16.3.11

CELEBRANDO EL CENTENARIO DE “SIMBÓLICAS” DE JOSÉ MARÍA EGUREN EN LA CASLIT


Primer libro de Eguren cumple 100 años y la CASLIT lo celebra con una exposición. Manuscritos y objetos de Eguren podrán ser vistos por el público.

Gran parte de la crítica literaria suele ubicar a José María Eguren (1874- 1942), al lado de César Vallejo y Martín Adán, como las voces mayores de nuestra tradición poética, fundamentales para poder comprender la historia de la poesía peruana del siglo XX. Eguren inauguró un tipo de poesía marcada por la musicalidad y un sugerente mundo de seres imaginarios. Este año se cumple un siglo de la publicación de Simbólicas (1911), su primer libro donde destacan poemas como “El Duque” o “Los reyes rojos”.

Para rendir tributo a este escritor, la Sala 14 de la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Ancash 207, Lima) inaugura el jueves 17 de marzo, a las 7:00 p.m., la muestra “Centenario de Simbólicas de José María Eguren”. La exposición estará abierta al público de martes a domingo, de 9:30 a.m. a 7:30 p.m. hasta el mes de junio. El ingreso es libre.

La exhibición comprende la vida de Eguren, sus libros y su relación con otros escritores e intelectuales como Abraham Valdelomar, Martín Adán y José Carlos Mariátegui. La Casa de la Literatura Peruana exhibirá como parte de sus adquisiciones una foto, tal vez la única conservada hasta el momento, donde aparecen juntos Martín Adán y José María Eguren. También se podrá ver sus primeras ediciones, manuscritos, correspondencia y fotografías tomadas por él.

Entre los manuscritos destaca el poema “Romanza de Lima” y una edición de Poesías (1929), con correcciones y anotaciones hechas de puño y letra por el propio poeta. También se mostrarán cartas que Eguren recibió, del poeta francés Rosemonde Gérard; de su amigo cercano Enrique Bustamante y Ballivián; y postales que le enviaron Angélica Palma, hija del gran tradicionista; y César Moro, autor de La tortuga ecuestre.

Otras novedades son: un apunte a lápiz de las Ruinas del Monasterio de Guía (1911), realizado por Abraham Valdelomar y dedicado a Eguren; y la exhibición de fotografías tomadas y reveladas por el poeta, que fueron capturadas con la cámara que el mismo inventó con un tinterillo de madera. Asimismo se podrá ver una edición de Colónida (1916), revista de Abraham Valdelomar, cuyo número 3 fue dedicado íntegramente a José María Eguren, y que incluye retratos realizados por el “Conde de Lemos”.

Cabe resaltar que desde siempre, la figura de Eguren fue reconocida por un cenáculo de intelectuales muy importantes quienes encontraron en su obra un nuevo tipo de poesía, que abría otros derroteros en la lírica peruana. Abraham Valdelomar, César Vallejo, Manuel González Prada, José Carlos Mariátegui, Jorge Basadre, fueron algunos de los que saludaron su genio. Internacionalmente recibió el elogio de figuras como Gabriela Mistral y Jorge Luis Borges, quien lo menciona en su poema “El Perú”. Revistas peruanas de la trayectoria de Colónida y Amauta le dedicaron sus respectivos números homenajeando su obra. Su segundo poemario, La canción de las figuras (1916), lo consolidó como el mayor poeta peruano de comienzos del siglo XX, antes de la aparición de César Vallejo. En este segundo libro aparece su poema más emblemático “La niña de la lámpara azul”.

Además de escritor, José María Eguren desarrolló otras habilidades como artista. Como fotógrafo, destacan sus minifotos, algunas de las cuales podremos ver en la muestra. También fue un gran acuarelista. Como crítico fue capaz de reflexionar sobre la poesía y la estética en diversos artículos.

RECORDANDO A LUIS EDUARDO VALCÁRCEL EN LA CASLIT


La Casa de la Literatura Peruana rinde homenaje a este importante pensador, al celebrarse los 120 años de su nacimiento.

Luis Eduardo Valcárcel Vizcarra nació en Ilo-Moquegua, en 1891. Desde temprana edad sus padres lo llevaron a vivir al Cusco, donde desarrolló su vida intelectual. Fue uno de los más importantes investigadores del mundo andino, de su cultura y del pasado prehispánico. Este historiador y antropólogo, nacido en Moquegua, no solo colaboró con la vida cultural del país a través de sus libros, sino también ejerciendo la docencia, el periodismo e innumerables cargos públicos.

Su libro más emblemático es Tempestad en los Andes (1927) con el que contribuyó a la consolidación del indigenismo cultural, movimiento que se estaba desarrollando por aquella década tanto en el Perú como en otros países andinos. Este libro es visto como un texto donde se defiende al indio y se destaca la situación de opresión en la que vivían los campesinos.

A inicios de la década del 30 se trasladó a Lima donde fue nombrado Director del Museo Bolivariano; luego obtuvo el mismo cargo en el Museo de Arqueología Peruana, el Museo Nacional de Historia y el Museo Nacional de Cultura Peruana. A la fecha de su retiro, en 1946, fue consagrado como Director Emérito de los Museos Nacionales. Laboró como catedrático en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde fue Director-Fundador del Instituto de Etnología, Decano de la Facultad de Letras y Profesor Emérito. Asimismo, desempeñó la carrera docente en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

A lo largo de su vida fue docente, investigador y periodista. Fundó el primer Museo Antropológico del Cusco y el Archivo de la Universidad San Antonio Abad. Fue director del diario El Comercio del Cusco y editorialista de los diarios El Sol, La Sierra, y El Sur. También desempeñó otros cargos públicos como Ministro de Educación Pública (de 1945 a 1947); Presidente del Instituto de Estudios Peruanos; de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA); del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA); y del Comité Interamericano del Folklore. También fue Director del Instituto Indigenista Peruano; Miembro del Comité Ejecutivo Peruano de la UNESCO; Vicepresidente de la Academia Nacional de Historia, y del Centro de Estudios Histórico-Militares. Murió en Lima, en 1987.

Dada la importancia de este personaje para la historia de nuestro país, la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Ancash 207, Lima) presenta la exposición “Homenaje a Luis E. Valcárcel”, conmemorando los 120 años de su nacimiento. La muestra se inaugura el jueves 17 de marzo, a las 7:00 p.m., en la Sala 15. Y estará abierta al público de martes a domingo, de 9:30 a.m. a 7:30 p.m. hasta el mes de junio. El ingreso es libre.

El ambiente donde se realizará la exposición se convertirá en una sala objeto pues presentará la vida de este importante intelectual a través de pertenencias personales, artículos y condecoraciones que lo acompañaron a lo largo de su trayectoria. Se podrá ver su máquina de escribir, con la que plasmó sus famosos libros, su sombrero de copa, su bastón, su reloj de bolsillo, entre otros objetos. Así como la condecoración de las Palmas Magisteriales, que le fueron otorgadas en el grado de “Amauta”; la medalla de Catedrático Emérito de la UNMSM; la medalla de Honor del Congreso del Perú; la medalla de la Orden del Mérito Municipal; la medalla de Miembro del Consejo Consultivo de la UNESCO; la de Miembro de La Legión de Honor de Francia, entre otras. También se reproducirá una galería de fotos donde se hace un recorrido de la trayectoria de Valcárcel a través de imágenes.

JUEVES 17: “POESIA CON ROUGE” EN EL CAFÉ ZEIT DE TACNA


El Café Zeit y el Grupo Cultural Eduardo González Viaña invitan a los amantes de la literatura al reinicio de los “Jueves de Bohemia Literaria” y en el que se ha programado Poesía con rouge encuentro literario con tres poetas tacneñas.

Las aedas invitadas son Ingrid Cafferata, Doris Vásquez y Donna Enciso.

Una velada donde se conversará sobre la importancia de la poesía hecha por mujeres, de los temas en su poética, los tabú en la poesía femenina, etc. Además, habrá lectura de poemas y el diálogo de las poetas con los asistentes.

Todo esto se realizará el día jueves 17 de marzo, a las 7:30 p.m., en los ambientes del Café Zeit, ubicado en la Calle Deustua nº 150 (Frente a la RENIEC). El Ingreso es LIBRE.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS: CÉSAR VALLEJO!


El gran César Abraham Vallejo Mendoza, nació un día como hoy (cuando Dios estuvo enfermo, escribió en Los heraldos negros), 16 de abril de 1892, en Santiago de Chuco, a 3120 m.s.n.m. en la sierra de la hoy Región La Libertad. Celebrado como el más grande poeta peruano de todos los tiempos, hoy cumple 119 años, y para que ustedes también lo celebren, les dejo estos dos links (Hoy me gusta la vida mucho menos… y Me viene, hay días, una gana ubérrima…) de dos bellísimos poemas publicados póstumamente en la colección denominada Poemas humanos, y para sorpresa nuestra, grabados en la voz del gran César Calvo, de quien Georgette dijo que era el único que leía tan igual que el genial Vallejo. Disfrútenlo.


HOY ME GUSTA LA VIDA MUCHO MENOS…

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!…
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla… Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!


ME VIENE, HAY DÍAS, UNA GANA UBÉRRIMA…

Me viene, hay días, una gana ubérrima, política,
de querer, de besar al cariño en sus dos rostros,
y me viene de lejos un querer
demostrativo, otro querer amar, de grado o fuerza,
al que me odia, al que rasga su papel, al muchachito,
a la que llora por el que lloraba,
al rey del vino, al esclavo del agua,
al que ocultóse en su ira,
al que suda, al que pasa, al que sacude su persona en mi alma.
Y quiero, por lo tanto, acomodarle
al que me habla, su trenza; sus cabellos, al soldado;
su luz, al grande; su grandeza, al chico.
Quiero planchar directamente
un pañuelo al que no puede llorar
y, cuando estoy triste o me duele la dicha,
remendar a los niños y a los genios.

Quiero ayudar al bueno a ser su poquillo de malo
y me urge estar sentado
a la diestra del zurdo, y responder al mundo,
tratando de serle útil
en todo lo que puedo, y también quiero muchísimo
lavarle al cojo el pie,
y ayudarle a dormir al tuerto próximo.

¡Ah querer, éste, el mío, éste, el mundial,
interhumano y parroquial, provecto!
Me viene a pelo,
desde el cimiento, desde la ingle pública,
y, viniendo de lejos, da ganas de besarle
la bufanda al cantor,
y al que sufre, besarle en su sartén,
al sordo, en su rumor craneano, impávido;
al que me da lo que olvidé en mi seno,
en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros.

Quiero, para terminar,
cuando estoy al borde célebre de la violencia
o lleno de pecho el corazón, querría
ayudar a reír al que sonríe,
ponerle un pajarillo al malvado en plena nuca,
cuidar a los enfermos enfadándolos,
comprarle al vendedor,
ayudarle a matar al matador —cosa terrible—
y quisiera yo ser bueno conmigo
en todo.


Es recomendable ver estos 6 videos en Youtube, sobre la vida del poeta, realizados por el periodista Alejandro Guerrero, para el proyecto Hombres de Bronce; sólo siga estos enlaces: video 1, video 2, video 3, video 4, video 5 y video 6.

15.3.11

“EDGARD GUILLÉN EN AREQUIPA”: 50 AÑOS DE TEATRO


La Asociación Cultural Artística Anaqueronte y el Ministerio de Cultura nos presentan del 17 al 22 de marzo el evento “EDGARD GUILLÉN EN AREQUIPA” 50 años de Teatro, el cual nos trae de vuelta a Edgard Guillén, considerado uno de lo más creativos, lúdicos y controversiales actores y directores peruanos: Edgard Guillen (Arequipa, 1938) vuelve a su tierra natal a celebrar sus 50 años de trayectoria artística, después de presentarse en diversos escenarios de Europa y America en los más importantes festivales de teatro y artes escénicas.

La Asociación Anaqueronte, bajo la siempre lúcida dirección de Javier Valencia, incansable gestor cultural de nuestra ciudad, ha programado una serie de actividades para celebrar este acontecimiento del “Vargas Llosa del Teatro”, ya que basta mencionar el nombre de Edgard Guillén para evocar una parte importante de la historia del Teatro Peruano. El actor que ha sabido preservar en alto —durante cincuenta años— la genuina e intensa ocupación de tablas, por encima de modas y modernismos. Edgard Guillén compromete su ser entero en cada interpretación, su voz, su cuerpo y su alma, para recrear textos clásicos o textos que él convierte en clásicos, que es la verdadera razón de ser del espectáculo teatral. Allí están, en la memoria de los públicos que han tenido el privilegio de asistir a “Carnet de identidad”, “La locura de la señora Bright”, “Federico Federico”, “Sin paradero oficial”, “Domestic Shakespeare”, “Chéjov”, “Fausto” y tantos otros montajes teatrales bellísimos. Sabiendo cómo con ellos podemos convencernos que el actor trágico de los tiempos heroicos del teatro no ha desaparecido sino que está vivo y presente, con temas ahora de nuestra época, con las angustias y desventuras de nuestra época, con los dolores y horrores de nuestra época.

Fue el primer actor en el Perú que trató el tema homosexual en las tablas, y ha participado en destacados festivales internacionales de teatro, tales como: II Festival Latinoamericano de Teatro, (Córdoba - Argentina, 1986), VII Festival Internacional de Teatro (Caracas - Venezuela, 1988), I Muestra Latinoamericana de Teatro (Londrina - Brasil, 1988), XIV Festival Internacional de Teatro “Tenaz” (San Antonio Texas USA, 1988), I Festival Internacional de Teatro (Asunción - Paraguay, 1989), “La Paz de Gala” Fiesta de Julio (La Paz - Bolivia, 1990), XII Festival Internacional de Teatro (Manizales - Colombia, 1990), V Festival Iberoamericano de Teatro (Cádiz - España, 1990), Jornadas de Teatro de Durango (España). Gira por Ermua (país Vasco), León, Getafe (Madrid), XVI FITEI - Festival Internacional de Teatro (Porto - Portugal, 1993), V Festival Internacional de Teatro “Máscaras del Tiempo” (Arequipa - Cusco, 2004).


Programa de “Edgard Guillen en Arequipa” - 50 años de Teatro

Jueves 17:
11:30 a.m. Conferencia de Prensa
8:30 p.m. Presentación del libro “Memoria de mi memoria”

Viernes 18 y Sábado 19:
8:30 p.m. Presentación de Teatro “Ricardo III” de William Shakespeare

Domingo 20:
7:30 p.m. Presentación de Teatro - Performance “Delirio a dúo” Edgard Guillen y Jutta Linz (Alemania)

Lunes 21 y Martes 22:
8:00 p.m. Conversatorio - Taller “Creación de Personajes”

Hay entradas e inscripciones individuales así como un abono con derecho a todas las actividades. Tanto para los espectáculos como para el conversatorio los cupos son limitados. Todas las actividades se realizarán en La Comuna Teatro (Calle Antiquilla 103 esquina Av. Emmel, Yanahuara).

14.3.11

LAMBAYEQUE NOMBRA ESTE AÑO EN HONOR A JOSÉ MARÍA ARGUEDAS


El Gobierno Regional de Lambayeque declaró este 2011 como el “Año del centenario del nacimiento de José María Arguedas Altamirano, mediante una ordenanza regional publicada en el Diario Oficial El Peruano.

La medida establece que todos los documentos oficiales emitidos por las diferentes oficinas públicas de esta jurisdicción norteña consignarán la referida denominación debajo de la dispuesta por el Ejecutivo.

Para las autoridades lambayecanas, la vida de Arguedas “constituye un ejemplo de amor por nuestras raíces e identidad cultural, destacando su obra científica y literaria, símbolo de patriotismo para las generaciones actuales y futuras”.

Otros gobiernos regionales como Ayacucho, Huancavelica, Junín y Apurímac adoptaron similar disposición en memoria del autor de novelas como Los ríos profundos y Todas las sangres.


*Tomado de Larepublica.pe/Andina

WITOLD GOMBROWICZ Y DAMIÁN RÍOS


Por Juan Carlos Gómez

Hubo un tiempo en que me dedicaba a estimular a algunos hombres de letras gombrowiczidas connotados mandándoles las cartas que Gombrowicz le había escrito a Flor de Quilombo y haciendo publicar en Polonia algunas notas escritas por ellos mismos.

Los resultados fueron exiguos, o para decirlo en un lenguaje culto: “parturiunt montes, nascetur ridiculus mus”. En cierto sentido el Pato Criollo fue una excepción, se animó a escribir un prólogo para “Gombrowicz, este hombre me causa problemas”. Después de que lo escribió las únicas razones que me decidieron a mantenerlo en el libro fueron, el prestigio indudable que tiene el escritor, y el incremento incalculable de la venta de ejemplares que imaginaba el Negroide Piquetero, habiendo sido esta última suposición completamente falsa como supe después.

En la Feria del Libro del año 2004 se homenajeó el centenario del nacimiento de Gombrowicz. Participé en una mesa redonda a la que dieron en llamar “Gombrowicz, ¿escritor polaco o argentino?”, junto al Pequeño K y a la Vaca recién llegados de Polonia. Y no sólo estuve con ellos, también estuve con la Hierática, el Pato Criollo y el Negroide Piquetero. Cuando promediaba el desarrollo de las ponencias ingresó a la sala un hombrecito vestido de negro con un moñito en el cuello. El Embajador de Polonia se inclinó ceremoniosamente, se trataba de un altísimo funcionario polaco recién llegado a la Argentina.

Para quedar bien, el Embajador de Polonia le pidió a la directora de la Feria que lo anunciara y la directora me lo pidió a mí, pero yo me negué terminantemente con una mueca de disgusto, entonces lo anunció ella.

Con mi gesto de desdén cometí una torpeza que comprendí luego. El hombrecito, pero altísimo funcionario de Polonia, se acercó a nosotros cuando terminaron nuestras exposiciones y nos saludó muy efusivamente mostrándose emocionado. El Pequeño K le preguntó entonces al hombrecito cómo era posible que lo hubieran emocionado tanto unas ponencias que se había pronunciado en español si éste era un idioma que él no comprendía en absoluto, a lo que el funcionario le contestó que se había emocionado por la emoción misma, una respuesta para la que nosotros no estábamos preparados pero que nos dejó completamente satisfechos.

Estaba discutiendo animadamente con los dos representantes del Instituto del Libro de Polonia sobre algunos aspectos del homenaje, en un momento determinado de la conversación le dije al Burócrata que si la Perdularia hubiera comprendido el español yo la hubiera conquistado.

La Perdularia esperó atentamente a que le tradujeran lo que yo había dicho y me respondió con una risa burlona: —¿Y para qué? De veras me puso en un apuro, y como no sabía que decirle le rogué que fuera más cortés, que se comportara como se había comportado la Argentina que nunca le había preguntado a España para qué la había conquistado.

En un aparte del cóctel, la Hierática, el Pato Criollo, el Negroide Piquetero y yo hicimos el juramento de los mosqueteros: —Uno para todos y todos para uno. Pero este juramento no soportó el paso del tiempo.

La mayoría de los Protoseres son empleados de sociedades anónimas que se hacen llamar editores. La carrera de estos Protoseres es tortuosa, algunos utilizan la ley del gallinero para progresar y otros terminan siendo lectores, como le ocurrió al Negroide Piquetero que poco antes de haber caído a la categoría de lector había publicado “Gombrowicz, este hombre me causa problemas” en Interzona, una editorial que posteriormente no pudo evitar tampoco su propia bancarrota.

Con “Gombrowicz, este hombre me causa problemas” ya en los estantes de las librerías llamé a la editorial del Negroide Piquetero para saber algo de cuál era el desempeño del libro. A más de informarme sobre el desempeño del libro la Hacker me comunicó que se habían mudado y que el Negroide Piquetero quería decirme algo.

Siendo la mudanza un síntoma de crecimiento o de decadencia que en sí mismo no me decía nada me quedé esperando a ver de qué quería hablarme el Negroide Piquetero.

En verdad lo único que tenía para decirme es que debía cortar porque lo estaban llamando por la otra línea, y ésta es otra de las técnicas que utilizan los Protoseres hijos de Gutemberg: la de darse importancia.

Pero yo había llamado para saber cuántos ejemplares de “Gombrowicz, este hombre me causa problemas” se habían vendido en un semestre.

Y ésta es la cuestión, si los libros de los otros autores tenían en promedio un desempeño semejante al del mío, entonces, la mudanza que hicieron del Centro a Palermo era un síntoma indudable de la decadencia de la editorial y la bancarrota debía estar próxima.

“Gombrowicz, este hombre me causa problemas” es un libro bueno, tiene una jerarquía que no es producto de mi imaginación. ¿Y entonces, a quién puedo echarle la culpa?, ¿a los lectores hispanohablantes que no lo quieren leer? ¿Y qué editor en su sano juicio, conociendo la perfomance de este libro, va a querer publicar “Gombrowicz, y todo lo demás”?

Si el Negroide Piquetero hubiera sabido de antemano los ejemplares que se iban a vender es seguro que no hubiera publicado “Gombrowicz, este hombre me causa problemas”.

Lo que yo debo hacer entonces es ocultar esta información y buscar un editor que comprenda el valor de Gombrowicz y aprecie el nivel de mis escritos.

Para el caso de que la historia de esta obra, a la que el Alfajor calificó de exquisita, hubiera empezado de otra manera quizás su destino no hubiera sido tan aciago, pero miremos con atención algunos de los acontecimientos que precedieron a su puesta en los estantes de las librerías.

Sin que esté tomándome la mano ninguna sombra interior que pese sobre mi alma con un sentimiento de culpa por alguna mala acción que hubiera cometido injustamente, debo hacer una declaración para hacerle justicia a un hombre de letras que no vaciló en ponerse de mi parte en los momentos decisivos.

En efecto, el Pato Criollo jugó un papel importantísimo en la publicación de “Cartas a un amigo argentino” y de “Gombrowicz, este hombre me causa problemas”, habiendo actuado en el primer caso sobre la Hierática de Emecé y en el segundo caso sobre el Negroide Piquetero de Interzona. La verdad es que el Pato Criollo estuvo presente con su ciencia infusa y sus poderes mágicos en las dos únicas ocasiones en las que los editores de papeles en la Argentina se ocuparon de mí.

Mis aventuras con el Negroide Piquetero empezaron en el café Tortoni de una manera amable, con el paso del tiempo entraron en crisis, y finalmente tuve que hacer las paces con él el día que presentamos “Gombrowicz, este hombre me causa problemas” en la Embajada de Polonia. Nos habíamos peleado a muerte, pero yo conozco la técnica para manejar a los negros.

Los negros son más parecidos a los animales que nosotros, los blancos, aunque los blancos ya estamos pareciéndonos bastante a los negros en ese sentido. Le temen a lo desconocido, se deslumbran con las cosas brillantes, son más sensuales y lascivos.

La cuestión es que resulta mucho más complicado hacer las paces con un blanco que con un negro, a un negro hay que sobarlo un poco, y ya está.

Cuando descubrí que era un negro mentiroso e irresponsable hablé directamente con uno de los dueños de la editorial utilizando cierta información escabrosa que me había suministrado el Perverso en carácter de venganza —le tenía mucha rabia, no solamente a él sino también a su pareja, Guadalupe Salomón apodada la Mejillona—, y el Negroide Piquetero empezó a temblar como una hoja.

Aproveché ese estado de terror a lo desconocido que se había apoderado de él, muy característico de las personas de su color, un pánico que le malograba la naturalidad del comportamiento, y entonces lo invité a sentarse a mi lado en la mesa de ceremonias de la embajada, cosa que hizo sin chistar. Luego, mientras los otros presentadores hablaban y hablaban sin parar, lo empecé a sobar, comencé con el hombro derecho, después bajé un poco y lo masajeé en las costillas y terminé sobándolo en la rodilla izquierda, terminé mi tarea derritiéndolo, estaba tan contento como un perro, quedamos mucho más amigos que antes de la pelea. Pero esta reconciliación duró poco tiempo.

La foto que acompaña a este gombrowiczidas es muy ilustrativa de la forma en la que me lo habían presentado. El Pato Criollo me había informado que el Negroide Piquetero resultó elegido el sex symbol de la poesía en un congreso realizado por las poetisas más señaladas de nuestro medio, y él estaba muy orgulloso de este nombramiento.

13.3.11

MARTES 15: TRIO ALLEGRO OFRECE CONCIERTO DE MÚSICA DE CÁMARA


Día: martes 15 de marzo de 2011
Lugar: Auditorio del Instituto cultural Peruano Alemán (Calle Ugarte).
Hora: 7:30 p.m.


PROGRAMA

PRIMERA PARTE:

Sonata N° 5 en la menor para violín, piano y continuo
Georg Friedrich Telemann.
• Allemanda-largo
• Corrente-vivace
• Sarabanda
• Giga

Trío Nº 1 en mi bemol mayor Hob. XV:29 para violín, violonchelo y piano
Joseph Haydn.
• Poco allegretto
• Andantino ed inocentemente
• Finale Allemande, Presto assai..

SEGUNDA PARTE:

Libeslied (canción de amor) para violín y piano
Fritz Kreisler

Milonga para violín y piano
Alberto GInastera

El cisne (De El Carnaval de los Animales) para violonchelo y piano
Camille Saint-Säens

Preludio de la Suite Nº 1para chelo BWV 1007 en sol mayor
Johann Sebastian Bach

TERCERA PARTE:

Trio Nº 2 K.V. 442, en re menor para violín, violonchelo y piano
Wolfgang Amadeus Mozart
• Allegro
• Andantino
• Tempo di minuetto

Primavera porteña (de Cuatro estaciones porteñas) para violín, violonchelo y piano
Astor Piazzola.


TRIO ALLEGRO:

• Zoila Vega Salvatierra, violín.

Inició sus estudios de violín con el maestro Carlos Rivera Lazo a los tres años de edad. Es licenciada en Artes, mención Música por la UNSA (1995). Fue instrumentista de fila de la Orquesta Sinfónica de Arequipa entre 1988 y 1999 y solista de la misma agrupación en diversas oportunidades hasta el presente. Entre 1996 y 2002 fundó y actuó como primer violín del cuarteto LAUDE MUSICA. Actualmente se desempeña como profesora de las cátedras de violín y de Música peruana y latinoamericana de la Escuela de Artes de la UNSA.

• John Simpson, violonchelo.

Licenciado en música por la Universidad de Washington, comenzó sus estudios a la edad de diez años con el maestro Craig Weaver. Entre 1997 y 2002 formó parte de la Seatle Youth Symphony Orchestras. Entre 1998 y 1999 participó en el Burton Summer Music Festival en Vaslon island, Washington. Entre 1995 y 2002 fue chelista de la orquesta de la Universidad de Washington. De 2005 a 2007 estudió con I-Bei Lin en la escuela de música de la universidad de Hawaii. En 2007 regreso a Seatle para estudiar en la Universidad de Washington con Peter Eros y Alan Shen. Entre 2007 y 2010 actuó como músico en la comunidad de música popular en Seatle y Vancouver, tocando en distinto escenarios y colaborando en la grabación de más de 15 discos. En abril del 2010 se traslada a Arequipa donde colabora como invitado de la Orquesta Sinfónica de Arequipa, elenco con el cual hizo su debut internacional como solista en julio de este año.

• Hugo Cueto Vásquez, piano.

A temprana edad inicia sus estudios bajo la tutela del músico italiano Pietro Zanocco Z. Ha tenido también la oportunidad de estudiar con el músico peruano-belga André Sas y con el holandés Ignace Verkerk Vaa Halen entre otros profesores. A lo largo de su vida ha realizado mucha actividad musical, tanto como solista en conciertos individuales como con orquestas sinfónicas de toda la región. También ha realizado mucha actividad en música de cámara al lado de buenos intérpretes como el primer violín de la Filarmónica de Paris Stefan Tran Noc, el chelista René Benedetti, el pianista Edgar Valcarcel, entre muchos otros. Combina su actividad de docente de la escuela de Artes de la Universidad Nacional de San Agustín, con la enseñanza individual a muchos talentosos jóvenes y niños en Arequipa.

12.3.11

MARTES 15: HOMENAJE A CÉSAR TORO MONTALVO: 40 AÑOS DE POESÍA


CÉSAR TORO MONTALVO: 40 AÑOS DE POESÍA
(Homenaje)

Poetas invitados:

* Arturo Corcuera * Germán Carnero Roque * Jorge Pimentel * Tulio Mora * Winston Orillo * Ricardo Silva-Santisteban * Marco Martos * Reynaldo Naranjo * Enrique Verástegui * Gustavo Armijos * Rosella di Paolo * Jorge Espinoza Sánchez * Raúl Heraud * Carmen Ollé * José Beltran Peña * Carlos Zúñiga Segura * José Luis Ayala * Graciela Briceño * Juan Cristóbal * Jesús Cabel * José Carlos Ramos * José Pancorvo * Cecilia Molina * Harold Alva Viale * Víctor Escalante * Manuel Pantigoso * Santiago Riso * Raúl Jurado Párraga * Jorge Solís León * Omar Aramayo * Luís Morón Hernández * Javier Huapaya * Cesar Reyes Campos * Gladys Flores * Cesar Angeles Caballero * Luís Tapia * Daniel Ruíz de la Cruz * José Campos Davila * Manuel Jesús Orbegoso * Eloy Jáuregui * Humberto Pinedo * Juan Benavente * Carlos Heraud * Jhonny Barbieri * Leoncio Luque * Miguel Ildefonso * Juan José Soto * Áureo Sotelo * Gonzalo Bulnes Mallea * Dora Bazán * Juan Marcial Tejada Manrique * Domingo de Ramos * Jesús Salazar Paiva * Pedro López Ganvini * Joan Viva * Aníbal Cueva García * Eduardo Arroyo * Eduardo Rada * Giovanna Guzmán Montalvo * Jorge Luís Obando * Paolo Astorga * José María Gahona * Jorge Ita Gómez * Miguel Ángel Guzmán * César Pineda * Antonio Sarmiento * Eduardo Vilchez Dianderas * Rashell Díaz Castillo * Roger García Clavo * Miguel Brenner * Carlos Bayona Mejía * Elí Martín (+) * Dimas Arrieta * Denis Castañeda.

INGRESO LIBRE.

11.3.11

“MORIDOR” O LA LUCHA CRUENTA POR EL LENGUAJE


Por Hernán Núñez Tapia

Precedido de un epígrafe de T. S. Eliot, el libro está compuesto por veintinueve textos, que van de “La hiedra en las paredes” a “Últimas letanías”.

El tramado temático, tan diverso, es coherente y unitario aunque pareciera no serlo. Sucede que en esta nueva entrega la poesía de Willy Gómez Migliaro es tanto o más aluvional que en entregas anteriores. Y el intento es fructuoso en el querer condensar lo malo y lo bueno de la condición humana, a despecho del otro intento infructuoso del hombre por encontrarse en su esencia ética y estética, a través de una cotidianidad poetizada en palabras profanas que se rompen, que no cuajan en comunicación pero que, eso sí, adquieren estatus poético: “Debe ser él mismo quien entienda ahora /que tampoco su hijo se graduará en ninguna universidad (…) / Pero si es una ilusión incontestable la hiedra que toma la pared, / dentro carga el desenlace de no conocer hasta donde avanzará”.

Por esa línea discursiva, Gómez Migliaro hace honor al titulo de su libro. Pues bien, en MORIDOR hay un yo poético que se adentra, tenaz, en la búsqueda del puerto que salve al náufrago del reino del mercantilismo; en batirse con lanzas contra la estulticia, que se impone como signo del mundo moderno, graficado en bailes y músicas “juveniles” que acentúan su animalidad; también rompe lanzas cual Quijote posmoderno, contra la fatuidad cada vez más endiosada. Por ese derrotero, el yo poético discurre entre un nosotros fallido y un ego triunfante de libremercado, de consumismo. Aun así, el poeta busca erigir un nosismo ideal sobre los escombros de una polis laberíntica, que vive con sus gentes en permanente naufragio, sin terminar de naufragar y como caminando sobre el filo de navaja de ese no ser que es el hombre moderno.

Parra decía: “Pero el poeta está ahí / para que el árbol no crezca torcido”. Pues bien, Gómez Migliaro aprendió con creces la fórmula sugerida por el autor de los antipoemas y construye con las palabras (su lenguaje, sus metáforas) y desde luego con la actitud poética un parapeto que deviene esencial en su búsqueda tenaz, existencialista: he ahí el refugio que acaso podrá salvar al naufrago.

En este punto debo referirme a la bien lograda simbiosis de estilo conversacional y narrativo, reminiscente de Cardenal y del propio Nicanor Parra, enigmas y paradojas surrealistas y trazos nítidamente neobarrocos. Así, por ejemplo, en “El rulemán golpeado” se sugiere convivencia (o pugna) entre la fe y la celebración, por un lado, y la falta de fe y el reclamo, por otro:

“Hay una especie de celebración de virgen esculpida / y de barcos que acuden a un relato del esplendor del tiempo en boca de la gente. / Suena el mar y trae olores de caña de azúcar y coliflor saltada. / Una banda toca desde un estrado de madera. / retretas de valses dieciochescos. El músico mayor parece cansado, / es gordo, con bigotes e hincha sus cachetes cada vez que su saxofón/percute ritmos oscuros. / Yo escribía hace años un ritmo de movimientos parecido. Aunque debo decir / que los otoñales de este año se le parecen / si vemos más detalles, más visiones de gran unidad…”.

A partir del poema “La hiedra en la pared” el yo poético muestra la pugna implícita del hijo que “no se graduará en ninguna universidad” y un padre avasallador: se interpone en todo caso entre ellos la antítesis de luminosidad y penumbra. El conflicto se resuelve en la opción de senderos inciertos por parte del hijo, sin derrotero, sin norte, pero libre de la imagen paterna dominante; esta, a su vez, remite como símbolo a la modernidad asfixiante.

Por otro lado y más allá de los estilos —ya señalados— que transita, el lenguaje de Gómez Migliaro es en MORIDOR de índole más bien confidencial: el yo poético es un juez que observa y cuestiona con vehemencia la realidad; este juez (MORIDOR) no cesa de asir la realidad, de abstraer en la belleza de entre una vastedad inagotable de palabras. La ofrece al receptor. Este empeño es la contraparte de la comunicación fallida, tema recurrente del poemario.

“Querido W” es un texto capital. El yo poético libra en él una lucha cruenta por el lenguaje, por un tramado barroco de palabras; una suerte de fortín defensivo ante la materialidad que arremete siempre. Se comprende entonces la duda de Paul Valery y el llanto de Pablo Guevara. Y el sujeto enunciador debe enfrentar estas disyuntivas imposibles: “esperanza y/o miedo; selva o mar de silencios; hambre u olvido”. Y aunque “no cuenta ya la masacre del sexto”, se impone representar la barbarie de la civilización contemporánea. Significa otro tanto “la reintegración de Hamleth”. En el itinerario que se recorre por la incomunicación, la modernidad salvaje, el amor y la muerte, hay pie para una reivindicación de Guevara y Valery, a Shakespeare y a Kafka… y desde luego a Eliot. Homenajes pertinentes, pese a que “la ilusión de lo aprendido toda la vida” es también la ilusión del encuentro con nosotros mismos: en el amor, en la búsqueda de identidad, en el “infierno mecánico de ese andar por un camino que no es. Porque ya de nuestro amor nada se sabe”. Porque todo es ilusión; como la ilusoria reintegración de Hamleth, tanto más ilusa cuanto más seductora; como la ilusión de la materialidad y el prestigio social, en que hasta Debussy y sus violines (“Últimas letanías”) se profanaran en la vorágine de la mercadotecnia. ¿Será acaso el único refugio una “noche de matancera y ritmo desde un Caribe boleril” (Entre luciferianos”)… o los viajes oníricos a lugares comunes y a búsquedas inútiles, como la de una Lima que ya no es más, sin sus árboles de moras? (“Amargo verano”).

Lima, marzo de 2011.

Willy Gómez Migliaro
MORIDOR
Lima, Pakarina Ediciones, 2010

9.3.11

PRIMER LANZAMIENTO INTERNACIONAL DEL 2011 EN CASCAHUESOS EDITORES: “LO QUE LOS CIEGOS VEN” DE CARLOS VÁSCONEZ


Cascahuesos Editores se complace en anunciar que ya se encuentra en prensa su octava publicación internacional (a la vez, la primera de narrativa), se trata del libro de cuentos Lo que los ciegos ven de Carlos Vásconez, uno de los escritores jóvenes más interesantes que ha aparecido en los últimos años en el vecino país de Ecuador. El libro contiene 19 cuentos, la mayoría de ellos no muy extensos, lo que hacen de Vásconez un escritor talentoso que se perfila como uno de los grandes cultivadores del relato corto.


Sobre el autor:

Carlos Vásconez
nació en Cuenca, Ecuador, en 1977. Ha publicado, los libros de relatos Trabajos de dominio público (2004) y Versiones heroicas (2006); las novelas El violín de Ingres (2005) y La raza extinta (2007); además de dos libros conjuntos entre escritores noveles cuencanos: Aunque bailemos con la más fea (2002) y Nadie nos quita lo bailado (2004). Es Miembro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Miembro del Colectivo de Creación Literaria Salud a la esponja (y continuo animador de su revista homónima), y Miembro Honorario del Círculo de Escritores de Venezuela desde el año 2008. También es editor de Línea negra, línea editorial de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay. Sus cuentos aparecen en revistas y periódicos de diversos países y han sido traducidos al inglés y al francés, siendo antologado en Estados Unidos y Canadá. Es además autor de numerosos ensayos de literatura y cultura popular en su país. Entre otras actividades, ha dirigido el rotativo literario La columna del invertebrado, permanentemente promueve y participa en varias actividades relacionadas con exposiciones de arte contemporáneo, recitales y lecturas públicas.

8.3.11

NUEVA PRESENTACIÓN DE LA NOVELA “LA MUJER CAMBIADA” DE TERESA RUIZ ROSAS


Tercera novela de la escritora arequipeña será presentada por Teresina Muñoz Nájar

Narradora y traductora, considerada “una nueva voz de la literatura hispanoamericana”, Teresa Ruiz Rosas (Arequipa, 1956) presentará su tercera novela en la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Ancash 201, Lima). Se trata de La mujer cambiada (San Marcos, 2008), libro que será presentado el jueves 10 de marzo, a las 6 p.m., en el auditorio de la CASLIT. Los comentarios estarán a cargo de la periodista Teresina Muñoz Nájar. El ingreso es libre.

La novela cuenta la historia de Elvira Peña, alguien que ha “pasado a ser otra persona ni mayor ni mucho menor, otra mujer no necesariamente más hermosa o atractiva de lo que era antes pero cambiada hasta lo irreconocible”. Ella decide operarse y realizar un cambio físico, que en realidad será mucho más que eso.

«Las novelas de Teresa Ruiz Rosas siempre las recomiendo por su humor e inteligencia. Y más esta última, con una originalidad en la trama y una sobriedad en el tratamiento de la situación dramática más afinadas que nunca. Brilla aquí su talento excepcional, aún a la espera de un reconocimiento amplio en su país de origen.», dice de este libro Enrique Vila-Matas (Barcelona, 2008).

Teresa Ruiz Rosas reside en Colonia, Alemania, donde ejerce el periodismo y la docencia universitaria. Su libro El copista, fue finalista del Premio Herralde de Novela 1994 y del Premio Tigre Juan de Oviedo a primeras novelas. Este fue celebrado en España como “un relato logradísimo, regocijante” (Ignacio Echevarría, Babelia, El País).

Su publicación Detrás de la Calle Toledo (Antares, 2004, antologado en varias lenguas) obtuvo el Premio Juan Rulfo 1999 del Instituto Cervantes de París y Radio Francia Internacional. Asimismo, cuenta con el volumen El retrato te ha deslumbrado (Free Pen Verlag, Bonn, 2005), que reúne su obra cuentística desde 1989.

Ha traducido del alemán e inglés a autores europeos como Franz Werfel, Soma Morgenstern, Fred Wander, W.G. Sebald, Botho Strauss, Nicholas Shakespeare, Axel Hacke y Wim Wenders, y del húngaro a Milán Füst.

3.3.11

DESDE EL 4 DE MARZO: GRAN HOMENAJE A CÉSAR “ATAHUALPA” RODRÍGUEZ EN LA CASLIT


César Augusto Rodríguez Olcay (1889-1972) es un destacado representante de la literatura arequipeña. Apodado “Atahualpa” por el poeta arequipeño Percy Gibson, debido a que sus versos “representaban al Perú” y su larga cabellera negra lo hacía parecerse al inca, decidió adoptar este seudónimo.

Pese a que su nombre no es muy conocido en Lima, César “Atahualpa” Rodríguez fue considerado por Manuel González Prada como “la nueva expresión de la lírica nacional”. Frecuentó entre 1908 y 1913 a escritores de la talla de José María Eguren, Abraham Valdelomar y el mismo Gonzáles Prada, quienes elogiaron su obra.

También fue un importante promotor cultural. A fines de 1916, junto a Percy Gibson, fundó el grupo “El Aquelarre” y publicaron 4 números de una revista que llevaba el mismo nombre, iniciativas que fueron un aliciente para la vida intelectual arequipeña.

En 1917, fue nombrado director de la Biblioteca Pública de Arequipa, cargo que desempeñó hasta 1955.

Su primer libro, La torre de las paradojas (1926), fue publicado por la editorial Nuestra América de Buenos Aires, a este le precedió una vasta obra tanto en prosa como en verso y ensayo. “La poesía de Rodríguez tuvo bastante emoción social y un marcado acento regionalista”, afirma el crítico literario arequipeño Tito Cáceres Cuadros.

En su época, César “Atahualpa” Rodríguez fue un autor muy apreciado. En 1966, el Congreso lo condecoró con la Orden del Sol del Perú y la Orden del Congreso, los más altos laureles existentes. Asimismo, la Municipalidad de Arequipa le otorgó la Medalla de Oro de la Ciudad.

La exhibición se inaugura el viernes 4 de marzo, a las 7:00 p.m., en las Salas 15 y 16 de la CASLIT (Jr. Ancash 207, Lima). Y estará abierta al público de martes a domingo, de 9:30 a.m. a 7:30 p.m. hasta el mes de junio. El ingreso es libre.

2.3.11

“UN SUEÑO FUGAZ”, LA NUEVA NOVELA DE IVÁN THAYS EN ANAGRAMA


Un escritor que tuvo su cuarto de hora de fama, que luego vivió la frustración y el fracaso en la vida y en la obra, va reencontrándose con viejos amigos de un taller literario para adolescentes llamado Centeno, y aceptando en cada encuentro su vida extinguida. Estamos ante una road movie literaria que se mueve no a través del espacio sino del tiempo. Un viaje que empieza con un escritor cuarentón que vive en Venecia con una mujer a quien no ama y el fantasma de un hijo fallecido, y termina en Lima, cuando es ya anciano y es visitado por una groupie literaria que lo considera un autor «de culto» y que parece no haberse enterado de que ese hombre vive según la máxima de Rudyard Kipling: «debes encontrarte con el éxito y el fracaso, y tratar a esos dos impostores de la misma manera». Al fin y al cabo, ¿qué es el éxito o el fracaso para aquel que ha descubierto que la vida es tan sólo un sueño fugaz del que estamos condenados a despertar? Con este nuevo libro, el peruano Thays hace ciertas las palabras de Mario Vargas Llosa, quien escribió en su día: «Iván Thays es uno de los más interesantes escritores que han aparecido en América Latina en años recientes».

* Tomado de la página Web de Editorial Anagrama.

1.3.11

LA PRESENCIA DE CÉSAR VALLEJO EN ESPAÑA SIGUE CRECIENDO


Con la publicación de Correspondencia completa de César Vallejo en editorial Pre-textos, nuestro poeta sigue causando sensación en la península, lugar donde Vallejo permaneció gran parte de su vida después de abandonar el país, luego que estuviera injustamente preso en una cárcel de Trujillo por una rencilla mediocre de algunos sujetos ligados a grupos políticos de esa región. La nota es del Diario Público de Madrid, y se titula “César Vallejo: pobre, poeta y revolucionario”.

Allí se da cuenta de que dicha correspondencia “manifiesta el compromiso político y la lucha contra el fascismo de un autor que llevó la lengua española a su cima”. Por otro lado, el poeta Félix Grande afirma acerca de nuestro autor, que “no hay en toda su obra ni una sola palabra que no haya sido sancionada por la experiencia”. “Su poesía se vale por sí misma y la biografía del autor tan sólo sirve para intuir las razones que produjeron ese acontecimiento, desde la seminal y vanguardista Los heraldos negros hasta España, aparta de mí este cáliz, inspirada en la Guerra Civil.

Ahora, la edición de Correspondencia completa (Pre-textos), un volumen que compila todas las cartas que se han recuperado del autor hasta el momento, ayuda a seguir el rastro de su obra a partir de sus peripecias vitales y, especialmente, el despertar de un compromiso político que influyó profundamente en su poesía”, dice el periódico. Y, líneas más abajo, se habla de la relación del poeta con la Guerra Civil española: “Su vinculación a la lucha contra el fascismo se fortaleció con el estallido de la Guerra Civil. Vallejo visitó España en los primeros meses de un conflicto que sintió como propio y que alumbró en él, hombre de complexión endeble y salud precaria, una inquietud revolucionaria.

“Querríamos volar al mismo frente de batalla. Nunca medí tanto mi pequeñez humana como ahora. Nunca me di más cuenta de lo poco que puede un hombre individualmente”, le escribe a Juan Larrea en octubre de 1936 desde París”. Y casi finalizando, se habla de la atracción que Vallejo tenía del marxismo. Se dice que “Pensó seriamente trasladarse a Rusia, donde sintonizaba con el clima político, pero en ninguno de sus viajes a Moscú logró establecerse. España también le atraía, como ejemplifica en una carta de 1925: “Cada vez me convenzo más de lo admirable que es España, donde los americanos nunca podremos sentirnos extranjeros. A cada instante salta el recuerdo de nuestra tierra y las legendarias caballerosidad y simpatía que por todas partes se respiran no pueden dejarnos indiferentes””.

Hay más cosas y datos, así que no deje de leer el artículo completo. Para ello, siga este enlace. Otros comentarios: César Vallejo y la despiadada pobreza en el diario La República (Perú) y César Vallejo en sus cartas del diario El País (España).
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