visión opaca, no hay contornos definidos, no hay más que cosificación de las palabras y de los sentimientos. El amigo termina por sentirse objeto del amigo, de la amiga, de la esposa, etc.; del mismo modo es un objeto de sus padres, de sus hermanos... aquellos que buscaban a los dioses gritando: “¡dónde están los dioses!” y en la última imagen, el yo poético que había cometido la mayor soberbia, proclamar su desobediencia, quejarse, se apropia de la sabiduría de Lucifer, “incendiando el horizonte de los iluminados” frase de una contundencia que raya en la blasfemia; los iluminados, es decir, los poseedores de la verdad, los que en su misma carne son dios reencarnado, ven el cielo iluminado por los furores de un incendio, a ellos les espera un camino de fuego, su purgación del cuerpo yace en entregarse a la luz.

En el poema “Deshechos en el amor” el poeta enuncia otra voz, insistiendo en un destino de inconsciencia y banalidad, en la reafirmación hipócrita de la alegría, en la esperanza que es jugar en el jardín, dice: “Todo es lo mismo para nosotros / en nuestra gimnasia mental de ser felices” Todo el poema es un ritmo a la supervivencia, una sucesión de eventos que rayan en lo mórbido. El poeta nos termina diciendo: “Es tiempo de buscar nuevos amigos”, es la autoafirmación de un yo errante social, “Permitirás a ellos dejarte querer, y restaré importancia a las semejanzas”, del verbo del penúltimo verso, al del último ha habido una variación de la persona, del tú al yo, lo que de nuevo nos pone sobre la pista de una conciencia dialogante, un alter ego que acompaña las aventuras eventuales del yo poético.

“Lo que faltaba saber” es el poema que de nuevo usa la prosa como el caso del primer poema que abre el poemario, el uso de un tono testamentario indica una acción de prospección, una lectura de síntomas, después de los herméticos laberintos, donde la falta de estabilidad y permanencia son el símbolo de todos los eventos cotidianos que pueden ser poetizados, el cambio del yo a través de las cosas descubiertas, los fenómenos meramente mentales, la economía de los sentimientos. Uno de los versos finales dice: “el voto de no ser territorial define nuestra política nativa y nos hacemos a la muerte / y otro es el signo que a-sombra”, es una persistencia apátrida que envuelve los lugares y las cosas de las que nos habla el poeta, y se disuelve la vida, luego de asumir la muerte como destino, en el asombro diario, en la apertura, en la existencia de luz, porque podemos leer el asombro como una no-sombra.

Gómez Migliaro ha hecho una épica personal de su derrotero existencial en este poemario donde el signo es la búsqueda del sentido. Es una lectura de indudable sabor filosófico e intimista, de la que no hemos querido alcanzar todo para hacer más necesaria su lectura.

Moridor demuestra la pervivencia en nuestras letras de una preocupación por las razones vitales, por el motivo de los pasos que damos desde lo profundo del tiempo y hasta los días en que nos ha tocado conocer y sentir los jardines de la vida y sus pájaros cantores.

9.11.11

FESTIVAL INTERNACIONAL EN LOS EXTRAMUROS DEL MUNDO 2011


El Colectivo Sur-real y la Municipalidad Distrital de Imperial - Cañete, celebran la Tercera Edición del Festival Internacional En los Extramuros del Mundo, a realizarse el 11, 12 y 13 de noviembre en la plaza de armas del distrito. El evento contará con artistas de todo el Perú e invitados de Venezuela y Chile. Habrá presentaciones que van desde el rock, instalaciones artísticas, poesía, presentaciones de libros, exposición de escultura, pintura, video poesía y la participación de nuevas editoriales peruanas.

Esta edición contará con la presencia de poetas de Cerro de Pasco, Trujillo, Chimbote, Lima, Jauja, Ica, Barranca, Arequipa. Se realizará un conversatorio de directores de revistas literarias, se hablará de las ediciones, las nuevas propuestas, la edición digital y el papel de la literatura en la actualidad.

Este Festival es una actividad integradora que busca la participación de toda la comunidad. Sabiendo que no hay futuro sin cultura esta nueva propuesta del festival, viene confirmando la consolidación de una propuesta que, en sus inicios, estaba marcada por una fuerte línea en literatura. Transcurrido el tiempo, el arte, de manera más integrada y con más posibilidades expresivas, ha girado a una gama de propuestas más vigorosas.

Los esperamos del 11, 12 y 13 de noviembre, en la Tercera Edición del Festival Internacional En los Extramuros del Mundo, en la Plaza de Armas de Imperial, Cañete. El lanzamiento del Festival se llevara a cabo, el jueves 10 de noviembre en el Centro Cultural La Catrina: Piano Bar (Jr. Camaná 878 - sótano, entre Camaná y Quilca. Lima).

Erick Sarmiento Fernández.
Director del Colectivo Sur-real.
Organizador.



PROGRAMA OFICIAL (10 -11-12-13 DE NOVIEMBRE)

JUEVES 10

CENTRO CULTURAL LA CATRINA: PIANO BAR (lanzamiento del Festival).

8:01 p.m.: 1º Mesa poética: Gladys Mendía (Venezuela) / Kreit Vargas / Erick Sarmiento / Edgar Saavedra / César Chambergo / Giancarlo Huapaya / Pablo Maire (Chile) / Juan Pablo Mejía / Josefina Jiménez.
Lugar: Jr. Camaná 878 (Sótano) Entre Camaná y Quilca. Lima.

11-12-13 SE REALIZARAN EN LA PLAZA DE ARMAS DE IMPERIAL - CAÑETE

VIERNES 11

5:31 p.m.: Presentación del libro “El Perú entre el crepúsculo y la aurora” de Jorge Chois.
6:03 p.m.: Presentación de la novela “Asalto al cielo” de Germán Yactayo.
7:06 p.m.: 1º Mesa poética. Participan: Albert Estrella / César Quispe / Walter Toscano.
7:35 p.m.: Participación musical de D'MONIA Rock.
8:08 p.m.: Presentación del cuento infantil “Intentos” de Rocío López. Comenta: César Chambergo Rojas.
8:39 p.m.: 2º Mesa poética. Participan: Gladys Mendía / Juan Pablo Mejía / Kreit Vargas.
9:01 p.m.: Presentación de la Brevísima Antología Arbitraria Me Vibra: Chile Panamá, de la Colección de Antologías Vamos a Brillar mi Amor, Paracaídas Editores y Los Poetas del 5 Editora, 2011. Comenta: Juan Pablo Mejía / Gladys Mendía.
9:32 p.m.: La antropología dentro de la obra de José María Arguedas. A cargo de: Juan López.

SABADO 12:

10:31 a.m.: Muestra de artes visuales. Participan: Víctor Marcelo / Jairo / Toscano / César Chambergo Rojas.
5:37 p.m.: Exposición de libros de: Casa Katatay / Cascahuesos editores / Paracaídas editores.
6:02 p.m.: Participación musical de Miguel Olivares.
6:37 p.m.: Presentación del poemario Santería de Kreit Vargas. Comenta: José Córdova.
7:04 p.m.: 3º Mesa poética. Participan: Marx Espinoza / César Chambergo / Navale Quiroz / Giancarlo Huapaya.
7:37 p.m.: Presentación del catálogo de Casa Katatay.
8:01 p.m.: Participación musical de Karen Bernedo.
8:37 p.m.: 4º Mesa poética. Participan: Juan Carlos Lázaro / Diego Lazarte / José Córdova / John Martínez.
9:04 p.m.: Conversatorios de las revistas: Ego/ísmo - Ónice - Estereograma - Espartako - Piel de Kamaleòn.
9:36 p.m.: Video Poesía de: Diego Lazarte.
10:03 p.m.: Presentación de las revistas: Ego/ísmo - Lima Gris.
10:33 p.m.: Katatay. Ensayos visuales de la poesía de José María Arguedas. Curaduría: Karen Bernedo
Realizadores participantes: 1. Laura Batticani (Katatay/temblar); 2. Diego Fernández Stoll (Llamado a algunos doctores/Huk Doctorkunaman kayay); 3. Gabriela Flores (Jetman haylli/Oda al Jet); 4. Karen Bernedo (Túpac Amarukamaq taytanchisman/A nuestro padre creador Túpac Amaru); 5. Mauricio Delgado (Cubapaq/A Cuba); 6. Patricia Saucedo (Iman Guayasamín/Qué Guayasamín); 7. Teresa Cabrera / Carlos García (Qollana, Vietnam, Llaqtaman/Ofrenda al pueblo de Vietnam)
11:05 p.m.: Presentación de la novela Resto que no cesa de insistir de Julián Pérez. Comentan: César Chambergo Rojas y Jonathan Timanà.

DOMINGO 13:

10:31 a.m.: Muestra de artes visuales. Participan: Víctor Marcelo / Jairo / Toscano / César Chambergo Rojas.

NOTA: cubrirán el evento: Lima Gris y Red Literaria Peruana.

6.11.11

SOBRE LOS COMENTARIOS, PATALETAS Y ACUSACIONES DE MARIO BOJÓRQUEZ, UN LECTOR IMAGINARIO.


Por Maurizio Medo

Hace dos años, en el marco del II Certamen de Poesía Festival de la Lira, celebrado en la ciudad de Cuenca, la crítica y poeta argentina Tamara Kamenszain notó cómo la expresión de los discursos neobarroco y neobarroso venían convirtiéndose en algo “neoborroso”. Con el fin de aclarar este panorama confié a la editorial “Ruido Blanco” mi trabajo “País imaginario: escrituras y transtextos 1960-1979”. Su publicación originó que el poeta sinaloense Mario Bojórquez se indigne, sin reparar que en dicha publicación se consigna todo lo que reclama de manera airada.


Museo del Monasterio de Las Conceptas. Fines del 2009. En el marco del II Certamen de Poesía Festival de la Lira, evento al cual el poeta Mario Bojórquez y quien suscribe asistimos en calidad de invitados, se organizó una mesa sobre el neobarroco como una de sus últimas actividades. Tuve el honor de estar de panelista junto a poetas (y amigos) como José Kozer, Tamara Kameszain, Eduardo Espina y Roberto Echavarren.

En dicha ocasión, Bojórquez se puso de pie y sombrero en mano regaló a la concurrencia una improvisada performance en donde se esmeró en “demostrar” que el neobarroco había muerto como ¿movimiento?, ¿escuela?, ¿militancia?, ¿discurso “de moda”?, ¿cómo qué? No lo entendí bien, en eso acierta el joven Calderón, discípulo de Bojórquez. Sin embargo, la sola idea de que, en aquella ocasión, el poeta sinaloense haya “decretado” (?) (para poder decretar la persona ha de tener autoridad o facultades para ello) la muerte del neobarroco, resulta por demás absurdo. En todo caso, quien abogó por la “muerte” metafórica del neobarroco-neobarroso, preocupada por cómo ciertos tipos de escritura “imitaban” a la de estos poetas fue una de sus supérstites y máximas teóricas: Tamara Kameszain. Tamara se refirió a ello como algo “neoborroso” en lugar de neobarroso término acuñado por Perlongher para referirse exclusivamente a los poetas de Río de Plata o “neobarroco”. Nadie, como sostiene el poeta de Sinaloa y si no es él muy probablemente su fiel Calderón, “aceptó el reto de darle muerte”, pues en ningún momento fue planteado como si se tratara de una eutanasia.

En aquel evento, vale recordarlo y son testigos de esto Kozer, Kameszain, Espina y Echavarren, sin mucho aspaviento señalé que el neobarroco, en stricto sensu, es decir, de acuerdo con las escrituras de los poetas mencionados se trataba de un discurso superado por su condición de “clásico”, pues, como lo demuestro en “País imaginario: escrituras y transtextos 1960-1979”, el neobarroco, que parece obsesionar a Bojorquez, se había convertido en un flujo de lenguaje, el mismo que, unido a aquél otro de corte conversacional, había generado una serie de capas intermedia de lenguaje. Como puede leerse “País imaginario: escrituras y transtextos 1960-1979”: La escritura llegó, al menos para la mayoría de los poetas aquí reunidos, de una manera opuesta que para los del viejo canon: lo conversacional y lo neobarroco no eran más comportamientos estancos del lenguaje, paradigmas opuestos, fácilmente distinguibles uno del otro, sino que, más bien, sus entrecruzamientos e intersecciones, ajenas a todo tópico representativo, se constituyeron en flujos generadores de nuevas capas y sedimentos lingüísticos, yuxtaposiciones de uno y otro hasta borrar la última referencia de sus orígenes. Con la llegada del nuevo milenio, no hubo más un discurso, menos un estilo. La escritura aparece como mezcla y fusión, como asimilación de formas marginales nunca, o mucho antes, consideradas poesía.

Noches atrás, ya venía trabajando en este proyecto desde hacía mucho tiempo, hastiado como Tamara Kameszain, de la musiqueta epigonal que caracteriza la poética de algunos autores, empecinados en dar vueltas y vueltas sobre un tipo de lenguaje sí, el neobarroco al igual que un gato persiguiéndose el rabo, sin poder encontrar una SALIDA, hablé con el entusiasta de Sinaloa sobre la necesidad de “matar” estos tipos de remake, en una conversación que me fue bastante grata. No se crea que el café compartido con el poeta de Sinaloa fue una conspiración. Semanas antes de asistir al evento, me parece, digo, me parece, el poeta de Sinaloa había concedido una entrevista a Jorge Mendoza Romero en donde declaraba lo cito: Ahora has dicho "alteridad", que es una palabra que tiene mucho que ver con el trabajo que estoy realizando actualmente, el cual es un trabajo de crítica de la poesía latinoamericana. Pero voy a completar esta idea acerca de lo que José Kozer comprendió como en una revelación a partir de una conversación que tuve con él, poeta que admiro, respeto y con quien tengo un afecto, una amistad muy remarcable. Íbamos en un viaje. Estábamos en medio de un tráfico horroroso como los que se viven en nuestras ciudades, entonces yo le decía, "¿Kozer, cómo vas a hacer para cantar esto? Y él me respondía rápidamente, sin eficacia pero con rapidez: "Eso lo tendrás que cantar tú". Desde Luego Kozer, que es un gran poeta, siguió pensando en esto mucho tiempo después y dijo: "No, no es un asunto de Mario Bojórquez resolver esta situación. Es un asunto de todos nosotros." Yo debo pensar en ese problema. ¿Cómo voy a cantar la realidad? ¿Cómo voy a cantar el tráfico de la ciudad de México? ¿Cómo voy a poder cantar esta velocidad que estamos viviendo, estos nuevos tiempos? Y entonces en una entrevista que está haciendo junto con Maurizio Medo (este poeta peruano a quien admiramos y respetamos) él comenta: "En poesía, en América desde Brasil hasta los Estados Unidos en español, en portugués y en inglés, se están haciendo cosas maravillosas. Las nuevas generaciones: autores que van desde los veinte a los cuarenta años están realizando una poesía en la que están vinculando la poesía coloquial y una poesía de la dificultad. Una poesía que tiene una expresión barroca y por otro lado la coloquialidad. Eso es lo que estamos haciendo en poesía en América. La gente de hoy está tomando lo mejor que pudieron darnos los neobarrocos, empezando desde luego con Lezama Lima y siguiendo con otros magníficos poetas antes de llegar a los que son conocidos hoy. Pienso por ejemplo en Severo Sarduy. Entre los mexicanos, a doña Coral Bracho, pero antes de ella a don Alí Chumacero.

Efectivamente, eso es lo que estamos haciendo en poesía en América y eso, también, es lo que se recoge en “País imaginario: escrituras y transtextos 1960-1979”, pues, como señala Oscar Galindo “los elementos más renovadores de la poesía del período se encuentran definidos por la búsqueda de la superación del poema como unidad textual, para dar lugar a la noción de libro como obra abierta hacia la realidad y la vida; el conceptualismo puro no tiene lugar en el espacio de una escritura fuertemente marcada por el gesto testimonial y político”. Sin embargo, Bojorquez, quien, obsedido, parece encontrar el eco de Perlongher hasta en las canciones de Timbiriche, sostiene que “País Imaginario: escrituras y transtextos 1960-1979” es un refrito de “Medusario”, su lugarteniente agrega que los valores (planteados en el libro), luego de enmendar la plana a su maestro, y contradecirse, declara: “La antología, sin duda, no es un nuevo Medusario, pero pensémoslo, sus valores siguen siendo los mismos. La visión de la poesía es la misma: discursos fragmentarios, polifonía, el poema maniatado como vehículo comunicativo, diálogo perenne con las vanguardias, supresión o difuminación del yo, progresión metonímica (enumeración sin ton ni son), búsqueda del sinsentido y el absurdo, el sabor a lo kitsch, problematización formal e intelectual del poema, la apuesta por la contingencia y lo imprevisto, aceptación de formas no perfectas… es lo mismo del Medusario. Pero más grave, es lo mismo del Octavio Paz de 1966 y aún de Lezama!! No es lo mismo pero es lo mismo.

A ver, el libro, lo he declarado más de una vez, no es una “antología”, no es solo “poesía” ni tampoco es latinoamericana, todo está explicado desde la carátula hasta en el prólogo. En segundo lugar, si bien a “País imaginario: escrituras y transtextos 1960-1979” se le apoda “por joda”, como señala Mario Arteca, “Medosario”, el libro es tan “pro-neobarroco” que recoge las voces de Martín Gambarotta, Edgardo Dobry, Edwin Madrid, Jerónimo Pimentel, entre otros, cuyos discursos nada tienen que ver con este movimiento, sobre el cual han mostrado una postura bastante crítica.

En efecto, Gambarotta, al responder a una interrogante de Mauro Libertella señala: En un principio, los noventa se definen como antibarrocos; vuelve el “realismo” y el barroco es una boludez. Pero después empezás a confrontarte con los textos y aparece “Cadáveres” de Perlongher. Y lees Austria-Hungría de él y en esencia está lo que después pasó en la poesía de los noventa. En ese sentido, no hubo una negación del neobarroco en su conjunto”.

Edgardo Dobry, otro de los antologazos, se manifiesta a través de una escritura y una línea de pensamiento que constituye una reacción ante los neobarrocos o neobarrosos, ampliamente difundidos en Río de la Plata en la década del 80. Edwin Madrid, “revela una búsqueda alejada de las modas culturales y las revisiones experimentales, y una posición incrédula frente a las teorías literarias que matan a la creación poética y que dan a luz textos secos, muertos, mecánicos, como las personas que los componen” (Astudillo, José Luis)”. Julio Inverso desdeña la “poesía gimnasia”, para concebir, de acuerdo con Luis Bravo, la poesía como una “actividad del espíritu”, y “cultivar la palabra en su poder de “volver real la belleza”, señalar el destino del poeta como el de un devenir en “centro radiante” que habrá de enarbolarse por el laberinto del mundo”, en concordancia con nuestro Bojórquez.

Podría así mencionar a todos y cada uno de los habitantes del País imaginario pero no vale la pena pues el provincialismo, como escribió Pound, es más que la ignorancia, es ignorancia más apetito de uniformidad y, especulo, hay poetas víctimas de este síndrome, incapaces de reconocer las diferencias entre uno y otro autor.

El poeta de Sinaloa me acusa también de haber “maltratado” (junto a unos 300 firmantes) a un grupo de jóvenes, entre el cuales se encuentra Calderón, todos antologados por la editorial Visor, en conjunto con otras cuatro editoriales en Latinoamérica, en un libro titulado Poesía ante la incertidumbre: Antología de nuevos poetas en español.

Tamara Kameszain, al referirse a la misma (Ñ de Clarín, 26/6/2011), señala que su tono anacrónico “parece más afín a un momento literario español que a las tensiones que atraviesa la producción poética latinoamericana...”, en respuesta de lo cual, un manifiesto señala ideas tales como: “En la poesía actual, ese camino supone oponerse a quienes tanto han trabajado para que la poesía se entienda, se humanice, se aproxime a la gente corriente. Si en la segunda mitad del siglo XX los mejores poetas de nuestra lengua abandonaron las liras y las torres de marfil, la poesía última, en busca de un nuevo camino, de una nueva actualidad literaria, se ha subido a un pedestal. En esta tarea se han visto legitimados por algunos poetas cuyos proyectos literarios fracasaron de manera estrepitosa precisamente por abrazar el barroquismo gratuito y la frivolidad de la moda literaria (…)”. “Queremos mostrar nuestra desolación ante esta dinámica que nos parece destructiva para la poesía porque conduce, de manera inevitable, a su deshumanización”.

El “virulento ataque”, mencionado por Bojórquez, se trata de una carta abierta en donde se consignaban “perjurios” tales como: “Las personas que firmamos esta carta creemos firmemente en esta pluralidad poética heredada a la que hemos tratado de contribuir activamente con nuestro propio trabajo y por eso nos mostramos resistentes a cualquier forma de cierre normativo. Creemos necesario alzar un muro de contención ante actitudes que pretenden reproducir debates que «ya» no son legítimos que, en realidad, nunca lo fueronporque representan en sí mismos una agresión a esa misma pluralidad conquistada, al trabajo y legado creativo, teórico y vital de muchas poéticas y poetas precedentes y que recogen de manera natural el legado incuestionable de los padres de la modernidad poética: del romanticismo inglés y alemán al surrealismo pasando por Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé. Ha costado mucho desterrar de nuestro campo literario el cainismo y la exclusión. No vamos a consentir ahora que vuelvan a reproducirse estrategias envenenadas similares. El debate de poéticas es necesario, útil el contraste filosófico, intelectual, en torno a la creación, pero siempre en el marco de un respeto escrupuloso a la diversidad y el disenso (…)”. “Así, queremos reivindicar la convivencia de poéticas, la pertinencia del debate crítico, la belleza de la pluralidad como alimento de lo creativo. Y rechazamos de manera frontal cualquier estrategia de apropiación, simplificación o reduccionismo literario”. Por ende, el poeta de Sinaloa pareciera ver molinos de viento donde, ni siquiera hay Quijotes y demuestra lo que él mismo rubrica:

Todos
tenemos una partícula de odio macerando sus jugos
enmarcando su alegre floración
su fruta lánguida.


La pregunta es, ¿odio hacia qué o quién?¿A la imposibilidad de contar con el aval para establecer su propio canon?, ¿Odio hacia toda forma poética cuya estética se aleje de la emotividad –no sé por qué pienso en Arjona- o de eso “simple” capaz de hacer del poema una lectura ad hoc para la celebración de quinceañeros, matrimonios, Bodas de Plata y otros eventos sociales?¿ Odio porque el grupo del poeta de Sinaloa, reunido en la antología “El oro ensortijado” vive convencido de que un “perverso e invisible poder los ha arrinconado como a una tribu de pieles rojas y les ha cerrado puertas para publicar y darse a conocer” (Lumbreras, Ernesto)? ¿O acaso tal como se lo pregunta mi buen amigo Adán Echeverría los poetas, aburridos en ocasiones, tenemos que denostar los ideales del otro para no llegar a nada, y tener el sano pretexto de escribir? Pareciera que el grupo del poeta de Sinaloa viviera decretando, como dice Teddy López Mills (poeta a quien respetamos y de quien somos admiradores), “esto no es poesía y, generalmente, la que aprueba el examen se asemeja a la que escriben ellos. La tradición se busca en los otros. Como si el conocimiento sólo pudiera ser autorreferencial”.

Agradezco al poeta de Sinaloa, a su lugarteniente, y sus ejércitos la atención dedicada a “País imaginario: escrituras y transextos 1960-1979”, sí un consejo, sería prudente leer el libro (en lugar del comentario de Mario Arteca escrito sobre el mismo) Debido a mis múltiples ocupaciones doy por concluida una polémica en la cual nunca participé, salvo para calmar la “partícula de odio” del poeta de Sinaloa, y si hice algo más fue con mi silencio. Si el agresor interpretó este como un desprecio a sus ideas, puede que no se haya equivocado.

25.10.11

“LA GUERRA DEL FIN DEL MUNDO”, 30 AÑOS DESPUÉS




Casa de la Literatura organiza mesa redonda sobre esta novela de Mario Vargas Llosa que cumple tres décadas desde su publicación.

Mesa Redonda “La guerra del fin del mundo, 30 años después”

Expositores: José Miguel Oviedo, Carlos Garayar y Agustín Prado Alvarado
Fechas: 25 de octubre
Hora: 5:00 p.m.
Ingreso libre

Informes: Casa de la Literatura Peruana
Jr. Ancash 207, Centro Histórico de Lima.
Telf. 426 2573 anexo 104

Con motivo de conmemorarse los 30 años de la publicación de la obra La guerra del fin del mundo, escrita por Mario Vargas Llosa, la Casa de la Literatura Peruana ha organizado la mesa redonda “La guerra del fin del mundo, 30 año después”. La cita es el martes 25 de octubre, a las 5 p.m. en nuestro auditorio. Participarán: el crítico literario José Miguel Oviedo, el escritor Carlos Garayar y el profesor Agustín Prado Alvarado, quienes nos ilustrarán acerca de esta importante novela de nuestro emblemático Premio Nobel.

En 1981, Mario Vargas Llosa publica La guerra del fin del mundo, considerada por diversos críticos y lectores como la más importante de sus novelas junto a Conversación en La Catedral. Por su registro temático es una de las más imponentes novelas históricas, y por su ambición literaria es la más totalizante de sus narraciones. Entre los partidarios entusiastas de este libro se encuentra el crítico Ángel Rama quien al terminar la lectura de esta obra quedó vislumbrado y escribió un extenso artículo. “Concluida la lectura de las 549 páginas de La guerra del fin del mundo, dos conclusiones se imponen: es artísticamente una obra maestra y con ella ha quedado consolidada la novela popular culta de América latina.”, escribió Rama.

15.10.11

NUEVA PUBLICACIÓN DE CASCAHUESOS EDITORES: “ESTÉTICA DE LAS REVELACIONES” DEL POETA PERUANO CROMWELL CASTILLO


Tenemos el agrado de anunciar la publicación de Estética de las revelaciones del poeta peruano Cromwell Castillo. Se trata del primer libro de uno de los poetas más interesantes aparecidos a inicios de este siglo, pues anteriormente sólo había publicado en edición conjunta con el grupo Signos de Lambayeque. Esta primera publicación viene acompañada de tres sendos comentarios: César Eduardo Carrión nos dice que en el libro “habita una voz grave que testimonia el transcurso por el mundo de alguien cuya mirada penetra paulatinamente en la Naturaleza. Pero esta poesía no se deja abatir por la dictadura de las evidencias, no se trata de una estética realista. Ante todo, su Realidad está constituida por el decurso de un lenguaje simbólico, el hallazgo de una voz imaginaria”; José Donayre Hoefken anuncia que “el mundo visible, en manos de Cromwell Castillo, se podría resumir en la vieja teoría de los cuatro elementos, que explicaban poéticamente una cosmovisión. Pero este poeta, a través de su Estética de las revelaciones, al igual que el sabio Empédocles, enraíza su interpretación de la realidad a partir de dos pulsiones que marcan cadenciosamente el ritmo de sus descubrimientos y asombros”; y Marco Fonz sentencia que es “una buena forma de mostrar a los viejos elementos, que parecían ya no tener nada qué decir. Versos afortunados de tener a Cromwell Castillo como poeta e interlocutor de esas bellas imágenes”. Cabe precisar que este libro será presentado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Quito. Aquí un adelanto del libro:


4

La noche nos absorbe como guarida prehistórica. Energía expansiva que cierra párpados rebelando distancia. Éxodo de luna reflejada en el fango:

Cuarto menguante —canto bastardo— / luna llena —atributo deforme—.
Creciente júbilo donde nadie danza alrededor de árboles milenarios.
Savia nueva que sella bocas y caminos donde nadie espera escapatoria.

El cuerpo sostiene con el filo de la duda una cabeza cercenada hace mucho. Sólo extremidades nos otorgan la ventaja de perdernos, escudriñar en el mismo fango la sequedad del tiempo.

Oh, tierra; oh, aullido de la dación ocasional.

[Sacudir tu corteza no es desvanecerme para saber que penetro una escritura improbable.
Florecer en ti es columpiar mi locura en alambres de púas: Retorno a la fe de los desposeídos].



Sobre el autor:

Cromwell Castillo nació en Lambayeque-Perú, en 1981. Es miembro fundador del Grupo Literario Signos. Como artista plástico es representante de “El espacio del arte: Galería de arte contemporáneo”, en Lambayeque. Es autor de Agua y Transfiguración o el sonido —libros incluidos en Signos (Chiclayo, 2007)—, ¿Dónde acaso es camino? —incluido en libro Demolición de los reinos (Lima, 2010)—, y la plaqueta Fuego (Arica, 2010). Forma parte de la Colección de Nueva Poesía Peruana Cuervo Iluminado (Pájaros en los cables editores. Lima, 2010). Trabajos suyos han sido publicados en revistas impresas y virtuales de Perú, Venezuela, Chile, Argentina, Colombia, México, Brasil, Estados Unidos, España y Francia. Dirige el blog Gambito de rey.

* Imagen: fotografía del autor hecha por Natali Nazario Martino.

13.10.11

VIERNES 14 EN EL AVERNO: REQUIEM EN HOMENAJE A RICARDO QUESADA


RÉQUIEM EN HOMENAJE A RICARDO QUESADA

Fecha: viernes 14 de octubre
Hora: desde las 8:00 p.m.
Lugar: El Averno (Jr. Quilca 236 - Lima)
Participan: ver flayer.

Ingreso libre.

11.10.11

ESCRITOS UN DÍA EN BEIJING: INÉDITOS DE ÓSCAR MÁLAGA


Óscar Málaga es uno de los pocos grandes poetas de la generación del 70 en el Perú que se puedan contar con los dedos de una mano. También se puede decir cualquier cosa de esa mi generación. Pero me atrevo a afirmar que lo que ha venido después entre nosotros los poetas peruanitos es poca cosa. Recibo pues emocionado estos versos inéditos de un antiquísimo amigo que sigue escribiendo con la belleza de siempre.


POEMA DE AMOR

Un lirio blanco
se abre
las venas en mi cama.
Siempre
vivo atento
a la poesía.
Las palabras
no tienen escrúpulos.


Los héroes se alimentan de anfetaminas

Los héroes se alimentan de anfetaminas
No hay otra manera de besar a la mujer que amas,
Nadie cree que la poesía te cuesta la vida.
Alguna vez fui un cisne borracho. La dificultad
es que no puedo recordar ninguna canción.
Ahora busco un parking solitario
para establecerme por toda la eternidad.
Los héroes viven disfrazados de travestís
No hay otra manera de soñar.
Nadie comprende que la poesía te cuesta la vida.
Alguna vez estuve a punto de poner los pies sobre la tierra
La dificultad es que sigo cayendo en el vacío.
Los árboles no son necesarios para poder entonar tu canto.
Siempre canté encerrado en una jaula.
Los héroes no recuerdan ninguna canción
No hay otra manera de escribir poesía.
No hay otra manera.


Poema a mi padre

He visitado el cuarto de mi padre:
El cáncer huele a bosque de limoneros.
No miraba al cielo, leía los periódicos.
Todos buscamos buenas noticias.
El amor me da miedo. Es sensato tener miedo.
Mi hermano, el fuerte, dijo, sabe que se va a morir.
Muchas palabras aniquilan la poesía.
Afuera era un día iluminado.
Cada flor crece en su lugar. La confusión
es la sospecha. Y he buscado una cantina.


* El texto introductorio es del poeta Vladimir Herrera, y fue tomado, además de los poemas, de su blog Laguna brechtiana.

MIÉRCOLES 12: PRESENTACIÓN DEL LIBRO “ESCOMBROS DE LOS DÍAS” DE ALEJANDRO SUSTI‏


Presentación del libro de poemas ESCOMBROS DE LOS DIAS (Premio Poesía Breve de Hipocampo Editores).

Día: miércoles 12 de Octubre
Hora: 7:30 p.m.
Lugar: Jazz Zone (La Paz 646, Miraflores)

Presentan:

• Abelardo Sánchez León (escritor, profesor)
• Alberto Valdivia (poeta, profesor)


Leer los poemas de Alejandro Susti es comprobar que la poesía no ocurre cuando el lenguaje se detiene para dar paso al silencio, sino cuando el silencio se calla para dar paso al lenguaje. Sentir el frío doloroso que desprenden las palabras, las imágenes que hieren nuestros ojos para ofrecernos el mundo que perdimos. Leer los poemas de Alejandro Susti es contemplarse en un espejo y no saber de qué lado está la vida, de qué lado está la muerte. Recordar que en una cama de hospital vimos por primera vez la luz, que en una cama de hospital la apagaremos para siempre. Leer los poemas de Alejandro Susti es confundirse en un abrazo con el amor y la muerte. Mudo orgasmo que roe lentamente nuestra carne y nos arroja a una luz pálida. Al silencio que nos convierte en padres de nuestros propios padres, en hijos de nuestros propios hijos. Leer los poemas de Alejandro Susti es comprender que la muerte trabaja sin descanso en nuestros cuerpos y nos transforma en palabras. En los escombros que dejaron los días.

Eduardo Chirinos

9.10.11

“LA REJA”, UN RELATO DE MIGUEL ÁNGEL COLETTI


LA REJA

Por Miguel Ángel Coletti

Fue en la inspección submarina de la malacosa, playa de La Reja —un refugio marino sitiado por cuevas naturales y una reja de metal que separa a los bañistas por clases sociales— donde recogí unos salvajes ejemplares de fauna marina que cortaban con sus filosas tenazas la red de pescar que extendí en el agua picada. Colectados los “crustaceos”, pasé por sus antenas un cordel de pescar caliente que resultó en un hermoso collar de cangrejos vivos que hacían sonar sus filosas tijeras alrededor de mi cuello salado haciendo mucho ruido y calando mi piel hasta las heridas. Mientras ellos zurcían barrotes sobre mi epidermis, recordé por asociación y sorpresa, mientras volvía por el camino de la playa hacia la pensión del Aromito, las conversaciones alturadas que flotaban en la mente acuosa de hace 14 años y me conducían por un sendero faite de la calle Cochrane en el centro del Callao detrás de una reja de mercado, conversaciones serias para mi espíritu aprendiz, charlas gruesas de asaltantes de puerto y bultos de madrugada que se escondían debajo de las tapas de desagüe, de baile con discusión y cuello dispuesto, plomazo entre vaporinos y oilers, boletos de muerto con falso al amanecer en el rumbo de la adivinación y la brujería porteña, la desconfianza del pintao y del charly contra el rencor del trinchudo que reclamaba su lugar en el puerto choro, la angustia de la madre chalaca castradora y la espera de malas noticias, el desprecio por la vida del hijo ladrón , el cuerpo baleado del semejante, el cerebro del Callao gobernado por la vaina.

Estas conversaciones antiguas me trasladaban por una máquina del tiempo boba, hacia años remotos e indescifrables cuando me fue presentado a muy temprana edad por un pariente ahora perdido, el genial viejo Federico Mutis, célebre guardián del mercado central del Callao. Llave principal. Cunda discreto, siempre de camisa diamantada y léxico picante. En su época de ser había llegado a boxeador profesional de barrio, noqueador de quijada fuerte, partidor de almas, valiente, un recio estibador del TMC. Era ágil y aguerrido como todos los de su especie a la hora de circular la chaveta y hundir el frío metal en la carne, dejó sus mejores años entre la cárcel y el muelle, viviendo del laburo atracador y desaduanado, primero con grúa, luego con pato, reunía al final de la jornada ganancias excesivas de los buques mercantes que en la mayoría de casos dejaban un “solidario” óbolo en sus bolsillos. Don “Fefefifo” y su corte de galifardos, puntos y contrapuntos, siempre ganaban precio en la balanza de la vida.

Yo, anduve un tiempo de larga soledad frecuentando a estos viejos amigos que de alguna manera me acercaban tercamente al recuerdo de mi pariente perdido hace poco tiempo, iba planchando a diario las calles del centro del Callao con botas de obrero americano, perdonando la envidia de los lacras que aguaitaban siempre el buen vestir y el andar “limpio”, rozando los hombros como zombi de los seres oscuros del Callao nocturno. Estas conversaciones del final de la tarde que procuraba siempre escuchar y recordar, se producían apenas cerradas las grandes puertas del mercado. Durante esos años contradictorios logré acumular valiosa información sobre la historia del corazón del Callao antiguo, que luego fue escrita en un diario como este, sobre mi amistad con los viejos vigilantes nocturnos, patrimonio ahora extinto del antiguo Mercado Central del Callao, personas misteriosas en su vestimenta afranelada con desprecio por la moda, una facha “necesaria” para soportar el intenso frío de la madrugada. Ellos eran poseedores de una imaginación sorprendente y creativa para la narración oral de la magia porteña y el contrapunto de noticias fúnebres; estos señores siempre departían desde su cómodo puesto de vigía que era un sillón despanzurrado que alistaban para iniciar los monólogos, yo desde afuera del mercado asistía como un invitado y saludaba del otro lado de la reja, a veces llevaba un lonche o a veces les alcanzaba cigarros por entre los barrotes a estos sabios nocturnos: Mutis García, Prada y Marín, quienes soltaban espontáneas y profundas charlas sobre la estampa de los chalacos de antes y sus tradiciones perdidas, sabían historias muy antiguas que provenían de la época cuando se construyó el mercado, sobre los desfalcos millonarios en la Tesorería del recinto con el cuento del plomo y las balanzas descalibradas de los carniceros, la famosa tragedia del cargador de bultos Tomás Tapia, un estibador puneño quien tuvo la mala fortuna de ser atrapado, en la cámara frigorífica mientras “colgaba” una res, por un mal viento o una mano siniestra que selló la puerta de acero y lo sentenció a morir congelado, pues ni ellos, los vigilantes nocturnos pudieron escuchar los gritos de frío del recio cargador esa madrugada. Sus conversaciones eran extensas y con datos precisos sobre fechas, locaciones, horas del día y descripción de “rostros señalados” de los principales de sus historias. Siempre eran los mismos temas pesimistas, la misma chola pero con otro forro, muertes imprevistas y heroicas, inmensas plagas de ratas e insectos que brincaban toda la noche sobre los alimentos que serían rematados al día siguiente al público, las tétricas “penas” o apariciones de almitas, frecuentes en la zona de los pescadores y marisqueros, y algunos otros temas de fantasía correspondientes al Callao antiguo, perfectamente narrados por ellos, historias que en ese momento deslumbraban mi imaginación de adolescente y que continuaré recordando.

Abrí la reja y salí…

* Tomado del blog Yo amo al Callao.

8.10.11

CONGRESO INTERNACIONAL EN HOMENAJE A CARLOS GERMÁN BELLI


Los días 20, 21 y 22 de octubre de 2011 más de una decena de estudiosos peruanos y extranjeros disertarán sobre la obra de este consagrado poeta.

Informes e inscripciones:

De lunes a viernes de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 7:00 p.m.
Oficina de Administración de la Casa de la Literatura Peruana
Jr. Ancash 207, Lima
Teléfono: 426 2573, anexo 104
www.casadelaliteratura.gob.pe


Conmemorando los 84 años de vida del poeta Carlos Germán Belli y los 50 años de la aparición del poemario ¡Oh Hada Cibernética!, la Casa de la Literatura Peruana organiza el Congreso Internacional La Boda de la Pluma y la letra. 50 años de ¡Oh Hada Cibernética! Homenaje a Carlos Germán Belli, los días 20, 21 y 22 de octubre del presente.

Este congreso rinde un merecido homenaje al poeta vivo más importante de las letras peruanas. En esta actividad participará el poeta homenajeado con valiosos testimonios sobre su vida, su poesía y los poetas de su generación; además de destacados críticos y estudiosos de su obra como: José Miguel Oviedo (University of Filadelfia-EE.UU.), Gema Areta (Universidad de Sevilla-España), Hildebrando Pérez Grande (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), Inmaculada Lergo (Universidad de Sevilla-España), Camilo Fernández Cozman (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), Ricardo González Vigil (Pontificia Universidad Católica de Lima), entre otros.

Las inscripciones al Congreso ya se encuentran abiertas. Puedes inscribirte en la Oficina de Administración de la CASLIT (Jr. Ancash 207, Lima), de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2.00 p.m. a 7:00 p.m. El certificado tiene un valor de S/.40, para lo estudiantes, y S/.60, para el público en general. Sin embargo el ingreso a las conferencias es libre. Puedes solicitar mayor información comunicándote al teléfono: 4262573 anexo 104.

Carlos Germán Belli, miembro de la Generación del 50, ha trazado una trayectoria poética imprescindible en las letras hispanoamericanas, obteniendo reconocimientos como el Premio Nacional de Poesía en 1962, el Premio de Poesía Iberoamericana Pablo Neruda 2006, el Premio Southerm 2009 a la Creatividad humana, Casa de las Américas José Lezama Lima 2009 y dos veces la beca para la creación poética Guggenheim 1969 y 1987. Asimismo, ha sido nominado al Premio Nobel de Literatura el 2007 por la Academia Peruana de la Lengua y la Asociación Internacional de Peruanistas.

Este no es el único homenaje que la Casa de la Literatura le ha realizado al poeta, actualmente en la Sala 15 de la CASLIT, puede verse la exposición “Carlos Germán Belli, el pesapalabras”, que incluye un recorrido por la vida y obra del poeta, acompañado de fotografías inéditas, primeras ediciones de sus libros, manuscritos, condecoraciones y objetos personales del escritor. La muestra puede verse de martes a domingo de 10:00 a.m. a 8:00 p.m. El ingreso es libre.

7.10.11

EL POETA EFRAÍN MIRANDA SE MUERE DE ABANDONO


Por Omar Aramayo

Efraín Miranda Luján se está muriendo y nosotros lo estamos dejando morir. Lo visité hace unas horas en compañía de Lolo Palza, Carlos Mendoza, Sandrita Mendoza. No me dio pena, nada, me dio dolor y cólera, indignación. No entiendo, por Dios que no entiendo, cómo tanto homenaje, cómo tanto periódico, revista, estudios, y ninguna manifestación práctica, de amor al prójimo, para retenerlo siquiera un poco. La falta de cuidado, de una enfermera, de alguien que pueda procurarle un poquito, sólo un poquito de calidad de vida, es abrumadora. Me dijeron que andaba loco, no es verdad, sus reflejos obedecen a la realidad perfectamente; me vio y como un relámpago me dijo: Omar, hace diez años que no nos vemos. Tenía miedo a que no me reconociera, a encontrarlo en un mar de tinieblas e incoherencias, pero está claro y lúcido, sabe lo que quiere y lo que dice; pero sufre de abandonado. Su hermano se lo trajo de Puno hasta esta casita en jirón Zela de Arequipa, pero ella es otra anciana y tampoco puede procurarle más atención. Y con las bajas pensiones que reciben los maestros del Perú. No es posible contemplar a uno de los hombres más lúcidos del país en ruinas. Se ha caído y tiene una costilla rota, cicatrizada ya. Ha caído otra vez y tiene una cicatriz en la cabeza. No podemos hacer una descripción de la situación patética en la que vive, sería ruin y cruel. Y los congresistas, y alcaldes, el presidente de la región que se llena la boca con palabras de amor a la patria y a los valores. Por favor, amigos, por favor, escríbanme con sugerencias prácticas, es necesario tenerlo con nosotros todo lo que se pueda. Que no muera como Sologuren, Bendezú o Romualdo. El Perú no puede asesinar a sus poetas.

* Los correos de Omar Aramayo son: o_aramayo@hotmail.com y o_aramayo@uap.edu.pe

6.10.11

LETRAS SUECAS UNIVERSALES: TOMAS TRANSTRÖMER ES PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2011


ELPAÍS.com (España): El poeta sueco Tomas Tranströmer es el ganador del Premio Nobel de literatura 2011 “porque, a través de sus imágenes condensadas y translúcidas, nos da un acceso fresco a la realidad”, según el dictamen de la Academia sueca. El sucesor de Mario Vargas Llosa en el galardón más importante de las letras nació en Estocolmo el 15 de abril de 1931 y, además de su obra poética, ha destacado como traductor. EL PAÍS ofrece mañana una entrevista con el premiado. Hoy adelantamos un extracto de esta charla, así como la crítica de su nueva antología Deshielo a mediodía, publicada por Nórdica.

(…)

Tranströmer es el séptimo escritor sueco en ganar el premio Nobel. Los últimos fueron, en 1974, Eyvind Johnson y Harry Martinson ex aequo. El poeta sueco estaba en el grupo de favoritos para este año. Le acompañaban en las apuestas el japonés Haruki Murakami, el coreano Ko Un, el estadounidense Philip Roth, el australiano Les Murray, el poeta sirio Adonis e incluso el cantautor Bob Dylan.

Entre los últimos galardonados con el Premio Nobel de Literatura figuran Mario Vargas Llosa, Herta Müller, Jean-Marie Gustave Le Clézio, Doris Lessing, Orhan Pamuk, Harold Pinter, Elfriede Jelinek o John M. Coetze.


Poema “Allegro”

Tocó Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.
Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.
El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al César.
Metro las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Izo la bandera Haydn —significa.
“No nos rendimos. Pero queremos paz”.
La música es una casa de cristal en la ladera donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.
Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.

Del libro El cielo a medio hacer (1962), incluido en la antología Deshielo a mediodía (Editorial Nórdica). Traducción de Roberto Mascaró.

5.10.11

DEL 11 AL 15 DE OCTUBRE: II FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE LIMA


Del 11 al 15 de octubre Lima será el centro poético de la región. Más de 70 poetas, críticos, artistas y editores de diversas partes del Perú y del extranjero se encontrarán en el II Festival de Poesía de Lima.

Esta gran celebración de la poesía es organizada por Asociación Cultural Casa Katatay y consiste en la realización de recitales, conversatorios, exposiciones de poesía visual y vídeo poesía, acciones de perforpoesía, ferias itinerantes de libros y conciertos.

La ciudad será invadida por la poesía. En esta segunda edición del Festival tendremos la participación especial del escritor uruguayo Roberto Echavarren, uno de los mayores referentes de la poesía del continente. Otro gran invitado del Festival es el Ceilanés-Estadounidense Indran Amirthanayagam, quien acaba de publicar parte de su obra en Lima. Además tendremos la participación de destacadas voces del mundo, como Elisa Andrade Buzzo (Brasil); Santiago Vizcaino (Ecuador); Javiera Pérez Salerno (Argentina); Norys Odalia (Venezuela); Raquel Lanseros (España), René Higuera (México); Víctor Vimos (Ecuador); Javier Lara Santos (Ecuador); Sofía Lino (Argentina).

Del interior del Perú nos acompañarán, Boris Espezúa (Puno), reciente Premio Copé de Oro, de Poesía 2009; David Novoa (Trujillo); Matilde Granados (Chiclayo); Martín Zúñiga (Cusco); Albert Estrella (Cerro de Pasco); Julio Paredes Vásquez (San Martín); Jimmy Marroquín (Arequipa); Navale Quiroz (Ica); Mario Morquencho (Piura); Nora Alarcón (Ayacucho); y Erick Sarmiento (Cañete).

Entre los poetas invitados residentes en Lima, tenemos a Rodolfo Hinostroza, Jorge Pimentel, Omar Aramayo, Enrique Verástegui, José Ruiz Rosas, Enrique Sánchez Hernani, Marco Martos, Hildebrando Pérez, Carlos López Degregori, Luis La Hoz, Alejandro Susti, Marita Troiano, Mary Soto, Sonia Luz Carrillo, Raúl Heraud, Tulio Mora, Rosina Valcárcel, José Luis Ayala, Domingo de Ramos, Armando Arteaga, José Pancorvo, Tatiana Berger, Victoria Guerrero, Manuel Liendo, Miguel Ildefonso, May Rivas, Jerónimo Pimentel, José Carlos Yrigoyen, Violeta Barrientos, Diego Otero, Rodolfo Ybarra, Willy Gómez Migliaro, Luisa Fernanda Lindo, entre otros.

Participaran artistas multidisciplinarios. José Aburto presentará “FlujOral”, una performance multimedia. David Novoa hará su “Performance mística”. Así mismo Itinerarte, Atelier de la carne, Diana Collazos, Sheila Alvarado y Cecilia Podestá nos acompañan también realizando performances. Tendremos “Poesía Graffiti” por parte de Mishap. Veremos “Perfopoesía Multimedia” de Anima Lisa. El video poema “El nacimiento de los monstruos”, de Efraín Agüero Solórzano. El video “Extremidades”, de John Martínez y Jair Uzziel. La reconocida bailarina Morella Petrozzi, nos acompañará junto a su elenco con su “Danza Poesía”.

En el año del centenario a José María Arguedas, presentaremos "Poéticas Visuales de Todas las Sangres "; ensayos visuales del poemario Katatay de José María Arguedas. Los realizadores participantes serán: Laura Batticani - “Katatay/temblar”. Diego Fernández Stoll - “Llamado a algunos doctores/Huk Doctorkunaman kayay”. Gabriela Flores - “Jetman haylli/Oda al Jet”. Karen Bernedo - “Túpac Amarukamaq taytanchisman/A nuestro padre creador Túpac Amaru”. Mauricio Delgado Castillo - “Cubapaq - A Cuba”. Y la muestra de poesía sonora peruana: Irse de Lengua

La música tiene que estará presente, en esta segunda edición del Festival tendremos a Piero Bustos, El Comité Poco Flo, Cocaína, DJ Santos Chilcano, música de Sikuris, Etrum, Porno Star, Wasq´a, Linda Flores y Arpistas; y desde Argentina a Tony Fluye.

El Festival se desarrollará en diversos espacios de la capital, como la Casa de la Literatura Peruana, la Universidad Mayor de San Marcos, el Centro Cultural ADUNI, el Parque Cánepa, la Plaza de Armas de Villa María del Triunfo, la Estación Central del Metropolitano, al Casa de la Literatura, en Bar Zela, Yacana Arte & Rockbar, el bar De Grot, Koca Kinto Restobar, Café Savarin Arte Total, en el Museo de Arte Contemporáneo, Arte Thay, en la Plaza San Martín y en la Alameda Chabuca Granda.

El Festival propone la creación de nuevos espacios, autores y públicos para el desarrollo y difusión de la poesía; así como una mirada y análisis a nuestra historia y tradición poética. Este evento es producido por la Asociación Cultural Casa Katatay, que es una plataforma de documentación y gestión de proyectos dirigidos hacia la creación de espacios de desarrollo y difusión de la poesía.

Todas las actividades serán gratuitas. Observe el spot del festival en este enlace.

Los esperamos del 11 al 15 de octubre, en el II Festival Internacional de Poesía de Lima.

2.10.11

“LA LUZ DIFÍCIL” DE TOMÁS GONZÁLEZ ANOTADA POR HUGO HERNÁN APARICIO


El ejercicio adjunto no tiene como propósito descalificar el trabajo de algún escritor o escritora en particular. Intento más bien dar avisos de alarma sobre el deterioro del leguaje, del idioma, de las formas discursivas. No sólo llama la atención las desmedidas iteraciones de voces (adverbios, formas verbales, partículas y otros), la inobservancia de normas elementales de uso, construcción, o formas ortográficas y gramaticales; también en el plano estético se percibe descuido con mimetismo de novedad o experimentación. Desde luego el examen realizado a los dos primeros capítulos de La luz difícil de Tomás González, publicados en días pasados por Revista Semana, es casual; lo facilitó el acceso directo al texto. No obstante, el resultado no dista de otros con autorías de celebridad semejante o mayor. Omití resaltar otros pecadillos, como sobreabundancia de gerundios, demostrativos, o infinitivos verbales. ¿No les parece sugestiva la composición cromática resultante? HHAR


Uno

Esa noche pasé mucho tiempo despierto. A mi lado, Sara tampoco dormía. Miraba yo sus hombros morenos, su espalda aún esbelta a sus cincuenta y nueve años, y encontraba consuelo en su belleza. A ratos nos tomábamos de la mano. En el apartamento nadie dormía, nadie hablaba; de vez en cuando alguno tosía o iba a orinar y volvía a acostarse. Nuestros amigos Debrah y James habían venido a acompañarnos y se habían acomodado en un colchón en la sala. Venus, la novia de Jacobo, se había acostado en el cuarto de él. Mis hijos Jacobo y Pablo habían salido dos días antes en una van de Rent-a-Car con rumbo a Chicago, desde donde habían tomado un avión para Portland. En algún momento me pareció oír el débil rumor de la guitarra de Arturo, el tercero de mis hijos, en su cuarto. En la calle sonaban los gritos nocturnos del Lower East Side, las botellas quebradas de siempre. A las tres de la mañana, o algo así, pasaron, cavernosas, dos o tres motocicletas de los Hell’s Angels, que tenían su sede a dos cuadras de nuestro apartamento. Dormí casi cuatro horas seguidas, sin soñar, hasta que a las siete me despertó la punzada de angustia en el vientre por la muerte de mi hijo Jacobo, que habíamos programado para las siete de la noche, hora de Portland, diez de la noche en Nueva York.

Dos

Besé a Sara, me levanté, hice café. Sin darme cuenta, me puse a mirar la pintura en la que estaba trabajando. Era demasiado temprano para llamar a los muchachos, que se habían quedado a pasar la noche en un motel cerca del aeropuerto de Portland. El tema de mi pintura era la espuma que forma la hélice del ferry cuando, al dejar el muelle, acelera el motor en el agua verde de la que borbota. El color esmeralda del agua me había quedado pálido, superficial, pensé, como caramelo de menta vitrificado. Aún no lograba que, sin verse, sin ha¬cerlo evidente, se sintiera la profundidad abisal, la muerte. La espuma aparecía bella, incomprensible, caótica, separada e inseparable del agua. La espuma estaba bien.

Por la época de ese trabajo, que había empezado hacía ya un año —en el verano del 98—, pasaba yo días enteros en el ferry, yendo y viniendo de Manhattan a Staten Island, una y otra vez, a veces tomando cerveza, siempre mirando el agua. Incluso me hice amigo de algunos de los músicos ambulantes de los barcos, y de un Louis Larrota (Luis Bancarrota, le decía yo para tomarle del pelo, aunque él no entendiera el chiste, pues no hablaba español ni italiano), el único lustrabotas que quedaba en el ferry. Ahora mismo lo oigo pregonar, Shine! Shine!, por los corredores del barco. Este lustrabotas cada vez tenía menos clientes, pues la mayoría de la gente había empezado a usar tenis. Al apagarse el atardecer, que había ardido detrás de las grúas de Nueva Jersey y estaba recruzado de gaviotas, regresaba yo al apartamento.

Me casé con Sara cuando los dos teníamos veintiséis años. Vivimos juntos cincuenta, hasta que se murió del corazón hace apenas dos. No conocí otras mujeres: ella fueron todas. Es difícil de explicar y de entender, pues las mujeres que deseé y no eran ella, las que nunca tuve, tanto como las muy pocas con quienes llegué a acostarme —sin que Sara se enterara, claro, pues hubiera sido el fin—, fueron ella. Aquellas infidelidades ocurrieron sólo durante nuestros dos primeros años juntos, cuando a la relación, que sufría aún de vacíos y malentendidos serios, le faltaba afianzarse. Después mi fidelidad se hizo total y sin esfuerzos.

Hubo también infidelidades de parte de ella, creo, pero las que ocurrieron, si es que ocurrieron, sedarían muchos años después. Una tarde, ya en Nueva York, la vi en una cafetería, tomada de la mano con una compañera de trabajo. Se lo pregunté esa noche y ella ni lo negó ni lo aceptó; sólo dijo que las relaciones entre mujeres siempre iban a ser un misterio para los hombres. Lo cual no me dejó tranquilo, pues hay maneras y maneras de estar tomado de la mano con otra persona, pero lo fui olvidando hasta cierto punto con los años. La segunda vez fue cuando estuvo en Jamaica con James y Debrah. Por algún motivo yo no pude o no quise ir a ese viaje, y a James se le escapó una anécdota en la que se insinuaba que Sara había tenido una aventura con un muchacho de la isla. También se lo pregunté, pero esta vez me dijo que estaba loco, que cómo se me pasaba eso por la cabeza. Sin embargo, hasta hoy algo me dice que la aventura ocurrió. Sara no era cohibida ni mucho menos, especialmente si se había tomado algunas copas. Aquello me dolió mucho tiempo, haya sido cierto o no, y me produjo gran tristeza, pero también terminé por superarlo.

Celos, tal vez.

En cualquier caso, sólo la vejez ya avanzada disminuyó el deseo que sentimos siempre el uno por el otro. Nunca he sido capaz de diferenciar demasiado entre amor y deseo, así que puedo decir que nos tuvimos mucho amor toda la vida. Y siempre me alegraba de volver a verla, así la separación hubiera sido de apenas unas horas. Cuando llegaba a la casa, de regreso del ferry, ya también ella había vuelto del hospital donde trabajaba, y conversábamos un poco echados en la cama; yo le contaba sobre lo que había visto en el mar, y luego iba a ver cómo estaban Jacobo y los muchachos.
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