La ignorancia... o la negación de lo existente.
16.6.12
¿PORQUÉ HAY TANTO BADULAQUE SUELTO? EL GRUPO KLOAKA SEGÚN RAFAEL REY Y JOSÉ BARBA («REY CON BARBA», 4-JUN-2012)
La ignorancia... o la negación de lo existente.
2.12.11
EL GRUPO LITERARIO “EL CLUB DE LA SERPIENTE” PRESENTA VIDEO DOCUMENTAL DE SU TRAYECTORIA

El grupo literario “El Club de la Serpiente” presentará un video documental de su trayectoria este sábado 03 de diciembre a las 6:30 p.m. en la Casa de la Literatura (Jr. Ancash 207, Lima). Contará con la presencia de los reconocidos poetas: José Pancorvo, Domingo de Ramos, Víctor Coral y Willy Gómez quienes leerán sus poemas.
El Club de la serpiente se formó el año 2000 en la facultad de letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Desde entonces sus integrantes han organizado y participado en diversas conferencias, recitales, antologías poéticas dentro del país como del extranjero y han publicado los siguientes libros: El libro grupal El Club de la serpiente. Muestra Poética (2007), Conflicto Azul de Raúl Solís (2006) y Detritos de Wilver Moreno Tineo (2009).
El referido video fue dirigido por Amador Castillo quien es un destacado documentalista de la Universidad Católica del Perú.
Integrantes del Club de la Serpiente:
• Frank Martínez,
• David Jiménez,
• Raúl Solís,
• Rubén Landeo,
• Manuel Vargas,
• Wilver Moreno Tineo,
• Gino Roldán y
• Henry Miranda
8.8.11
JORGE EDUARDO BENAVIDES: UN CÓCTEL POR UN CUENTO
El nuevo número de Eñe, la “revista para leer” editada por La Fabrica, reúne ocho cuentos dedicados a los bares, sus protagonistas y sus historias. Jorge Eduardo Benavides nos lee algunos fragmentos de su relato ‘El enigma carmelita’. Bebiendo un ‘dry martini’ en la barra del Belmondo.
Los cuentos necesitan sus protagonistas y los bares están llenos de protagonistas de cuentos. Será por eso que el nuevo número de Eñe —la “revista para leer” editada por La Fabrica con la llegada de cada estación del año— gira alrededor de un tema tan inspirador como los bares. Bares, cócteles, copas, barmen y clientes dispuestos a contar toda su vida delante de una barra.
‘Por favor un gin tonic / Historias de bares’ es el título de esta joyita editorial que alegra los días de primavera con cuentos que son tan fáciles de leer y tan refrescantes como el mejor gin tonic que hayamos bebido nunca. Denis Johnson, Jorge Eduardo Benavides, Juan Francisco Ferré, Gabriela Wiener, Washington Cucurto, Juan Pedro Aparicio, Vanessa Montfort y Rodrigo Hasbún, son los encargados de mezclar las palabras con la soltura del un bartender en este número 25 de Eñe con ocho relatos inéditos.
Seguir leyendo aquí.
5.4.11
CARTA ABIERTA A LOS POLÍTICOS Y A LOS CRIMINALES (DEL ESCRITOR MEXICANO JAVIER SICILIA LUEGO DEL ASESINATO DE SU HIJO)

ESTAMOS HASTA LA MADRE…
(CARTA ABIERTA A LOS POLÍTICOS Y A LOS CRIMINALES)
No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este país que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras —sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía—. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza —la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada—, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre.
Estamos hasta la madre de ustedes, políticos —y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos—, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces —a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder— de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este país ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia.
De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido.
Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar. Se han vuelto cobardes como los miserables Sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes. Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal —los animales no hacen lo que ustedes hacen—, sino subhumana, demoniaca, imbécil. Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto.
Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales —lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable—, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación —que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones— de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”. Al volverla a poner ante nuestros oídos —después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos—, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real. Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno, exigiendo justicia y paz. Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generado nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia.
No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos.
Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma.
Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro país.
Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación.
20.3.11
HOMENAJE A JOSÉ MARÍA ARGUEDAS EN EL AMERICAN INDIAN COMMUNITY HOUSE DE NUEVA YORK

Revisando en Youtube, y gracias al dato de una amiga, me entero que el pasado 14 de enero se realizó un homenaje a José María Arguedas en el “American Indian Community House” en la ciudad de Nueva York, de Estados Unidos, en la que se realizaron diversos actos. Y uno de los invitados para este evento fue el poeta cusqueño Odi González, quién hizo el homenaje como debe hacerse en este tipo de eventos, leyendo uno de los poemas de Arguedas, en este caso, un fragmento del poema Katatay, en quechua. Como para aplaudirlo con mucho gusto.
18.1.11
¡FELIZ CUMPLEAÑOS JOSÉ MARÍA ARGUEDAS! PEQUEÑO HOMENAJE

A Carlos Cueto Fernandini y John V. Murra.
Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como el de un toro grande al que se degüella, que por eso es impertinente;
dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros, doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos.
Que estén hablando, pues; que estén cotorreando si eso les gusta.
¿De qué están hechos mis sesos? ¿De qué está hecha la carne de mi corazón?
Los ríos corren bramando en la profundidad. El oro y la noche, la plata y la noche temible forman las rocas, las paredes de los abismos en que el río suena; de esta roca están hechos mi mente, mi corazón, mis dedos.
¿Qué hay a la orilla de esos ríos que tú no conoces, doctor?
Saca tu largavista, tus mejores anteojos. Mira, si puedes.
Quinientas flores de papas distintas crecen en los balcones de los abismos que tus ojos no alcanzan, sobre la tierra en que la noche y el oro, la plata y el día se mezclan. Esas quinientas flores son mis sesos, mi carne.
¿Por qué se ha detenido un instante el sol, por qué ha desaparecido la sombra en todas partes, doctor?
Pon en marcha tu helicóptero y sube aquí, si puedes. Las plumas de los cóndores, de los pequeños pájaros se han convertido en arco iris y alumbran.
Las cien flores de la quinua que sembré en las cumbres hierven al sol en colores; en flor se han convertido la negra ala del cóndor y de las aves pequeñas.
Es el mediodía; estoy junto a las montañas sagradas; la gran nieve con lampos amarillos, con manchas rojizas, lanzan su luz a los cielos.
En esta fría tierra siembro quinua de cien colores, de cien clases, de semilla poderosa. Los cien colores son también mi alma, mis infatigables ojos.
Yo, aleteando amor, sacaré de tus sesos las piedras idiotas que te han hundido.
El sonido de los precipicios que nadie alcanza, la luz de la nieve rojiza que, espantando, brilla en las cumbres;
el jugo feliz de millares de yerbas, de millares de raíces que piensan y saben, derramaré en tu sangre, en la niña de tus ojos.
El latido de miradas de gusanos que guardan tierra y luz; el vocerío de los insectos voladores, te los enseñaré, hermano, haré que los entiendas.
Las lagrimas de las aves que cantan, su pecho que acaricia igual que la aurora, haré que las sientas y oigas.
Ninguna maquina difícil hizo lo que sé, lo que sufro, lo que del gozar del mundo gozo.
Sobre la tierra, desde la nieve que rompe los huesos hasta el fuego de las quebradas, delante del cielo, con su voluntad y con mis fuerzas hicimos todo eso.
¡No huyas de mí, doctor, acércate! Mírame bien, reconóceme. ¿Hasta cuándo he de esperarte?
Acércate a mí; levántame hasta la cabina de tu helicóptero. Yo te invitare el licor de mil savias diferentes; la vida de mil plantas que cultivé en siglos, desde el pie de las nieves hasta los bosques donde tienen sus guaridas los osos salvajes.
Curaré tu fatiga que a veces te nubla como bala de plomo, te recrearé con la luz de las cien flores de quinua, con la imagen de su danza al soplo de los vientos; con el pequeño corazón de la calandria en que se retrata el mundo; te refrescare con el agua limpia que canta y que yo arranco de la pared de los abismos que tiemplan con su sombra a nuestras criaturas.
¿Trabajaré siglos de años y meses para que alguien que no me conoce y a quien no conozco me corte la cabeza con una máquina pequeña?
No, hermanito mío. No ayudes a afilar esa maquina contra mí, acércate, deja que te conozca, mira detenidamente mi rostro, mis venas; el viento que va de mi tierra a la tuya es el mismo; el mismo viento respiramos; la tierra en que tus máquinas, tus libros y tus flores cuentas, baja de la mía, mejorada, amansada.
Que afilen cuchillos, que hagan tronar zurriagos; que amasen barro para desfigurar nuestros rostros; que todo eso hagan.
No tememos a la muerte; durante siglos hemos ahogado a la muerte con nuestra sangre, la hemos hecho danzar en caminos conocidos y no conocidos.
Sabemos que pretenden desfigurar nuestros rostros con barro; mostrarnos así, desfigurados, ante nuestros hijos para que ellos nos maten.
No sabemos bien qué ha de suceder. Que camine la muerte hacia nosotros; que vengan esos hombres a quienes no conocemos. Los esperaremos en guardia, somos hijos del padre de todos los ríos, del padre de todas las montañas. ¿Es que ya no vale nada el mundo, hermanito doctor?
No contestes que no vale. Más grande que mi fuerza en miles de años aprendida; que los músculos de mi cuello en miles de meses; en miles de años fortalecidos, es la vida, la eterna vida mía, el mundo que no descansa, que crea sin fatiga; que pare y forma como el tiempo, sin fin y sin principio.
2.5.10
APARICIÓN DE TV BLOG LITERARIO (PROGRAMA CONDUCIDO Y CREADO POR RAÚL HERAUD Y CÉSAR PINEDA)

Pueden entrar haciendo click aquí: TV BLOG LITERARIO.
10.2.09
SIGNO: UN POEMA DE PEDRO ESCRIBANO EN VIDEO DE LAURA BATTICANI
![]() |
| Pedro Escribano, autor del estupendo libro Manuscrito del viento. |
SIGNO
Este hombre nació de un garabato,
de su tinta subversiva
escrita en las paredes.
Tiene algo de árbol
por su aliento verde, no indolente.
Ha cogido del parque una paloma
y guarda en su pañuelo nombres imborrables.
Ha comido en el comedor popular No. 4
y ha escrito en un papelito:
este hombre nació de un garabato.
Ha caminado por las calles de ruidos industriales
recordando que Lima le cayó
como una ola violenta a los ojos.
Conoce La Parada, polleras y sexos ambulantes;
aromas de miserias y comidas provincianas.
Ha dejado impresa una sonrisa en el rostro
de una muchacha a quien rasgó su piel de infancia.
Se ha sentado en un parque, cabizbajo,
inútil sin perdón.
Ha dicho buenos días
tragando mucha saliva.
En el cine ha visto desnuda a Laura Antonelli y la ha deseado.
Ha fumado un cigarrillo tomándose un café.
Ha tenido piedad de mentarle la madre al presidente.
Ha amado sus libros y su paloma del parque
y en la límpida mañana de su frente
caía desplumada el águila americana;
pero se ha cogido del tiempo para llegar
a su cuarto oscuro
y apenas ha escrito en un papelito
toda su historia:
este hombre nació de un garabato.
AVISO
el cabello hecho un garabato
y el cuerpo un galgo hambriento
que sepa olvidar su nombre
y aprenda a bajar la cabeza como un árbol derribado.
Se le enseñará a desnudarse sin cautela
tras sus párpados
y se le dará una sonrisa membretada
y se le pondrá en el cuerpo una manzana.
Se le vestirá de nylon y ciudades luminosas
para el desnudo movimiento de las luces.
Se le sangrará los labios
Muy lejos del beso puro
y se le inventará un nombre
que estará impreso en billetes altos y papel higiénico.
Pero trabajo seguro por mucho tiempo.
Y finalmente
se le dejará libre con una cartera
para que las noches y la avenida arequipa sean suyas.
·
20.10.08
LUZGARDO MEDINA EGOAVIL POR MARCO MARTOS:
A fines de Julio viajé a Lima para asistir a la 13ª FIL 2008, y el viernes 1 de agosto a las 7:00 de la noche se llevó a cabo la presentación de libros ganadores de la XIII Bienal de Poesía “Premio Copé Internacional 2007”: El zoo a través del cristal de Rocío Castro Morgado, Entre la sombra y el fuego de Juan Carlos Lázaro, Bajas pasiones para un otoño azul de nuestro amigo Luzgardo Medina Egoavil, así como la antología de los finalistas. Disertó Pedro Granados y casi terminando la presentación fué Marco Martos quien hablo —elogiosamente— sobre este tercer lugar:
«[Luzgardo] ha merecido también el COPE de Bronce en este concurso. Y, yo tuve —realmente—, el placer de encontrar, de descubrir, —para mí—, este… a un poeta de fuste ya en 1993. Y, a lo largo de estos años, he ido viendo poemas suyos en algunas revistas, y ahora me doy con la sorpresa de este libro suyo: Bajas pasiones para un otoño azul. Y él consigue aquí algo que no es muy frecuente en la poesía aunque sí en la novela, —en algunas novelas—. Se ha dicho —hablando de la novela— que una de las cosas más difíciles para un novelista varón es describir los sentimientos de una mujer, y viceversa. En las novelas de mujeres, a veces, los hombres parecen comparsas, entonces —en realidad—, hay que hacer un esfuerzo muy grande como el que hacen los dramaturgos, —por ejemplo—, de poner las voces justas en varones o mujeres, en obras de teatro o en novelas. Pero lo mismo ocurre en poesía y casi nadie intenta, a veces, hablar con voz de otros sino con su propia voz. Es Marguerite Yourcenar la que ha señalado que la mente del mejor creador es andrógina; es decir, que el creador que se esfuerce más tendrá que poder hablar como mujer o como hombre, como niño o como anciano, como adulto o como adolescente; todas las voces deben tener la capacidad de entrar en el estro de un poeta de fuste; y aquí Luzgardo consigue hablar —en algunos poemas—, con tono femenino. Según me decía un miembro del jurado —conversando posteriormente en estos días—, me dice: “todos preguntaban quién será esta poeta, de qué país será” (porque este […] concurso ya era internacional), y era un poeta de Arequipa que había sabido poder meterse en piel femenina en algunos de estos poemas magníficos».
Al finalizar la ceremonia y luego de comprame un par de paquetes de la colección: los tres primeros lugares más la antología de los finalistas (que estupendamente costaban sólo s/ 5.00 nuevos soles), nos tomamos algunas fotos junto a Lolo Palza, el mismo Luzgardo, Filonilo Catalina, Oscar Limache y Lenin Velarde Paredes con quien fui a celebrar por el premiado amigo (pues Luzgardo tenía que regresar esa misma noche por motivos de trabajo) con un delicioso vino en Pueblo Libre. (José Córdova).
*El vídeo fue grabado y subido a youtube por mi amigo Lenin Velarde Paredes.

