13.4.09

ENTREVISTA A CARLOS HERRERA: “ULISES GARCÍA Y LAS SIRENAS DE LA MODERNIDAD”



“Ulises García vivió su corta existencia dotado de un raro mal (…) El problema de Ulises estribaba en que su razón, fuera por una curiosa disposición de las circunvoluciones cerebrales o por una temprana influencia del entorno, era incapaz a responder a estos dos grandes modelos de pensamiento: (la dialéctica y la condicionada). Dado a su grado de evolución, Ulises debería hacerse hecho acreedor a la razón dialéctica; y en efecto, podía ver un aspecto de la realidad y su opuesto. Pero era absolutamente incapaz de obtener una síntesis. Peor aún: casi siempre encontraba iguales méritos —o deméritos— para otorgar similar crédito a una tesis y su contraria, enojosa cualidad cuando se trataba de tomar una decisión cualquiera o formular una opinión.” Así se inicia Blanco y Negro, o la razón contradictoria de Ulises García, laureada novela del arequipeño Carlos Herrera, quien en una breve visita a su ciudad natal desde París —donde trabaja como diplomático—, nos abrió las puertas de su casa y nos obsequió una amena entrevista que compartimos con nuestros lectores.

¿Cuál es su opinión con respecto a esta suerte de “boom” de la llamada narrativa de la violencia, expresado en obras como Abril Rojo de Santiago Roncagliolo y La Hora Azul de Alonso Cueto? ¿Está usted de acuerdo con la tesis de algunos que señalan que en ambas obras se manifiestan un tratamiento superficial de una temática tan delicada y complejo?

Me parece que en un primer nivel lo que el escritor tiene que hacer es escribir bien; por lo tanto no me alineo con ninguna tesis, y Santiago Roncagliolo y Alonso Cueto escriben bien sus novelas, cuyo espacio de desarrollo son estos años de conflicto. Pretender que puedan ser novelas explicativas o totalizadoras sobre el tema es absurdo. Han escogido temas de la época, han hecho una obra cerradita y bien construida en ambos casos. No creo que sea válido o legítimo criticarlos en tal sentido. En el pasado MVLL ha escrito 2 novelas sobre el tema, más ambiciosas, como todo lo de MVLL, que no me parecen satisfactorias desde el punto de vista…

Literario…?

Literariamente MVLL es siempre más o menos satisfactorio y no son sus mejores novelas; pero en fin, no vas a explicar lo que pasó en esos años a partir de Lituma en los Andes o La historia de Mayta, como tampoco a través de Abril Rojo o La Hora Azul. Ahora, está pendiente que alguien escriba en algún momento una gran novela sobre esos años.

No cree usted que con el Informe de la Comisión de la Verdad y toda la vuelta a la escena nacional de todas estas cosas que se mantuvieron calladas y ocultas durante el gobierno de Fujimori, ¿puede darse el caso de un forzamiento, una imposición de tratar el tema como una moda?

Miguel Gutiérrez ha hecho una serie de artículos sobre el tema de la literatura de la violencia, donde da cuenta de toda una literatura que no ha sido suficientemente difundida y que desde muy diversos ángulos o parcelas da cuenta de esos años. El Informe de la Comisión de la Verdad efectivamente ha tenido una importancia mediática considerable para poner esto en una palestra y darle de alguna manera mayor dignidad a proyectos literarios, testimonios y denuncias anteriores, pero que ya existían… Y entonces la literatura, como cualquier testimonio, es eso, un testimonio parcial. El problema es exigir, tener una pretensión mayor de lo que una obra literaria amerita o aspira. Ustedes empezaron preguntando por Santiago Roncagliolo: Abril Rojo me parece una muy buena novela más allá del tema y en segundo lugar no me parece que su pretensión sea la de ser un documento explicativo de todo un período histórico… Claro, está el peligro de la lectura equivocada que se le puede dar, y teniendo en cuenta que es uno de los primeros libros sobre la violencia en el Perú que tiene una difusión considerable —el premio Alfaguara le da esa dimensión—, siempre se corre el peligro que un lector inadvertido pueda confundirse, pero obviamente es una imagen del terrorismo que es necesariamente parcial. Recordemos que tanto por estilo como tratamiento la novela no tiene una pretensión histórica, ni tiene por que tenerla, Abril Rojo es una novela sobre un tema instalado en un tiempo-espacio preciso; por eso no creo que haya que pretender más allá de lo que Santiago Roncagliolo ha querido que sea.

Lo que se notó con la irrupción de Blanco y Negro y después con La Crueldad del Ajedrez, que si no me equivoco es del 97’, fue que su literatura es muy distinta de lo que se daba en la literatura peruana de esos días, que estaba caracterizada por ser monocorde…

Iván Thays sobre Blanco y Negro fue muy crítico al comienzo por diversos motivos; él me calificaba de muy realista, una especie de continuador, o avatar de Gutiérrez y de Reynoso, en fin, de ese rollo social; lo que me parece un poco absurdo (risas). Luego dijo que mi estilo había cambiado, que él no se había equivocado, sino que yo había cambiado (risas). Cuando comencé en el 95’, en el 97’ el gran éxito había sido el de Oscar Malca.

Al final de la calle.

Sí, que es un excelente libro, y que es un poco el fundador del movimiento de los noventa, que ha tenido exponentes afortunados y desafortunados… pero me vacila ese tipo de literatura.

¿Y Bellatin?

Claro, Bellatín es el otro gran exponente de la ruptura de esos años…

¿Cuáles son sus referentes en la literatura peruana?

Yo he leído desde muy chiquito, y mucho, pero he comenzado, más bien, leyendo clásicos. Homero el primero de todos. La literatura peruana he comenzado a leerla más tarde, bueno las Tradiciones Peruanas, sí… más tempranamente.

¿Y de los cuentistas?, por que su estilo es ciertamente de cuentista… de perfección relojera… ¿Ribeyro quizás?…

Ribeyro sí, pero más que Ribeyro a Cortázar. Pero un cuentista peruano formidable es Vargas Vicuña, sobre todo la concisión que tiene; ¿no se si lo leen todavía a Vargas Vicuña en la Universidad?

No… no se lo lee mucho…
¿Y Congrains Martín, Zavaleta?

Zavaleta tiene un primer libro, Los Ingar, que es fenomenal y que dentro del punto de vista de la literatura peruana es uno de los más importantes. Congrains Martín: “El niño de junto al cielo”, y luego su novela: No una sino mucha muertes. Oswaldo Reynoso, también cuando estaba en el colegio aún, que pese a su contenido estaba en los textos escolares (risas), pero también fue un descubrimiento. Igualmente Vargas Llosa que es también un maestro. Pero en lo que se refiere sólo a cuentos, específicamente cuentos: Cortázar.

Yendo hacia otros aspectos, hacia el oficio de escribir, ¿cómo escribe usted?, ¿cuáles son sus ritos?, ¿qué hace?, ¿escribe a un hora específica, o cuando puede?

Como todos, la mayor parte de los escritores que no vivimos de la obra literaria tenemos que acomodarnos con el trabajo; sin embargo no puedo darte una fórmula precisa. He contado algo de cómo escribí Blanco y Negro, por ejemplo, porque para escribir un cuento uno es mucho más, digamos, libre, en fin; la novela exige un disciplina mayor para mantener un continuidad, en Blanco y Negro existe eso: la disciplina de escribir todos los días, de darte el trabajo de un par de horas. Pero no siempre ha sido así, uno no tiene tantas posibilidades; por ejemplo ahora escribo más en las mañanas que en las noches, cuando comencé mi carrera literaria escribía siempre en las noches, sin imaginarme jamás escribir en las mañanas, pero por una cuestión práctica mi última novela, todavía inédita, la he escrito básicamente en las mañanas de los sábados, domingos y de las vacaciones; posiblemente por la cuestión de edad (risas), la cuestión de cambio de ritmos. Lo único que sí se mantiene es que hay que tener una disciplina mayor para escribir una novela que un libro de cuentos. Las crónicas del Argonauta Ciego correspondieron también a un, no un rito, sino a una organización cotidiana: en las mañanas me despertaba, pensaba en un par de temas que desarrollaba mientras viajaba en metro hacia el trabajo, y al medio día mientras almorzaba tomaba un par de notas, y en la noche escribía; por un cuestión de tiempo también, eso si, sin mucha continuidad; y es que en realidad soy muy perezoso (risas), entonces tengo que obligarme, claro. En el caso de Ulises García la obligación era terminar antes que naciera mi hija porque después no iba tener tiempo, cosa que pasó; entonces me hice un plan, que es el plan del libro, para terminarlo en tres meses, y casi llegué a hacerlo (risas). En el caso del Argonauta Ciego lo que pasó es que antes de ese libro yo había estado trabajando en una novela, cuando terminé me decepcionó mucho, la dejé tirada, pero quería regresar a Lima con un libro bajo el brazo, era una meta; me quedaba poco tiempo para retornar a Lima, entonces, al tener esta idea, este personaje, me hice un esquema para en dos o tres meses tener escrito un libro.

¿Y con quién comparte su trabajo a penas lo termina o lo está escribiendo, o cuándo lo termina inmediatamente lo manda al editor?

No, no… le doy cuarenta vueltas. En mi caso se lo doy a mi esposa aunque no es una buena lectora de novelas, no le gustan las novelas, ella es de poesía; siempre tengo algún amigo, alguna persona que me haga críticas. En el caso de Blanco y Negro por ejemplo, lo di a leer a un par de amigos y le hicieron críticas, algunas razonables, otras… en fin. Pero me demoré como cinco años en sacar el libro, porque el libro fue escrito esencialmente el noventa y salió recién el noventa y cinco. Pero no soy mucho de compartir en realidad, pero sí de darle muchas vueltas.

¿Y se ciñe mucho al plan, a la estructura?

Depende mucho, en el caso de Blanco y Negro me ceñí totalmente, el libro es una estructura, el tema es que se me ocurrió un día la estructura…

Y era cuestión de desarrollar…

Era justamente desarrollar, era una estructura de tesis universitaria. Pero en el caso de Gris el libro no estaba originalmente estructurado así, que son como cuatro partes, sino que estaba en tres partes, pero la primera versión no me pareció satisfactoria, entonces la cambié: saqué cosas, metí cosas que no me cuadraban. Tiendo a tratar de tener una estructura, por mi formación matemática, me encanta las matemáticas. La Crueldad del Ajedrez está organizada en siete unidades por tres períodos, me gustan mucho esos juegos porque por el mismo tema de que soy un ocioso (risas), tengo que darme claritos para llenar huecos.

¿Y la motivación?, teniendo el trabajo encima, y con la pereza que a muchos de nosotros nos aqueja (risas)… ¿de dónde saca la motivación?

Tengo un trabajo exigente como el trabajo diplomático, pero uno tiene que guardarse ese mundo aparte, no queda otra cosa. Ahora estoy terminando un libro —estoy revisándolo— que me ha tomado tres años, y aunque es más voluminoso que los anteriores —nunca había podido escribir más de cien páginas, este libro tiene 250 páginas aproximadamente—, es un libro más importante en términos de escritura, entonces me ha tomado más tiempo, ¿no?. Ahorita estoy un poco en la depresión post-parto, (risas), estoy esperando ver que pasa, de repente sale bien.


* Entrevista e imagen tomadas del Blog Auto de Fe. En la imagen: César Sánchez Martínez y César Belan, dos de los responsables del mencionado Blog, y entre ambos, el escritor Carlos Herrera.

12.4.09

ARTE POÉTICA DE JOVÍN VALDEZ PEÑARANDA

Poeta Jovín Valdez Peñaranda.

Por Fernando Chuquipiunta Machaca

Leída con entusiasmo y devoción por todas las generaciones de escritores puneños, la poesía de Jovín Valdez Peñaranda es objeto de frecuentes homenajes y reconocimientos que suelen abarcar su también valiosa obra poética. El más reciente de estos homenajes es Vida y Poesía de Jovin Valdez (Arco-Iris, 2008), libro en el que el crítico y Licenciado en Filosofía y Literatura de la Universidad Nacional del Altiplano, Luis Alberto Rodrigo Castro ha reunido una amplia antología de la obra valdeziana, incluyendo completos los principales poemarios y los comentarios que sobre exploran las persistencias de ciertos comportamientos, actitudes, palabras y silencios.

Esta antología se inicia con varios análisis literarios de sus libros que muestran una gran influencia de la poesía social, tanto por los temas como por el rigor formal. A esos elementos pronto se sumarían: los aportes de los intelectuales puneños —especialmente las imágenes de Carlos Augusto Oquendo de Amat y la búsqueda de lo trascendental de Carlos Dante Nava Silva— y una lectura muy fructífera del neo-vanguardismo. Fueron apareciendo así, deslumbrantes textos, formalmente y con una gran densidad de contenidos, Visión en la Noche (1994), El anuncio de los Búhos (2002), entre otros.

En esta primera etapa destaca nítidamente Sólo los Rastros (1997), conjunto de poemas que obtuvo el elogio unánime de la crítica y que es considerado uno de los libros claves de la poesía puneña del siglo XX, pues, instauró un novísimo patrón de belleza audaz y renovadora en nuestro medio ambiente. La alta calidad literaria del poemario le valió a Jovín Valdez Peñaranda obtener el Primer Puesto de los Juegos Florales en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa en 1977. A los 25 años de edad, ya era el más destacado representante de una generación poética, la del post-modernismo, de la que formaban parte nada menos que José Manrique, Francisco Pacoricona Villasante, Jorge Flores Áybar, Alberto Valcárcel Acuña y Serapio Salinas; y a la que después se unirían, entre otros, Boris Espezúa Salmón, Pacha Jatha Willka, Lolo Palza Valdivia y Alfredo Herrera Flores.

No cabe duda, que Jovin Valdez Peñaranda es considerado el más importante poeta puneño vivo y sobre todo ha escrito ensayos sobre temas literarios, artísticos y culturales en general. Sin embargo; se creía saber que había abandonado definitivamente la literatura, pero comenzó a dar a conocer, a través de revistas, una serie de textos en los que sus poemas se mostraban radicalmente diferentes, sin perder calidad, acercándose más a lo coloquial y prosaico. Esas glosas rimadas después pasarían a integrar al libro: Mansión del Habitante (1998), y llegando hasta su libro más reciente, Poesías Escogidas (2006).

Completan el libro con un brevísimo comentario, y una detallada cronología de la vida del autor, en la que se precisa la información acerca de sus numerosas contribuciones sapienciales realizadas tanto en Moquegua y en Puno como en Arequipa. También se incluye una amplia trayectoria de apreciaciones de sus obras poéticas que nos permiten comprobar los estrechos vínculos entre las diversas facetas creativas de Jovín Valdez Peñaranda.

En síntesis, con sus más de 210 páginas, Vida y Poesía de Jovin Valdez —libro editado por el celebrado escritor Luis Alberto Rodrigo Castro— es una excelente oportunidad para aproximarnos al valioso universo literario y artístico de Jovín Valdez Peñaranda, creador total.

11.4.09

JUEVES 16: PRESENTACIÓN DEL LIBRO “PARA DETENER EL TIEMPO” DE JORGE VARGAS PRADO EN CUSCO


El Grupo editorial Dragostea con el auspicio de la Discoteca Caos, el patrocinio de la Municipalidad Provincial del Cusco y la Escuela profesional de Literatura y Lingüística de la UNSA-Arequipa tienen el agrado de invitar a la presentación del libro Para detener el tiempo del escritor cusqueño Jorge Alejandro Vargas Prado. Estarán como panelistas los escritores Arthur Zeballos (Arequipa), Robert Baca (Arequipa), Jhonatan Alzamora (Cusco) y como invitados especiales los reconocidos Luis Nieto Degrégori (Cusco) y Arthur Rimbaud (Francia).

La cita es en la Discoteca Caos (psj. Chaski s/n, al lado de Serpost), el día jueves 16 de abril, a las 7:00 p.m. ENTRADA LIBRE.

¡LOS ESPERAMOS A TODOS!

10.4.09

EL PRIMER HISTORIADOR AREQUIPEÑO: “EN EL CIELO DE TRAVADA”



Hace doscientos cincuenta años, el 18 de abril de 1758, el vicario Pedro Murillo sepultaba en la Iglesia de la Recoleta a un cura rural “con derechos sencillos, porque murió como pobre”; escribió en la partida de entierro. El difunto era Buenaventura Fernández de Córdova y Peredo, párroco durante mucho tiempo de Salamanca, y otros pueblos de la sierra arequipeña. Considerado por Francisco Mostajo como el mejor poeta en prosa de esta tierra por El Suelo de Arequipa convertido en Cielo, obra que el clérigo compuso en 1752 con el nombre de pluma con el que ha pasado a la historia: Ventura Travada y Córdova.
Por César Sánchez Martínez

Una vida humilde 

Había nacido el 14 de julio de 1695 en esta ciudad, hijo de don Juan Fernández de Córdova, natural de Locumba y de la arequipeña doña Francisca de Peredo; años después adoptaría como nombre de pluma el apellido de su padrino de bautizo, Antonio de Travada. Destinado desde su juventud al clero, sirvió como sacerdote en Camaná, Cabanaconde, Lari, Salamanca y Pocsi, transcurriendo su vida como la de cualquier cura de campo dieciochesco alejado de la corte episcopal, pero en su caso particular entregado a la lectura, especialmente de escritores menores de la antigüedad cristiana y de filósofos como Platón y Pitágoras. 

El legado de Travada 

Ese acervo clásico le serviría para redactar el voluminoso manuscrito que viera luz un día de 1752, con el largo título de El Suelo de Arequipa Convertido en Cielo En El Estreno del Religioso Monasterio de Santa Rossa de Santa Maria que fundó EL Ilmo. Señor Dr. Dn. JVAN BRAVO DE RIVERO DEL CONSEJO DE SU MAGESTAD DIGNISSIMO OBISPO DE AREQUIPA, por el Doctor Don Ventura Trabada.
Tomando como pretexto la inauguración del Monasterio de Santa Rosa en 1747, el padre Travada quiso “copiar en un solo rasgo la hermosura” de su ciudad natal; empezando por describir su Suelo, exponiendo “su primera fundación gentílica”, los “crueles insultos” (terremotos y erupciones volcánicas) que han afectado a la ciudad, “su fundación cristiana y sus blasones, tocará la pluma las heroicas lealtades que han hecho uno y otro sexo”, así como otras cosas interesantes con respecto al orden temporal de Arequipa; luego se ocupará de su Cielo, representado por la segunda parte del manuscrito, dedicada a la historia eclesiástica de la diócesis y sus obispos y la exaltación celeste de la Iglesia de Arequipa, donde cada orden religiosa y cada iglesia representa un Signo del Zodíaco.
En este punto las referencias a la mitología clásica y las elaboradas construcciones retóricas se hacen bastante copiosas, demostrando la erudición y talento del cura de Pocsi para la composición literaria barroca. La última parte corresponde al estreno del Monasterio de Santa Rosa, precedido de una preámbulo donde el clérigo exhibe su erudición mitológica a propósito del viejo nombre arquetípico de la Rosa, luego narra las fiestas de la inauguración y acaba presentándonos una colección de las “muchas poecías que en todos metros [se] compucieron para la fiesta del estreno del Templo y Monasterio de Sta. Rosa”.
Casi todos los que se ocuparon de este libro, criticaron el énfasis en milagrerías del buen Padre Travada, expresado en una de las secciones de la Primera Parte, donde refiere los múltiples sucesos prodigiosos y sobrenaturales ocurridos en Arequipa. El recuento de prodigios era un lugar común en la explicación aristotélica de la realidad, especialmente en materia histórica, pero ya para los tiempos del autor de El Suelo se le consideraba como superada. Travada la conservó pues se ajustaba a las necesidades de expresión del discurso criollo arequipeño de su tiempo, que requería de una elaborada y erudita exposición barroca, relativamente tardía para su época pero capaz de aumentar exponencialmente el prestigio de su suelo, en el contexto en que una ciudad recoleta de comerciantes e hidalgos labriegos ingresaba con tardanza en el juego identitario de la exaltación de la urbe criolla, en que otras ciudades peruanas como Cusco o Lima —e incluso Potosí— llevaban harto tiempo enfrascadas.

Palabras finales 

Al margen de los múltiples conceptos y figuras sugerentes en los que su obra es riquísima, Travada curiosamente reivindica la capacidad de la literatura (tanto en cuanto lenguaje como en cuanto ficción) para ser una herramienta efectiva para la historiografía, criticando a los “genios tan rígidamente austeros que sin conocer, que la Fábula es la mas proveída Despensa de la Philosophia en que ocultó la avaricia de la Sabiduría su nutrimento, no gustan de su Magisterio”. Es un verdadero deber, ahora más que nunca, reivindicar a este sabio escritor olvidado, considerado por el difunto Guillermo Galdós Rodríguez como el mejor prosista arequipeño de todos los tiempos, y que representa la figura fundacional de la literatura, la historia e incluso la filosofía estética en Arequipa.

* Publicado en el semanario El Búho nº 321 (22 de abril de 2008).

9.4.09

MARTES 14: PRESENTACIÓN DE “PECES”, “EXILIO Y DESEXILIOS DE LA COMICIDAD” Y “UN BAUDELAIRE HISPÁNICO”


El martes 14 de abril a las 7:00 p.m. se presentarán los libros Peces, Exilio y desexilios de la comicidad y Un Baudelaire hispánico de José Morales Saravia, en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (Calle Colina 398, Miraflores). Los comentarios estarán a cargo de Rossella di Paolo y Paul Guillén; Carlos Garayar y Santiago López Maguiña; y Camilo Fernández Cozman, respectivamente.

José Morales Saravia (Lima, 1954) es un poeta y académico peruano radicado en Alemania desde hace 26 años. Es profesor del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Católica de Eichstatt. Ha escrito, además, los poemarios Cactáceas (1979), Zancudas (1983) y en la actualidad es docente en la Universidad de Würzburg.



Peces constituye un inusitado proyecto de curación de la lengua española. El idioma es revisitado así desde incontables perspectivas y planos de evocación para ser revelado en tanto aliento recuperado. Aquel genio proteico y aun arbitrario, transformista e inaferrable, se nos entrega, más que por el recurso metáfora, a través de eclosiones de la dimensión metafórica. En suma, se trata de emblemas, cosas y formas de vida que renuevan sin fin la identidad en la variación.



En Exilio y desexilios de la comicidad. Estudios sobre la novelística de Mario Vargas Llosa se abordan algunos aspectos poco analizados en la obra del autor de Pantaleón y las visitadoras como el humor, la alegría y lo cómico. En ese sentido, ¿qué hace que el elemento cómico aparezca, cómo se lo maneja en cada caso y qué consecuencias tiene para la consideración en los principios narrativos del autor? La tesis de este libro enfatiza la presencia de lo cómico desde la primera novela de Vargas Llosa, así como su reiterada aparición y censura.



Finalmente, Un Baudelaire hispánico. Caminos receptivos de la modernidad literaria reúne doce estudios de hispanistas europeos y latinoamericanos, quienes se ocupan de las lecturas del poeta francés realizadas, entre otros, por los hermanos Machado, Rubén Darío, Julián del Casal, José Martí, Juan Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna, Federico García Lorca, Octavio Paz, Jaime Gil de Biedma y los poetas españoles de los años setenta.

7.4.09

EXPONEN ACUARELAS DEL ARCHIVO TELLO


Histórica muestra estará abierta al público en la Casona de San Marcos.

El Archivo Tello atesora en su repositorio material gráfico y/o ilustrativo cuya valiosa información documental posee un valor artístico intrínseco. Estas piezas además de ser consideradas documentos de registro son también inigualables obras de arte.

El Museo de Arqueología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entidad que custodia el archivo de este importante investigador, ha organizado la muestra “Pinceladas de un pasado reciente. Acuarelas del Archivo Tello”. Esta exposición contiene una selección de acuarelas y dibujos que fueron realizados por un grupo de artistas plásticos y dibujantes que apoyaron la labor investigadora del Dr. Julio C. Tello.

Como es sabido, Tello, con un criterio previsor, tomando en cuenta las políticas gubernamentales y/o municipales y futuras depredaciones, mandó registrar en dibujos y fotografías, lugares y objetos arqueológicos, que llegan a nosotros a través de estas obras.

Artistas plásticos como Pablo Carrera, Cirilo Huapaya Manco, Pedro Rojas Ponce, Hernán Ponce, Luis Cossi Salas, Ricardo Robles y muchos más, capturaron formas, detalles y esencias que no siempre una cámara fotográfica o la visión neófita pueden captar.

Las arquitecturas, los hombres trabajando y las herramientas del arqueólogo son elementos comunicativos integrantes de las obras. Estas conforman un mensaje sobre la labor arqueológica y el valor de nuestro pasado prehispánico que el espectador podrá recepcionar mediante la contemplación. Hoy, estos cuadros son muy valiosos ya sea desde el punto de vista artístico o científico, porque permiten más datos en las futuras investigaciones ya que muchos de los monumentos retratados o ya no existen o han sido modificados sustantivamente, producto de la ausencia de políticas públicas de protección al patrimonio cultural, como veremos, desde aquellos días hasta nuestra contemporaneidad.

La exposición está abierta al público en las salas de exposiciones del Patio de Letras y puede visitarse de lunes a sábado de 10:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. El ingreso es totalmente libre.

Para mayores informes y/o entrevistas comunicarse con la Oficina de Imagen Institucional del CCSM: 6197000 # 5207.

1.4.09

JUEVES 02: COLOQUIO JULIO MÁLAGA GRENET Y LA CARICATURA POLÍTICA


Este evento se realizará este jueves, 02 de abril de 2009, en la Unidad de Posgrado de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM (Av. Salaverry 1114, Jesús María.)

Programa:

Inscripciones: 15:00-15:30 horas.

Inauguración 15:30-15:40 horas: Adela Pino, asesora del Grupo de Estudios Allpa.

Mesa 1: 15:40-16:40 horas: Primeros asedios a la obra de Julio Málaga Grenet.
• Franco Morocho. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «Aproximaciones críticas sobre Julio Málaga Grenet».
• Diana Alvarado García. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «La caricatura política de Julio Málaga Grenet: una propuesta de sistematización».
• Diana Rodríguez Díaz. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «La ilustración gráfica de Julio Málaga Grenet en la revista Actualidades».
• Modera: Eliana Chico.

Receso.

Mesa 2 16:45-18:00 horas: Conflictos políticos vistos por Julio Málaga Grenet.
• Marlyn Rivera. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «Del arbitraje del Perú y la soberanía vistos por Málaga Grenet».
• Edith Vizcarra Alcántara. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «Las revueltas de mayo de 1909 vistas desde la perspectiva de Julio Málaga Grenet».
• Eliana Chico. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «La ley de amnistía y los conflictos con Ecuador y Chile en la caricatura de Málaga Grenet».
• Ivette Soto. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «Iconografía en torno al período posterior a la Guerra con Chile, en las caricaturas de Julio Málaga Grenet».
• Modera: Víctor Hugo Asencios.

Receso.

Mesa 3 18:05-19:00 horas: Política y humor en Julio Málaga Grenet.
• Nathaly Quispe. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «Tinta negra peruana: la caricatura de Málaga Grenet y sus contemporáneos».
• Víctor Hugo Asencios. Universidad Nacional Mayor de San Marcos: «El tema del laudo en la caricatura de Julio Málaga Grenet: Los presidentes como personificaciones de una Nación».
• Elton Honores. Universidad San Ignacio de Loyola: «Las anécdotas de Julio Málaga Grenet en el diario Ahora (1934)».
• Modera: Marlyn Rivera.

Conversatorio de artistas gráficos contemporáneos 19:00- 20:00 horas.
Participan: Pepe San Martín, Miguel Det(*).
• Modera: Ivette Soto.

Clausura: 20:00-20:05 horas

Organiza: Grupo de Estudios ALLPA de la UNMSM.

(*) Miguel Det (Lima, 1968). Estudió Biología en la UNMSM, carrera que abandonó para dedicarse a la ilustración gráfica. Ha colaborado en la revista Somos, de El Comercio y en diversas publicaciones de historieta: Karne Kruda, ¿Tiene Dientes?, Inocente Hecatombe, entre otras. Ilustró Nueva Crónica y Buen Gobierno del Siglo XX, edición de Santiago Forns y Pablo Macera y posteriormente Nueva Crónica y Buen Gobierno 2000–2005 de S. Forns e Ismael Vega. También ha realizado ilustración de textos literarios. Actualmente hace humor político en el suplemento “El Otorongo” del diario Perú.21. Además, ha dictado un taller de historieta peruana y arte popular, auspiciado por el INC.

29.3.09

ENTREVISTA A CARLOS EDUARDO QUENAYA

Carlos Eduardo Quenaya.

El pasado jueves, en un céntrico local nocturno, el poeta arequipeño Carlos Quenaya presentó su poemario “Elogio de otra vana invención”.

Por Daniel Martínez Lira
¿Cómo surge tu interés por la literatura?
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Creo que mi interés fue paulatino. Al principio leía sin entender gran cosa, pero me gustaban las palabras, pienso que hallaba cierto placer en repetirlas, en oírlas como si fueran música. Ya la cosa se puso seria cuando estaba por terminar el colegio. Entonces llegaron a mis manos “El llano en llamas” de Rulfo, “El túnel de Sábato”, “El guardián entre el centeno” de Salinger, “La Metamorfosis” y “Carta al padre” de Kafka… Creo que ahí se malogró algo, porque ya no quise estudiar Derecho sino Filosofía y Literatura…

Presentaste hace unos días “Elogio de otra vana invención”, ¿por qué titulaste así tu poemario?

Me parece que este poemario surge de la necesidad de encontrar un sentido a través de las palabras, de decirme a mí mismo y al mismo tiempo tener la conciencia de que las palabras también nos falsean, nos alejan de eso que somos y queremos decir… El meollo, entonces, es un conflicto poético. El título expresa algo de eso. La vana invención que finalmente es el quehacer poético, y el elogio de este que finalmente es la mejor manera que tenemos para alcanzarnos a nosotros mismos.
.
¿Te fue difícil concluir el poemario?

Sí, en mi caso la escritura es un proceso muy lento. Empiezo trabajando el poema con el oído. Intento perseguir cierta cadencia que percibo con las orejas, luego el trabajo consiste en hallar la palabra que se ajuste mejor a la música que suena dentro de uno.

Cuéntame un poco sobre el proceso de la publicación.

Luego de las múltiples vacilaciones que tuve para decidirme a publicar me comuniqué con un par de amigos que podían contactarme con editoriales. En la actualidad es bastante fácil editar en cualquier parte. Todas las conversaciones las tuve por correo electrónico luego de que Lustra y otra editorial aceptaran publicarme. Me quedé con Lustra porque aprecio el trabajo que ha hecho con otros autores… En ningún momento me pidieron hacer cambios en el poemario, lo que es una ventaja de trabajar con editoriales independientes; además, se trata de una dedicada exclusivamente a la poesía. El libro se trabaja como una pieza única, no tiene que sujetarse necesariamente a las exigencias del mercado…

¿Qué influjos poéticos percibes en… Elogio?

Como los poemas abarcan un lapso no muy corto de tiempo (desde el 2003 hasta el 2005, más o menos) las lecturas han sido muy variadas. En general podría decir que me concentré en leer poesía peruana y latinoamericana. Hay algunos a los que siempre acudo: Hinostroza, Eielson, Westphalen, Moro, Adán, etc. Y entre los latinoamericanos tengo una gran predilección por José Carlos Becerra, Álvaro Mutis y Alí Chumacero. Aunque últimamente me interesa más alguien que está en la otra orilla: Gerardo Deniz…
.
Animaste la presentación de tu poemario con música en vivo…
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Sí. La fecha de presentación cambió varias veces. A penas dos días antes tuve la total seguridad de que Víctor y Bruno llegarían. Me gusta pensar que el azar tuvo la ocurrencia de hacer coincidir el día de la presentación con el onomástico de Kafka. Kafka es un escritor absolutamente definitivo para mí, así que no le atribuyo poca importancia a este hecho. Rafa, Lucho y Dani tocaron esa noche. Los dos primeros son amigos del colegio, y el hecho de que me acompañaran ese día supone para mí una gran alegría. Con ellos, de algún modo, empezó todo…

¿Qué nuevos proyectos tienes?
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Estoy buscando un lenguaje más personal para el segundo poemario. Tengo cosas escritas que me dan pistas sobre por dónde puede ir la cosa. Quiero que el segundo poemario sea más arriesgado y más ambicioso. De algún modo tengo que volver a aprender a escribir poemas. Ya publicado “Elogio”, creo que puedo olvidarme de eso y meterme con más fuerza a configurar algo distinto. Por otra parte, un libro de cuentos es algo que me entusiasma mucho. El cuento es una forma muy difícil, pero espero que en los siguientes años pueda alcanzar resultados satisfactorios.

* Publicado en el semanario El Búho nº 332 (8 de julio de 2008).

26.3.09

WITOLD GOMBROWICZ Y ENRIQUE VILA-MATAS


Por Juan Carlos Gómez

El Orate Blaguer es un hombre de letras muy connotado que fue adquiriendo un cierto desparpajo a medida que pasaba el tiempo, si bien no pudo sacarse de encima un tono de llorón crónico que lo acompaña a todas partes, una manía incurable de hacerse el loco y una verborrea incoercible.

“Pasé toda una larga época obsesionado con saber qué había sucedido realmente en la famosa cena de Borges y Gombrowicz. Un día, el azar quiso que José Bianco aterrizara en Barcelona, le llevaron a la tertulia literaria que yo tenía en el bar Astoria. Me pasé toda la noche planeando el momento en que le preguntaría a Bianco qué había ocurrido en la famosa cena. Cuando por fin me atreví a preguntar, Bianco me dijo: —Usted quiere saber qué pasó aquel día, pero yo quiero saber qué ha pasado hoy, pues a mí me habían dicho que esto era una tertulia literaria y lo que yo he visto hasta ahora es una reunión de cocainómanos, no han parado ustedes de ir todo el rato al lavabo. Ya no me atreví a decirle nada más a Bianco en toda la noche”.

Mis historias con los escritores y los editores en la mayoría de los casos no tienen un final feliz. Las últimas cartas que recibí del Orate Blaguer eran tan breves como amargas. Este destino triste que me persigue desde hace mucho tiempo tiene algo que ver con los contenidos de los gombrowiczidas que en algunas ocasiones no llegan a ser bien interpretados.

Los nombres de muchos gombrowiczidas han sido coronados con apodos a lo largo del tiempo. A mí me parece que el origen y la naturaleza de los motes debe quedar un poco en el misterio, sin demasiadas aclaraciones por parte del autor que, como todos los gombrowiczidas saben, vengo a ser yo. Debo aclarar sin embargo que algunos de esos motes carecen de ese misterio, verbi gracia el del Orate Blaguer, pues describe cumplidamente la naturaleza de este hombre de letras. El primer apodo que puse fue el de Pterodáctilo, en una época en la que todavía no existían los gombrowiczidas.

El origen del mote siempre tiene un contenido negativo, se refiere a historias verdaderas que me unieron a los motejados en distintos momentos de esas cápsulas de Gombrowicz que son los gombrowiczidas, pero con el paso del tiempo pierden el sabor acre que traen por el nacimiento y llegan a tener, por lo menos para mí, un carácter familiar y afectuoso.

Debo reconocer sin embargo que así como Gombrowicz provocaba a los profesores en la pensión de las “manoseadas” de Zakopane con sus burlas, a mí se me ocurre aveces provocar a los hombres de letras y a los Protoseres.

Los españoles, como sabemos, han elegido al Orate Blaguer entre sus hombres de letras más conspicuos para reflexionar sobre Gombrowicz.

Siendo Gombrowicz un escritor cuya obra no admite una interpretación única se puede entrar a su mundo por muchas puertas distintas, más diría, se puede entrar también por las ventanas.

La puerta que eligió este escritor ilustre fue la precaución pues desde muy joven se puso bajo el paraguas de la idea gombrowiczida de que el arte consiste en escribir sobre algo imprevisto y no sobre lo que se tiene que decir. Es evidente que el Orate Blaguer escribe sobre Gombrowicz sin tener nada que decir pero, a pesar de esto, no alcanza el imprevisto del que habla Gombrowicz.

Su fascinación por Gombrowicz comienza cuando ve una foto de Tandil en la que está posando con gorra en actitud altiva y arrogante. Se le despiertan entonces las ganas de ser como él, de ser un escritor extranjero, raro y con un rostro tan orgulloso como el suyo.

Repite hasta el cansancio su inveterada tontería de que durante mucho tiempo se imaginó que su escritura se parecía mucho a la de Gombrowicz, pero que después de haberlo leído se dio cuenta de que eso no era para nada cierto.

De idiotez en idiotez, con esa arrogancia irresponsable que tiene el Orate Blaguer, nos informa sobre cuáles son las dos obras maestras de Gombrowicz: los diarios y la inscripción que dejó en el baño de un café de la calle Callao: —A señoras y señores/ para nuestro beneficio/ no lo hagan en la tabla/ háganlo en el orificio.

Y sobre el pasaje del diario en el que Gombrowicz habla de su encuentro con una vaca se pronuncia en forma apodíctica: “Estamos tal vez ante un texto fundamental de Gombrowicz”.

El Orate Blaguer es un llorón crónico, un llorón que intenta llorar desde el más allá. A este tipo de llorones profesionales Gombrowicz les da una buena paliza.

“Pero estoy harto de los gimoteos actuales. Hay que renovar nuestros problemas […] La muerte, por ejemplo. Para cambiar un poco de óptica, nos basta con pensar: No, no es ningún drama, estamos adaptados a la muerte desde que nacemos; y aunque nos vaya devorando poco a poco cada día, nunca nos enfrentamos con ella a cara […]”.

“¿Enajenación? No, no es tan terrible […] esas enajenaciones le reportan al obrero a lo largo del año, casi tantos días libres y maravillosos días de fiesta como días de trabajo. ¿El vacío? ¿El absurdo de la existencia? ¿La nada? […] No se necesita un Dios o unos ideales para descubrir el valor supremo. Basta con permanecer tres días sin comer para que un mendrugo de pan adquiera ese valor; nuestras necesidades son la base de nuestros valores, del sentido y del orden de nuestra vida […]”.

“Hace algunos siglos, la gente moría antes de los treinta años. La epidemias, la miseria, el diablo, las brujas, el infierno, el purgatorio, las torturas... ¿Acaso los triunfos se nos han subido demasiado a la cabeza? ¿Acaso hemos olvidado lo que éramos ayer? […]”.

“No es que me rebele contra una visión trágica de la existencia, no soy de los que pintan el mundo de color de rosa. Pero no se puede estar siempre repitiendo lo mismo […]”.

“El rasgo más trágico de las grandes tragedias es que suscitan pequeñas tragedias; en nuestro caso, el aburrimiento, la monotonía, y una especie de explotación superficial y monótona de las profundidades”.

Finalmente el Orate Blaguer se cansó de los gombrowiczidas, más especialmente del autor de los gombrowiczidas, y desde Nueva York se refiere a mí aunque sin nombrarme de una manera insolente.

“Se ha dicho que le he dado mantenimiento a los clásicos de Borges (a Melville y su Bartleby), pero también es cierto que he acompañado los éxitos de librería de Robert Walser (a quien saqué modestamente del invernadero de las solapas y lo convertí, gracias a Doctor Pasavento, en un santo laico), de Georges Perec (uno de los autores que he decidido doblar, duplicar), de Fernando Pessoa (propongo que se multipliquen, como los peces, los heterónimos) y de Witold Gombrowicz, el noble polaco al que algún imbécil debería dejar de manosear”.

Los rostros tienen un gran significado, suelen también ser equivalentes cuando expresan los mismos contenidos. La réplica nacional de rostro español del Orate Blaguer es el rostro argentino del Hombre Unidimensional, como muy bien puede observarse en las fotos que forman parte de este gombrowiczidas.

El tono del comienzo de mi relación con el Orate Blaguer fue promisorio y afectuoso, de ningún modo era previsible la caída estrepitosa que se produjo después.

“Quiero decirte que mi editor es Jorge Herralde (Anagrama) quien, a la vuelta de un viaje argentino, me regaló el libro de Emecé, con las cartas a Goma de Gombrowicz. Así como Beatriz de Moura, que fue mi primera editora, le importa muy poco Gombrowicz, Herralde siempre ha tenido una gran debilidad por él (como tú ya sabes, publicó ‘Testamento’). Yo te recomendaría que hablaras o, mejor dicho, le escribieras a Herralde […] Escríbele a Herralde, por favor. Sería maravilloso que tus escritos se publiquen en Anagrama. Herralde es muy receptivo a esas cuestiones. Además, ha sido un editor que ha leído con profundidad a Gombrowicz al que quiso traducir desde el inicio de su editorial. No pudo entonces conseguir los derechos. La viuda miraba a Anagrama como a una minucia, algo que no valía la pena. El único libro que pudo publicar fue ‘Transatlántico’ aunque ya había sido editado antes”.

El Pato Criollo y el Orate Blaguer son dos gombrowiczidas ilustres que tuvieron conmigo una muy buena predisposición desde el mismo comienzo de nuestra relación, luego las cosas fueron cambiando poco a poco hasta convertirse en una relación amarga.

Hace ya algunos años, por razones completamente desconocidas para mí, me vinieron unas ganas incontenibles de mortificarlos a los dos al mismo tiempo y tuve la ocurrencia de mandarle una carta al Pato Criollo en la que le decía que el Orate Blaguer tenía las facultades mentales completamente alteradas, y al Orate Blaguer otra en la que le decía que el Pato Criollo era un bartolero insustancial. Puse en el sobre del Orate Blaguer la carta del Pato Criollo y viceversa, en el sobre del Pato Criollo la carta del Orate Blaguer, y acto seguido los mandé por correo. El Orate Blaguer se enojó y no me escribió más.

La reacción del Pato Criollo en cambio fue benévola, me pareció entonces que el Orate Blaguer era un ser limitado y el Pato Criollo una persona de un panorama más amplio.

22.3.09

UNA ENTREVISTA A CARLOS TAPIA POR MIGUEL COAQUIRA


Después de 10 años de haber publicado “Música para afeitarse”, retorna a Arequipa el poeta que en la década de los 90 legara su único poemario. Pese al tiempo trascurrido, es uno de los textos referentes para las nuevas hornadas de poetas.

¿Cómo fue la génesis de “Música para afeitarse

Los gérmenes que dieron vida a este poemario están en “Del viento como una caria psicológica”, poemario que ganó los juegos florales de la escuela de Literatura de la UNSA en el año noventa y siete, si mal no recuerdo. Ese poemario creó “Música para afeitarse” que fue el primer libro de mi generación conformada por Tania Rozan, Jimmy Marroquín, Guliana Ramos, Mirtha Núñez, entre otros. El libro rompía humildemente ese vacío entre las publicaciones que venían de la generación de Oswaldo Chanove, José Gabriel Valdivia, Alonso Ruiz Rosas.

¿Y el nombre de dónde proviene?

Nace de querer coger un elemento cotidiano de la ciudad, teñida con lirismo, en un inicio pensé en ponerle “papel para envolver pescado”, pensando en el mercado San Camilo, pero luego conversando con un pata una mañana mientras me afeitaba escuchaba música y me puse a pensar en qué diferente es afeitarse escuchando a Pink Floyd a afeitarse escuchando Led Zeppelin. De hecho que con el primero las sensaciones serán más fuertes y violentas, sólo recordar la Pared y recordar cuando el tipo se afeita las cejas.

¿Cuál sería entonces el espíritu del texto?

Tiene un espíritu vitalista, espontáneo, natural, muy intenso, desgarrado en algunas partes, tiene también mucha presencia femenina. En realidad Música para afeitarse, está conformado por dos libros en uno; el primero “Tu sonrisa un pase gratis” pequeña historia de amor, y el segundo “Esa melodía de avión” cercana más a las experiencias urbanas y callejeras y tienen que ver más con la vida caótica de la urbe, en medio del caos, smog y la contaminación matizada con la violencia que reinaba.

¿Puedes hacer un análisis de la forma en el lenguaje de “Música…”?

Era un lenguaje intuitivo, no pretendía acercarme a la poesía con distancia, si no con una proximidad un poco riesgosa, trataba de expresar mis emociones en todas sus gamas, tanto de odio, amor, como de amistad y ternura, en muchos casos con mucha velocidad.

Los noventas fueron una época bastante especial para literatura…

Bastante intensos, bastante trajinados, no solamente en los circuitos literarios, si no también en los circuitos urbanos marginales y eso tiene su cuota de riesgo y toda esa experimentación es lo que se vuelca en Música para afeitarse. El libro ha logrado captar esas emociones, con figuras urbanas tal vez porque hasta ese momento yo percibía que no había mucha literatura de la urbe. Arequipa era un poquito cerrada a esas voces que te hablan de las avenidas, de los parques, de Charly y de vez en cuando por ahí de sustancias ilícitas.

Bonus poetic:

Bajo el llanto del poste
en una danza de garúa y suspiros
se han ido en el último colectivo
sin sonidos, sin oxígeno, sin heridas
La luna:
bellísimo cadáver de la tarde.
(en la brevedad del tiempo y del espacio, de fallidos destellos).

* Entrevista e imagen tomadas del semanario El Búho nº 309 (29 de enero de 2008).

20.3.09

REVIVIENDO A CIRO: A 100 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL GRAN NOVELISTA CIRO ALEGRÍA


Dora Varona es la depositaria de la memoria y obras de Ciro Alegría. Con ocasión del centenario del nacimiento del novelista, su viuda anuncia la creación de la Casa de la Cultura Ciro Alegría.

Entrevista de José Luis Ayala

¿Qué sentimiento te suscita el centenario de Ciro Alegría?

Para mí, revivir la memoria de Ciro Alegría tiene un sentido histórico y debo realizar un gran esfuerzo para que su obra llegue al pueblo peruano a través de ediciones accesibles a su economía. Al mismo tiempo, es lo más precioso que he podido esperar. Veo que todos los sueños, los proyectos que tuve con respecto a la obra de Ciro. El trabajo de los peruanos avocados a revisar su obra, a los textos de los críticos, ahora se reactualiza después de haber estado dormido durante años. En este momento, de pronto, todo se pone en actividad. Pero el tiempo le ha dado razón a Ciro porque amó al Perú y llevó su imagen al mundo a través de sus novelas. Ha llegado el tiempo de revalorarlo en todas sus dimensiones.

¿Cómo van los preparativos al respecto?

Hasta este momento tenemos el ofrecimiento del alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio, quien ha decidido otorgarnos un efectivo apoyo para realizar eventos culturales. La señora Lola Franco, está resuelta a realizar actividades conmemorativas durante todo el año. Uno de los proyectos más importantes es fundar la Casa de la Cultura Ciro Alegría. Se trata de una gran decisión histórica, de un sueño desde que quedé viuda. Ahora que todo está listo, la lucha es por conseguir el local. La Beneficencia Pública ha ofrecido apoyar en esta causa justa.

¿Para eso cuenta con el aval del presidente Alan García?

Por supuesto, he recibido una comunicación muy atenta, su visto bueno para que este proyecto se haga realidad. El presidente de la Beneficencia Pública, señor Carlos Rivas, ha manifestado que se tomarán decisiones concretas.

Entonces, todo está preparado para poner en marcha una gran acción cultural.

Tiene varias líneas de trabajo. Mantener viva la memoria de Ciro Alegría en el pueblo peruano y particularmente en lo que se refiere a la literatura peruana y la lengua española. Pero no sólo eso, hay que tener en cuenta que Ciro Alegría ha sido traducido a muchos idiomas. Será un lugar donde vayan a trabajar los estudiantes, los investigadores. Tendrá una biblioteca, una cafetería, una sala de lectura, un gran auditorio, una sala donde haya representaciones teatrales, danzas de todo el Perú. Se convocará a concursos sobre Ciro Alegría o en su nombre, de novela y cuento.

Y, ¿en lo que se refiere al lugar donde nació?

Esa es una buena pregunta. Nos proponemos rescatar la casa ubicada en Chilca, prácticamente ha sido derruida, pero se puede reconstruir con los mismos elementos materiales y culturales de la zona. La idea es también comprar la casa de Chaclacayo donde murió y convertirla en un museo.

Es decir, hacer lo que el Estado, y particularmente, el INC no hicieron.

Bueno, las ideas surgen precisamente en estas ocasiones cuando se trata de volver la mirada hacia atrás para reconstruir el pasado y ver con optimismo el futuro. Ahora tenemos el apoyo del Estado, el presidente Alan García ha manifestado su voluntad política de ayudar a esa acción, es lector de Ciro Alegría y sabe, conoce la enorme importancia del centenario de un novelista tan querido por el pueblo peruano.

¿Qué planes hay respecto a las obras de Ciro Alegría?

Tenemos un plan de trabajo con los editores. Se les convocará para anunciar que se editarán los libros de Ciro que no están comprometidos en anteriores ediciones. Yo tengo un compromiso con Planeta respecto a las obras fundamentales, para la conformación de la Biblioteca Ciro Alegría. Pero, además hay libros bellísimos que han sido editados en España y que en el Perú no han circulado debido al costo. He invitado a todos los editores para tener una reunión y coordinar las ediciones que se deben hacer. Hay ediciones en sellos como Alfaguara, Alianza Editorial, Espasa Calpes, Lozada de Buenos Aires. Se trata de reeditar toda la obra de Ciro de modo ordenado y sistemático.

Hay tres libros de ensayos: Bocetos de un retrato del Perú, son trabajos literarios de Ciro sobre las regiones naturales. Luego, Breve viaje a través de la literatura, un conjunto de textos acerca de los escritores que él amó. Después, Breve viaje a través de mi literatura, donde explica cómo escribió todos sus libros. Esos datos no aparecen en sus libros anteriores. Será una revelación para sus lectores.

¿Qué podemos esperar los lectores respecto a tu trabajo sobre Ciro?

Bueno, yo tengo en estos momentos un libo que se llama Diálogo del amor y el tiempo. Reúne las cartas de amor entre Ciro y Dora Varona, su discípula, cuando eran enamorados y después novios. Es un libro que está trabajado en forma de novela epistolar, sólo faltan algunas fotografías y lo presentaré al editor que se interese, tiene dos formatos, como novela y el otro con fotografías.

¿Habrá supresiones de partes íntimas en las cartas de amor?

Cuando se publican las cartas de amor desaparecen las frases demasiado íntimas y cursis que se dicen de modo coloquial. Es muy original este hecho porque pertenece a la biografía de Ciro. Al lector, al investigador, le interesa mucho el lenguaje, la poesía, la intensidad de los sentimientos. En el libro aparece cómo empieza la revolución cubana, cuáles son sus problemas, va contando qué sucede en su entorno. Narra situaciones de su pasado, tan íntimas y preciosas como no están ni en las memorias ni en su biografía.

* Entrevista tomada del diario La Primera.

19.3.09

POESÍA AREQUIPEÑA DEL NUEVO SIGLO

Poetas jóvenes de Arequipa junto al busto de César Vallejo en la Escuela de Literatura de la UNSA.

La renovación de una tradición literaria implica determinadas líneas de ruptura que los escritores asumen, generación tras generación, o década tras década. Un balance de lo hecho en el siglo XX es difícil por la diversidad de las producciones literarias. Sin embargo, intentaremos una aproximación a lo que vienen haciendo los más flamantes aedos characatos en lo que va de este nuevo siglo y milenio, en el que sigue siendo la poesía el género literario más favorecido.

(Por José Gabriel Valdivia)

El año 2005, Jimmy Marroquín, Carlos Quenaya y Hugo Yuén Cárdenas, presentaron Enemigo rumor, una antología que registraba las voces poéticas aparecidas entre 1990-2005. Salvo las omisiones de Luis Rodríguez (Filonilo Catalina) Fischer Heredia, Víctor Ingunza, junto a otras novísimas que en los dos años siguientes se han ido realizando, el trabajo registra lo más notable de fin y comienzos de siglo.

El año 2006, Filonilo Catalina, a raíz de su Premio Copé de Bronce, publicó Poesía, un texto que refrendó las virtudes de su escritura y confirmó la evolución de su lira desde sus inicios en Cuaderno de Navegación (grupo Triángulo), pasando por Monstruo de los Cerros y Janaí. Aquí debemos incorporar a Rubén Soto quien con su Istalla, sorprendió a propios y ajenos desde su conjuro poético. Mientras que Víctor Ingunza, sumó a Sucesos Azules (2003), Labios filosos para un carnoso cristal (Lago Sagrado Editores, 2006), develando con soltura una mágica evocación poética.

También consideramos el trabajo solitario de Franco Gómez, militante activo del grupo Enroque y más versos y la revista Mítica, titulado Pergamino de Ausencias (2006) que muestra ya algunos textos valiosos y se suma a su primer libro Temporal de Cenizas (2004). Otra solitaria, Catalina Gómez, que la vimos en diversas publicaciones, actuaciones teatrales y exposiciones pictóricas de fines del siglo XX, publicó este año 2007, Sol negro (Lago Sagrado Editores), poemario que declara una atrayente y sugestiva voz femenina.

Aunque nacido en Cusco el año 1974, Luis Ormachea aparece en los albores del siglo XXI con dos breves libros: Índice y Bóveda. A estos, el presente año agregó Apología de lo absoluto cotidiano (Ediciones Dragostea). Su canto es meditativo, pausado, y poco a poco ha ido refregando su palabra contra el suelo y el cielo. Este último libro lo acredita como un poeta de esmerado oficio y gran intensidad metafísica.

De lo que fue el grupo Orgios quedó un poeta, Óscar Saldívar (1980), ya con tres libros a cuestas. El último también apareció este año y se presentó bajo el auspicio de la Alianza Francesa en su evento Lire en fête. Edificaciones trashumantes (Cascahuesos Editores) es, en nuestro modo de ver, un texto-símbolo del nuevo espíritu de época que recorre la ciudad. Con un lenguaje llano, a veces disparejo, y con mucho desenfado, arremete contra las nuevas cargas de dolor que la postmoderna civilización encomienda al hombre. Un merecido segundo premio en los Juegos Florales Universitarios Agustinos 2006, refrenda las posibilidades de esta voz que aspira una dimensión nacional.

En el Encuentro de Escritores Vicente Benavente Calla, realizado en Juliaca-Puno, José Córdova distribuyó una antología personal, titulada Perfil del desencuentro (Cascahuesos Editores). Aunque vino de Trujillo y estudia Arquitectura o Sociología en la UNSA, su poesía es la que más evidencia la crudeza de lo real, y cruza rampante y violenta la marginalidad.

En lo que respecta a los grupos más recientes, se debe mencionar la labor de algunos colectivos: El pasto verde, Dragostea, Caracol de hojas secas o la Muse decapitée. Estos vienen animando con lecturas, conversas, publicaciones y eventos editoriales (Bastardía, Cascahuesos) o culturales (Construye) la vida de la ciudad letrada. Pero el tiempo también ha dejado espacio para muchos que se han atrevido a dejar huella con sus intentos juveniles. Es el caso de Lenin Velarde, Arthur Zeballos, Robert Baca Oviedo y Kreit Vargas.

Hocrelugural (9no. Granizo / wawasara editores, 2006) de Lenin Velarde, es quizás el texto más rebelde de todos los producidos, por la forma y la temática. La inconformidad y la crítica furibunda (al estilo de Ezra Pound) trascienden lo personal de la infancia para instalarlo incómodo y renegado en el entorno social urbano. Robert Baca pulsa la lira a partir de la brevedad y la compulsión de imágenes. Aun el tema y las intenciones poéticas se diluyen en Ideograma (Ediciones Dragostea), pero en la sección Epístolas se conjugan y logran su mejor radiación.

Arthur Zeballos ha desplegado una labor editorial con el sello Bastardía. Su breve libro Poemas (2006) desarrolla un ágil prosaísmo amoroso, donde lo lúdico e infantil conducen la lámpara azul del trovador. Sin embargo, el aire juvenil e iconoclasta aconseja al lector tomar un vaso de agua para continuar con la lectura, e inmolar el poemario, insertando un palito de fósforo presto a encenderse, cuando esta concluya. Kreit Vargas, antes de saberse ganador del primer premio en los Juegos Florales Universitarios Agustinos 2006, publicó Naturaleza desquiciada (Ediciones Bastardía). Ilustrando los poemas con dibujos, nos regala un himno a la ausencia, al vacío, desde el génesis hasta el apocalipsis, tratando de construir un sentido alejado de la precariedad humana.

La poesía arequipeña tiene líridas para rato y como reza su himno: siempre tendrá juventudes que renueven laureles de ayer.


* Tomado del semanario El Búho, edición Nº 307 (18 de diciembre de 2007). En la imagen: (de pie y de izquierda a derecha) Arthur Zeballos, Mauricio Pacheco Polanco, Maru Delgado, Kreit Vargas, José Córdova, Franco Gómez, Patricia del Carpio, Filonilo Catalina, Augusto Carrasco, (y sentados, de izquierda a derecha) Robert Baca y Jorge Vargas. Más información con la que puedes complementar este artículo, entra aquí y aquí.

18.3.09

PRESENTACIÓN DE “RESPIRACIÓN DEL LABERINTO” DE MARIO SANTIAGO PAPASQUIARO

Flyer de evento.
Sarita Cartonera presenta Respiración del laberinto, del poeta mexicano Mario Santiago Papasquiaro, fundador del Infrarrealismo

He introducido mi vida
en la vulva radiante de la estupefacción
/ Mi droga es respirar este aire caliente /
Traducir a la luna en mi piel
: hermanar mis heridas con su savia creciente :

El jueves 19 de marzo a las 7:00 p.m., Sarita Cartonera presenta Respiración del laberinto, del poeta mexicano Mario Santiago, primer título publicado bajo el trabajo conjunto de todas las editoriales cartoneras de América Latina. La presentación se realizará en el Taller cartonero, situado en Calle Elías Aguirre, 271, interior C, Miraflores y estará a cargo de los poetas peruanos Tulio Mora y Paul Guillén.

Mario Santiago Papasquiaro (1953), el mítico Ulises Lima de Los detectives salvajes, fundó en 1975 el movimiento Infrarrealista junto al escritor chileno Roberto Bolaño. Durante décadas la obra de Mario Santiago habitó el olvido, en el 2008 el Fondo de Cultura Económica publicó en España Jeta de Santo, una antología que reúne poemas que escribió entre 1974 y 1997. Ese mismo año todas las editoriales cartoneras emprendieron la edición conjunta de Respiración del laberinto.

Tulio Mora, prologuista de la edición peruana, señala que la más importante alteración de la palabra en la poesía mexicana es la del Infrarrealismo, que tuvo a Mario Santiago como su gran adelantado, como ocurre con los poetas profetas, clarividentes, que deambulan no por la superficie de la realidad sino por los desagües de la infrarrealidad, allí donde las representaciones estéticas colisionan estrepitosamente, son sometidas a un proceso de resignificación, transformándose en otras representaciones que jaquean, cercan y se acercan peligrosamente a ese centro tan venerado por la poesía canónica. Respiración del laberinto, es un breve conjunto de poemas que despierta el asombro por su inigualable cualidad de reproducir signos, imágenes, reflexiones de los apareamientos más bizarros: los grandes paradigmas culturales con el erotismo y la jerga urbana.

Las ediciones cartoneras de Respiración del laberinto empezaron a publicarse en noviembre del año pasado, cada una posee un prólogo distinto: el poeta chileno Bruno Montané (Animita Cartonera de Chile), la poeta argentina Diana Bellesi (Eloísa Cartonera de Argentina), el narrador mexicano Juan Villoro (Yiyi Jambo de Paraguay), la escritora boliviana Erika Bruzonic (Yerba Mala Cartonera de Bolivia), el escritor boliviano Horacio Carvhalo (Mandrágora Cartonera de Bolivia), los poetas mexicanos Joséantonio Suárez y Pedro Damián (La Cartonera de México) y el poeta peruano Tulio Mora (Sarita Cartonera de Perú). Un plus: la propuesta plástica de la edición local está a cargo de Marcel Velaochaga.

El libro estará a la venta en el Taller cartonero, las librerías de Lima y por Internet a través del e-mail saritacartonera@yahoo.es.

17.3.09

TERAPIA DE TECHO: UN CUENTO DE CAROLINA LOZADA


TERAPIA DE TECHO


Observar el reloj. Escuchar su sonido lento, repetido. No moverse de la cama, ni siquiera por el ruido que producen las ratas sobre el cielo raso. Las nueve y treinta de la noche, aún es temprano. Mucha gente todavía no ha llegado a sus casas. No se oye el televisor del vecino, él siempre lo mantiene encendido hasta tarde, debe ser que no está en casa. Hay una jeringa en el piso, tal vez podría pisarla al levantarse, o quizás se quede allí tirada, olvidada, sola, sin dolientes.

Seguir mirando el reloj, las manchas en el cielo raso, imaginar que con ellas se pueden hacer figuras como con las nubes. Figuras oscuras, sin alma ni movimiento.

El tránsito de los autos ha disminuido con el advenimiento nocturno. Pensar en él. No, mejor no pensar en él. El teléfono está mudo, aún tiene batería, aún da la hora, pero nadie llama.

Paredes, pisos, ventanas. Afuera la noche, adentro la oscuridad.

Dejar la tetera sobre la cocina encendida. Oír el hervor de su silbido. Dejar que se evapore toda el agua, que se queme el metal. Hedor en la cocina, humo en el pasillo. Todavía no llega el vecino.

No darle el pecho al pequeño. Dejar que llore en la cuna, que grite hasta que la noche lo duerma. Dejar al niño sin pecho. Dejar a la madre sin vida. Dejar la jeringa en el piso. Dejar de mirar el reloj. Dejar de oír las ratas. Dejar que las ratas comiencen a oler la carne.


* Carolina Lozada. Escritora venezolana (Valera, 1974). Licenciada en letras mención lengua y literatura hispanoamericana y venezolana (Universidad de Los Andes, ULA, Mérida). Es investigadora de la Cinemateca Nacional. Ganadora del I Certamen Internacional de Relato Breve “El País Literario” con el cuento “Viejo bar. Viejo tango” (Madrid, 2005); del Premio Municipal de Narrativa Oswaldo Trejo por el libro de relatos Memorias de azotea (Mérida, 2006) y del Premio Nacional de Narrativa Solar por su libro Adictos y transeúntes (Mérida, 2007). Además, su libro Historias de mujeres y ciudades obtuvo mención publicación en el I Certamen de Narrativa Salvador Garmendia (Caracas, 2006) y mención de honor en el II Concurso de Narrativa Antonio Márquez Salas de la Asociación de Escritores de Mérida (Mérida, 2005), y Los cuentos de Natalia obtuvo mención publicación en el II Certamen de Narrativa Salvador Garmendia (Caracas, 2007). Dirige, junto al escritor Luis Moreno Villamediana el Blog 500 ejemplares. Puedes leer otro cuento de CL aquí. Imagen tomada parcialmente de aquí.

FALLECIÓ ESCRITOR ACTIVO MÁS ANCIANO DEL MUNDO: NICANOR DE LA FUENTE SIFUENTES “NIXA”, PATRIARCA DE LAS LETRAS LAMBAYECANAS


Por Nicolás Hidrogo Navarro

Don Nicanor o Nixa (Pacasmayo 16 de setiembre de 1902 - Chiclayo 15 de marzo 2009) como se le conocía, fue probablemente a sus 106 años el escritor centenario más longevo del mundo en actividad con una lucidez pasmosa. Sus ausencias intercaladas de su columna “A propósito” en el diario local La Industria desde hace un par de meses, presagiaban que pronto nos dejaría físicamente el anecdotario y cronista más grande que puede haber tenido la ciudad de Chiclayo y el Perú entero.

Nixa recibió todas las distinciones honoríficas que en vida aspira tener cualquier escritor. Concursos literarios, círculos literarios (que llevó su nombre en la FACSHE-UNPRG 1992-1994, y que me honró en presidirlo por tres años), encuentros, coloquios, recitales, promociones pedagógicas literarias de institutos y universidades, promociones escolares, libros referenciales y hasta un parque con busto incluido, frente a su residencia en Urbanización Patasca, detrás de la IE Santa Magdalena Sofía, alumbraba las tardes con su busto que él mismo contemplaba complaciente al hacer sus caminatas diarias.

Una llamada acongojada de su entrañable amiga Tata Torres esta tarde calurosa de domingo, me daba cuenta del deceso de este entrañable escritor bonachón en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo de Chiclayo.

Descansa en paz ilustre NIXA, el Conglomerado Cultural honró tu nombre y tu prestigio literario y como ser humano en vida y de eso estamos orgullosos.



ENTREVISTA LITERARIA CON EL PATRIARCA DE LAS LETRAS LAMBAYECANAS

En el mes de agosto de 2004, Julia Saavedra, Marcoantonio Paredes y yo decidimos un buen día ir a visitar a NIXA en su propio domicilio de Patasca y allí estuvo, muy solícito, en una residencia que tenía el canto permanente de pajarillos y cómodas y límpidas habitaciones, personas que lo cuidaban, que le escribían lo que dictaba todas las mañanas y llevaban a la redacción de La Industria, un jardín interior perfectamente cuidado y con muchos recuerdos y nostalgias familiares. Nos mostró unos voluminosos tomos desde donde extraía metódicamente sus crónicas de su famosa columna A propósito. Veía perfectamente, tanto que se fijó con fina coquetería en la despampanante figura de la morena Julia Saavedra, estudiante de periodismo de la UCV-Chiclayo, gastándole un poético piropo, y estampándole un suave ósculo en la mejilla.

NICOLÁS HIDROGO: Hay dos cosas don Nicanor que queremos conversar con usted: periodismo y de literatura. ¿En qué etapa de su existencia usted cree que el periodismo ha tenido más auge, una época dorada?

NIXA: El periodismo de Lambayeque tuvo mucha importancia desde los años 1925, en que nosotros formamos el Grupo Chiclayo y hubo una tremenda polémica entre mis enemigos y mis amigos, desde ahí los periódicos, los editábamos nosotros y el gobierno los clausuraba porque nosotros éramos políticos.

NH: ¿Qué periódicos recuerda usted que se hayan editado en la época?

NIXA: Primero nos clausuraron fue Critica, que los dirigíamos José Bracamonte, Juan José Lora y yo, después La Hora que lo dirigimos José lora y yo, y después Ahora que lo dirigía yo con Bracamonte, esos tres periódicos y hasta un semanario, Carteles, también lo clausuraron. José Bracamonte tenía una imprenta y él en su imprenta arriesgó todos los peligros que había y publicó los periódicos. También es así que por un semanario que publicaba sobre los cinemas, al indicar el cumpleaños de Víctor Raúl Haya de La Torre, en el mes de febrero de 1925, nos llevaron presos. Yo estuve 6 meses en el Sexto. Nosotros hemos vivido una etapa terriblemente incierta y dolorosa durante la dictadura de Benavides cuando cayó Sánchez Cerro, Benavides, el primer período de Manuel Prado y después los otros que han venidos a gobernar por la fuerza también.

NH: ¿Qué radios recuerda de sus épocas de juventud aquí en Chiclayo?

NIXA: La primera radio que se fundó aquí fue la Radio Delcar, que existió bastante tiempo, pero no llego ser a televisión sino radio no más.

JULIA SAAVEDRA: ¿Qué periodistas mujeres han transcendido en el periodismo lambayecano?

NIXA: No, no había. Los hombres eran los únicos valientes, las mujeres tenían la valentía de pegarles a sus maridos, seguramente, pero no a los políticos.

NH: ¿Usted tuvo correspondencia con José Carlos Mariátegui? ¿Que recuerda usted de esa época?

NIXA: Yo tuve una larga correspondencia con José Carlos Mariátegui, intimamos bastante pero solamente con cartas no nos conocimos físicamente, porque él murió. Cuando yo fui a Lima el ya había muerto. Mi primer libro lo recuerdo siempre, fue prologado por Antenor Orrego de Trujillo. Yo recibía de Cesar Vallejo la revista Favorable de Paris. Fui amigo de todos los escritores de Trujillo, del Norte. En El Norte me publicaron mis primeros versos en una página completa y varios artículos.

NH: ¿Con cuál de sus obras de la que usted haya publicado, se ha encariñado mas, con cual se identifica?

NIXA: Cuando uno tiene hijos usted no va saber cuál es mejor que el otro, eso pasa con los libros, me parece que todos son buenos. Yo recibía correspondencia a raíz de que Amauta publicó mis poemas, de casi todos los escritores de México, Colombia, Ecuador, Chile, Argentina, Montevideo, inclusive en la revista Médica de Zamora, yo he publicado varios artículos, en la revista El Sol de Montevideo publiqué varios artículos, y cartas, infinidades tengo de distintos escritores.

NH: ¿Qué década de la que usted le toco vivir hubo mayor efervescencia literario o donde se dio influyo mas o se vio mas literatura en que década de su vida?

NIXA: 25, 26, 27, 28 todavía la época del 20 y algo del 30.

NH: ¿Qué balance de la literatura lambayecana, puede Ud. ya efectuar?

NIXA: Nunca he intentado hacer un balance porque la memoria ahora no me ayudaría, pero indistintamente recuerdo una cosa. Ya he perdido mucho la memoria. Tuve un golpe y se me formó un tumor en la cabeza y un médico me operó y me ha remecido la memoria, me ha hecho olvidar muchas cosas hasta el compromiso que tenía con una muchacha, me fui y me casé con otra. (Risas)

NH: ¿Don Nicanor como caracterizaría Ud. en los últimos tiempos la literatura Lambayecana, que carácter tiene la literatura Lambayecana?

NIXA: Creo que se ha quedado estancada en los poetas que ya existen. Entre los nuevos no hay nadie, no veo nadie, está un poco lento. Será que no hay periódicos que se publiquen, porque esa es la cosa que los periodistas ya no son como antes que publicaban versos, no quieren publicar versos de nadie, aunque los chicos ¿qué escribirán?

NH: Usted está tocando una gran verdad, actualmente. ¿Qué llamado haría usted a los medios de comunicación que no publican lo que antes sí se publicaba, en sus épocas?

NIXA: Ya me he cansado de escribir varias veces sobre la necesidad que los periodistas deberían tener una página como lo hacían antes El País, publicaba los Sábados Literarios, El Tiempo, los Lunes Literarios, etc. Y así todos los periódicos publicaban una parte de aspirantes a poetas y de poetas consagrados. Pero ahora no hay, el único periódico que publica cosas de los concursos de Lundero, es La Industria. Publica páginas completas, pero ahí se queda.

NH: ¿Cuál fue la última generación literaria que dejó sentado la estética literaria Lambayecana?

NIXA: La última es la que corresponde a Delgado Bravo, Rivas y Rivas, Estrella Mora y varios otros de esa época, pero ahí se han quedado.

JULIA SAAVEDRA: ¿Qué recuerdos sobre los orígenes de La Industria?

NIXA: Los orígenes de La Industria, se fundó en 1952, en febrero yo colaboraba desde la primera página, no con mi nombre sino con otro nombre, y tampoco decía “A Propósito”, si no otro membrete y otro seudónimo. El Doctor Miguel Cerro, un día me dice: está muy bueno lo que escribes de política, pero ponga “a propósito” ahí… allí está, “a propósito” desde ahí a propósito, “A propósito”, ha quedado la columna que hasta hoy sale.

NH: ¿Y cómo sale el seudónimo literario NIXA, es de repente es una unión de su nombre, de donde viene NIXA?

NIXA: En la época del vanguardismo, así como se publicaba Xavier por “J” y no con “x”, Nixa con un guión y un día el periódico La Tarde, cuando yo manejaba la página literaria me encontré con nixa, yo me molesté y me fui averiguar donde el director y el director me dijo; váyase a esa cuestión al jefe de redacción” y el jefe de redacción me dijo: Don Nicanor mejor queda nixa que sin el NOR, para qué poner el NOR, ya está demás ahí. En esos días fuimos a un congreso en Trujillo y Antonio Rivas, que era redactor literario de La Crónica, hizo la presentación de todos los escritores que habían ido, y dijo aquí también se encuentra el poeta Don Nicanor de la Fuente que se firma NIXA, porque sus ascendientes fueron mochicas. Y NIXA quedó así para siempre.

JULIA SAAVEDRA: ¿Qué periodistas de radio de comunicación recuerda usted y cómo los caracteriza?

NIXA: Los periodistas de radios no me han caído nunca bien.

NH: ¿Usted cree que se debe a que gran parte de los que hacen radio son locutores y no periodistas?

NIXA: Claro, pues hay locutores malos y locutores mediocres, salen adelante, pero una cosa: un genio no hay.

NH: ¿Qué le diría usted a los jóvenes periodistas que están cursando su carrera, ahora?

NIXA: Que se preparen un poco más, que sean más nítidos en sus expresiones, porque a veces son muy oscuros, en lo que dicen.

NH: ¿Usted sigue escribiendo en su máquina mecánica, como hace usted? ¿Dicta o como hace para enviar artículos?

NIXA: No, yo tengo una secretaria, yo le dicto, y ella copia a mano y su hermano lo saca en limpio, sino veo cómo escribo.

NH: ¿Qué obras literarias que usted conserva en su biblioteca, son el mayor tesoro que usted tiene?

NIXA: Los libros relacionados con Vallejo, la revista de Vallejo, de Amauta, tanto libro que he tenido valioso.

NH: ¿Cuántos libros más o menos tiene en su biblioteca?

NIXA: Son como 4 mil que los he donado a la biblioteca Particular de Chiclayo, La Biblioteca de Lambayeque, y la de San Pedro de Lloc. Yo nací en Pacasmayo pero viví activo aquí desde los 16 años y aquí hice mi formación cultural, yo soy como chiclayano, me casé con una chiclayana, mis hijas son chiclayanas, mis nietos son chiclayanos, menos dos que son de Estados Unidos.

NH: ¿Cuál es su secreto Don Nicanor para vivir tanto como usted, como un roble?

NIXA: Tener hijos, no sé yo tampoco sé. Yo he llevado una vida como todos los peruanos. Me he divertido, he sido bohemio. Y me ha gustado el trago, el baile, me han gustado las mujeres. Las morenas, como las de Saña por ejemplo.

NH: Usted prácticamente es un cuaderno de Bitácora, que todos los días escribe sus anécdotas que emocionan a la gente, parece que usted es una persona que guarda un tesoro fabuloso de anécdotas, recuerdos. ¿Cómo hace usted para sacar tantas memorias, tantos, recuerdos, cuál es su técnica?

NIXA: Ahí está, ¿cómo lo hago? no sé, de repente me acuerdo tal cosa y lo escribo.

NH: ¿Usted debe tener todo un registro, todo archivado, usted escribe sus memorias y las va publicando una por una?

NIXA: Ya no tengo más archivos, más que la cabeza, porque ahora ya no veo, ya no escribo, tengo que pedir que me lean y me que escriban.

NH: ¿Usted debe leer mucho de Ricardo Palma?

NIXA: El primer libro que leía fue de Ricardo Palma a los 9 años, y después muchos más y a Ricardo Palma lo conocí sentadito en su silla en Miraflores, pero no me le acerqué porque yo era bien muchacho y tenía miedo, con el Doctor Juan de Dios y Cordero, yo lo miraba lo miraba y un día en el parque me dijo venga para acá joven, dígame por favor ¿yo tengo monos en la cara? No, Doctor y entonces ¿por qué me mira tanto? Porque me llama la atención que, usted siendo chiclayano, siempre solito en esa banca. Yo venía hacerle compañía, ¡ha, mucho gusto!, siéntese, y nos pusimos a conversar, y fuimos a ver a mis amigos. Lo mismo me pasó con Enrique López Albújar, el novelista éramos íntimos amigos, como lo he sido con Antenor Orrego.

NH: Don Nicanor usted es casi una leyenda, usted es un ejemplo para los jóvenes de Lambayeque, lo conocen mucho por sus escritos, pero no en persona, a mucha gente le gustaría tener el privilegio de venir a conocerlo acá a su casa ¿Qué le diría a todos los jóvenes de colegio, de universidades, que quieren conocerlo?

NIXA: A los de colegio siempre le voy aconsejar que siempre estudien, que estudien. Porque yo, tuve que educar a mis hermanos, después me casé y tuve que educar a mis hijos.

JULIA SAAVEDRA: ¿Resaltaba usted bastante en sus notas?

NIXA: No era muy destacable, yo era muy adicto a la historia, a la geografía.

NH: Don Nicanor le estamos dejando una nueva caricatura, de las tantas que usted tiene, él es un pintor conocido aquí en Lambayeque, Marco Antonio Paredes, le estamos dejando caricatura y nuestros nombres.

NIXA: Se parece a mí o a ti. (jejejejeje).

(Apoltronado en su cómodo sillón, con su bastón monacal, su mirada dulce casi azul, sus manitas arrugadas por casi estar en dos siglos, dejamos a don Nicanor de la Fuente, sonriente y complacido que la gente de la literatura nos preocupemos por él).

* Fuente: Sol Negro.



NIXA Y CÉSAR VALLEJO

Jorge Basadre decía que sin azar no hay historia o que de no concurrir el azar, la historia sería muy distinta de la que es. Entonces, bien podríamos decir que debido al azar del destino, dos escritores como Nicanor de la Fuente o Nixa y César Vallejo, se unen en una fecha memorable. Vallejo nació el 16 de marzo de 1892 (falleció en París en 1938). Nixa nació el 16 de setiembre de 1902 (San José de Bellavista, distrito de la provincia de Pacasmayo) y falleció ayer en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo de Chiclayo. Sin embargo, ambos poetas serán recordados no tanto por la fecha, sino por la trascendencia de la obra literaria de cada uno. Nixa escribió un libro vanguardista titulado: Las barajas y los dados del alba (1938). Pero la crítica no le puso el debido interés. Habrá que esperar otra generación para que sea debidamente valorado. Nixa hasta antes de su fallecimiento siguió escribiendo con infinita pasión.

* Fuente de texto e imagen: Diario La Primera.
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